Villafrades de Campos | historia

Historia

LOS PRIMITIVOS POBLADORES

Si nos remitimos a las prospecciones, enriquecedoras investigaciones y estudios realizados por Jorge Santiago y María Molina en cuanto a los orígenes de Villafrades, las primeras referencias que nos han llegado acerca de los primitivos pobladores de esta zona, nos remontan a pequeñas comunidades de agricultores y ganaderos que durante la Edad de Bronce colonizaron el valle del Sequillo. Vestigios de esta época en la que se asentaron en emplazamientos como los de las Valonas y San Miguel son hallazgos de piezas de alfarería con ricas decoraciones geométricas.

a durante la Edad de Hierro se produce una población más sistemática, duradera y extensiva en esta tierra, ocupando los tesos de la Tierra de Campos, como el de los Tejares, sito en el camino de Villafrades a Herrín. Los restos proto vacceos encontrados en los Tejares se esparcen por una extensión próxima a las 7 Ha., muy similar a la de localidades próximas como Gatón, Herrín o Villabaruz.

No existen sin embargo restos atribuibles de forma directa a la época visigoda. Se conoce no obstante que perviven durante los siglos V al VII estos municipios que se denominaban Quintanas. Este mismo término junto con otros se utilizaron siglos más tarde para designar antiguas poblaciones que fueran cantera de la nueva red de poblamiento.

LUGAR DE ECCLESSIAS ALBAS O LAS IGLESIAS BLANCAS

El primer nombre con el que se conoce Villafrades es el de Ecclesias Albas y alude a algunas iglesias que asentadas en este lugar destacaban por su blancura en el amplio claro de Tierra de Campos. El Liber testamentorun de Santi Facundi o Becerro Gótico de Sahagún nos da noticias de los primeros habitantes, cuando en el año 960 Gonzalo Ansúrez, antepasado del Conde Ansúrez, vende al abad Sigerico y al monasterio de Sahagún los bienes que había recibido mediante prohijamiento de Ermegildo que vivía en Ecclessias Albas. El monasterio le pagó con un caballo castaño.

Sin grandes prestaciones arquitectónicas, salvo Santa María de Grijasalbas que fue la matriz y más importante de todas ellas, estas iglesias blancas, presentan como característica común el estar asentadas en pequeñas elevaciones del terreno junto al Río Sequillo, siendo las más significativas la citada de Santa María, San Miguel, San Esteban y San Pedro.

LOS BENEDICTINOS Y NOMBRE ACTUAL

En el siglo x, Álvaro Herraméliz, conde de Álava y Lantarón, repobló el término de Terálvaro. En 921 fue repoblada por los monjes benedictinos de Sahagún que están detrás del nuevo nombre, Villafrades, Villa de los Hermanos (Ciudad de los Hermanos).

Con la llegada de los benedictinos en el año 921 toma el nuevo nombre de Villafrades o villa de los hermanos y tiene su fundamento en la repoblación monacal llevada a cabo por Alfonso III. La tradición señala la llegada al lugar de un grupo de monjes mozárabes en el siglo X.

El 29 de marzo del año 945 el rey Ramiro II dona al monasterio de Sahagún una población real en el Sequillo que llaman Ecclessias Albas: "Adicio adhuc alia nostra populatura in rivo sicco quem dicunt eclessias albas ab omni integritate cum suis terminis, ab oriente usque discurrit de Haceves a Villa Ramelle. A meridie de illo prato de sancto Pedro de autero acutello et pergit ad vinea rogati. Ad occidente carraria que discurrit de Arcello ade gales ad Gatone. A parte septentrionis via que dicurrit de Raptores a Torre Guctrier et ad illa retorta de illo prato que est in rivo sicco et pergit ad otero de Fortes".

Los Benedictinos fundan un priorato y le dieron el nombre de San Pedro por ser esta la denominación que tenía el prado donde se produce este asentamiento. La importancia de este priorato en la villa es total. Tenía una iglesia, casas colindantes, colmenas, huertas, tierras y quiñones.

