Rabanera del Pinar | literatura y cine

Literatura y cine

La novela El cura Merino, su vida en folletín (1933),[130]

En diciembre de 1752, los monjes de Silos destinaron 221 reales para afdquirir madera de pino de Rabanara, Aldea y San Leonardo. Adquirieron 25 viguetas, ese mismo año, procedentes de Rabanera.

Se arrendaban las hierbas de la villa y los santuarios.

En la década de 1960, el término de Rabanera del Pinar prestó algún paisaje para diversas escenas de la película El Bueno, el Feo y el Malo (The Good, the Bad and the Ugly) (1966). El término municipal, de gran belleza, es un escenario inédito para la publicidad.

La belleza de vivir en la tierra pinariega pasó a la literatura de mano de Bernabé Herrero, quien describió el lugar de Santa Inés, en los Pinares Sorianos, en su poemario Emociones Campesinas.[131]

Martínez fue el apellido del primer rabaneriense del que conocemos el nombre: Petro Martínez (Pedro Martínez). Vivió en la segunda mitad del siglo XII y en 1175 participó en la confirmación de una carta, editada en el Recueil de chartes de l´abbaye de Silos, por la que el abad de Silos compraba una propiedad "circa Penellam" (cerca de Pinilla).

Se recolectó, en 1994, un hongo de 4,5 kilos.[101]

En 1986, el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid incorporó a su fondo un ejemplar del género Calathus Bonelli hallado en el término de Rabanera.[132]

Como ocurre en gran parte del Norte del dominio lingüístico del castellano, en Rabanera del Pinar se da el uso del condicional en lugar del imperfecto de subjuntivo. Ejemplo: "Si yo iría" por "Si yo fuese". Está generalizado el leísmo de cosa, no admitido por los prescriptivistas ("Déjamele" por "Déjamelo"). Rabanera todavía emplea palabras de poca difusión balago, gajo, mogos, picota, pincha, portillo, rancajo, tosterón, zumbón, etc. Algunas, como mogos o moñiga no están en los diccionarios.

En el siglo XVIII, según Loperráez, en Rabanera "no gastan sábanas en la cama y muchas personas ni aun camisa; echan muy pocas telas; apenas saben coser ni hacer media; echan algunos paños en las lanas del país y las hilan, en lugar de uso, con un canto y un palo, que le atraviesan, dando a sus extremos para que tuerza; y es país que necesita mucha educación..." (T. II, p. 3). E. Vallejo de Miguel, en un artículo de 1996,[133]​ señalaba que el pintor Maximino Peña dejó plasmados los tipos populares de Pinares (recordemos Carretero de Pinares) y destacaba que Loperráez se sorprendía de la austeridad de vestido de la mujer serrana al decir "por lo común las mujeres llevan unos sacos de paño basto, que les coge desde los hombros a los pies y les dan el nombre de jornea". La jornea, que etimológicamente debe significar vestido de jornada, era como sigue:

"Traje cerrado, pero tan estrecho y de hechura tan extraña, que para ponérselo entra primero la cabeza y para quitarlo tiene en la espalda una lanzada, y entrándola en una escarpina que está a prevención elevada en la pared del dormitorio, van sacando poco a poco el cuerpo de la jornea, quedando colgada y en disposición para vestirse a la mañana siguiente".[134]

Rabanera tuvo su primera web en 1997, a iniciativa de Pedro Izquierdo. En 2000, Rodrigo Contreras Elvira puso en marcha una nueva web y otra nueva,http://www.rabaneradelpinar.com, en 2002.)[135]

Other Languages