Nombraba alcaldes ordinarios y recaudaba todos los diezmos mayores y menores. Habitaron en el priorato clérigos, frailes y monjes graneros a cuyo frente se encontraba un prior encargado de la administración y la recaudación de los pagos de arrendamientos de suelos y quiñones.

Durante su época mas brillante, en el priorato de Villafrades se llegaron a recaudar todos los impuestos de las posesiones benedictinas próximas, incluida Villada. A comienzos del siglo XIX comienza su decadencia siendo abandonado. El 20 de enero de 1821 D. Victor Zorrilla realiza inventario y solo encuentra algunos cuadros de escaso valor y un oratorio.

GRIJASALBAS Y OTRAS IGLESIAS DESAPARECIDAS

La actual iglesia de San Juan Evangelista no ha sido la más importante de Villafrades, sino una hijuela de la antigua y famosa de Santa María de Grijas Albas que se encontraba situada al otro lado del río Sequillo y que durante siglos fue la parroquial.

Por la documentación encontrada en sus libros de archivo sabemos que tenía un valioso artesonado, vidrieras, órgano y una esbelta torre que destacaba en el horizonte terracampino. En ella trabajaron los mas afamados maestros alarifes, escultores y doradores de la zona. Desde el siglo X que es citada por primera vez subsistió hasta el siglo XIX que se decide su demolición, no exenta de disputas y polémicas por los valiosos despojos de su derribo entre los benedictinos de Sahagún y los alcaldes de la villa.

También existieron otras iglesias como la de San Pedro, junto al Priorato, que según fray Joseph Pérez en la Historia del Monasterio de Sahagún pocos años después de 1651, por haber quedado sin feligreses, hizo el Abad consumir en ella el Santísimo Sacramento y la abandonó, quedando en pie solo su torre que sería demolida poco después.

San Miguel, en un teso junto al camino que conduce a Herrín y las adjuntas de despoblados próximos como San Salvador de Arcello que se encontraba junto al teso de las Santanas, San Juan de Torre y Nuestra Señora de Población, estos dos últimos despoblados se encontraban entre Herrín y Villafrades y los podemos ver en este mapa adjunto a las respuestas del Catastro del Marqués de la Ensenada de 1752.

REBELIÓN COMUNERA Y CASTIGO DE CISNEROS

Hay un episodio de la historia de Villafrades que con el paso del tiempo se ha podido convertir en un error histórico notable. Si esto fuese cierto, como parece más que probable por la serie de documentos existentes en los archivos de Chancillería y Simancas, barrería de un plumazo un periodo de la historia que nos han contado.

La similitud de los nombres que existe entre los lugares de Villafrades y Villardefrades (ambos pueblos situados en Tierra de Campos) ha dado, y sigue dando en la actualidad, lugar a frecuentes errores y malentendidos.

Reportajes y artículos de prensa actuales siguen cayendo en este error documentando noticias (por lo general de Villafrades) en la otra localidad. No digamos el desorden existente en la digitalización archivística que se realiza actualmente en la que se asocian muchos casos de Villafrades a Villardefrades.

Pero quizá la confusión mayor se produce en el suceso acaecido el año 1517 en que castigó severamente el Cardenal Cisneros a una de las dos poblaciones. Fue un acto de indisciplina, que algunos historiadores dan como el primer foco de rebelión comunera. Desde siempre escritores antiguos y biógrafos del Gran Cardenal aseguraban que hubo un conflicto entre la nobleza que el licenciado Sarmiento castigó severamente en nombre del Cardenal Regente arrasando la población. La contundencia del castigo atemorizó a las gentes de todo el país y todos aseguran que este suceso se dio en Villafrades de Campos. Yo mismo en mi publicación"Villafrades de Campos, algo más que Ecclessias Albas", tomando como fiables estas fuentes, a priori fuera de toda duda, doy por sentado que el hecho se produce igualmente en Villafrades.

Con un minucioso estudio de las fuentes queremos plantear al menos la posibilidad de que este suceso no se diese en Villafrades y enmendar este error al que nos llevaron algunos historiadores de prestigio.

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