Provincia de Quito | organización y límites

Organización y límites

Mapa de la Real Audiencia de Quito hacia 1707 en el establecimiento de la Casa de Borbón en la Monarquía Española.
Mapa de la Audiencia de Quito (1740), según el Padre Juan Magnin Misionero de la Compañía de Jesús.

La Real Audiencia y Chancillería ejercía jurisdicción ordinaria sobre los territorios que pertenecían a la provincia de Quito. Poseía un Presidente letrado que era, a su vez, miembro del tribunal, subordinado al superior gobierno ejercido por el virrey del Perú.

En 1565 fueron establecidos los corregimientos de indios, bajo la dependencia (en grado de apelación) de los corregimientos de españoles. Del Corregimiento de Quito (que había sucedido a la gobernación) dependían hacia 1620 los corregimientos de indios de: Riobamba, Otavalo, Chymbo y La Facunda, Payta, Guayaquil, Jaén, Cuenca, Loja y Zamora.

Hacia 1789 la división territorial era la siguiente:[1]

Corregimientos

La Presidencia de Quito estuvo subordinada al superior gobierno del Virreinato del Perú (1563-1717) y (1723-1739). Posteriormente al del Virreinato de Nueva Granada, cuando se creó (1717-1723) y cuando fue recreado (1739-1822).

En 1783 con la parte norte del territorio de la Presidencia de Quito se creó la Intendencia de Quito y en 1786 con la sección sur se formó la Intendencia de Cuenca. Ambas estaban bajo la dependencia del virrey en cuanto al ramo de hacienda, ya que este era el superintendente subdelegado de Real Hacienda del Virreinato de Nueva Granada.[3]

Real Cédula de 1563

Felipe II de España.
Territorios de la Audiencia de Quito, según la Real Cédula de 1563

La Recopilación de Leyes de Indias de 1680, en Ley X (Audiencia y Chancillería Real de San Francisco del Quito) del Título XV (De las Audiencias y Chancillerías Reales de las Indias) del Libro II, recoge los límites asignados a esta Audiencia, provenientes de la Real Cédula dictada por el rey Felipe II en la ciudad de Guadalajara el 29 de agosto de 1563:[4]

En la Ciudad de San Francisco del Quito, en el Perú, resida otra nuestra Audiencia y Chancilleria Real [...] y tenga por distrito la Provincia de Quito, y por la Costa ázia la parte de la Ciudad de los Reyes, hasta el Puerto de Payta, exclusivé: y por la tierra adentro, hasta Piura, Caxamarca, Chachapoyas, Moyobamba y Motilones, exclusive, incluyendo ázia la parte susodicha los Pueblos de Jaén, Valladolid, Loja, Zamora, Cuenca, la Zarça y Guayaquil, con todos los demás Pueblos, que estuvieren en sus comarcas, y se poblaren: y ázia la parte de los Pueblos de la Canela y Quixos, tenga los dichos Pueblos, con los demás, que se descubrieren: y por la Costa, ázia Panamá, hasta el Puerto de la Buenaventura, inclusive: y la tierra adentro á Pasto, Popayán, Cali, Buga, Chapanchica y Guarchicona: porque los demás lugares de la Gobernación de Popayán, son de la Audiencia del Nuevo Reino de Granada, con la cual, y con la Tierrafirme parte términos por el Septentrión: y con la de los Reyes por el Mediodía, teniendo al Poniente la Mar del Sur, y al Levante Provincias aún no pacíficas, ni descubiertas.

Real cédula de 1717

La corona española se encontraba en guerra en Europa, en sus propósitos de recuperar sus dominios italianos; en ese contexto procedió a modificar su sistema administrativo en América. El rey Felipe V de España expidió en Segovia (España) una Cédula real el 25 de mayo de 1717, obedecida en Quito el 28 de octubre de 1718, mediante la cual suprimió las Audiencias de Quito y de Panamá (Tierra Firme) y agregó sus territorios a la jurisdicción de la Santa Fe y al Virreinato de Nueva Granada, así mismo le anexó la provincia de Venezuela, separada de la Real Audiencia de Santo Domingo.

Real cédula de 1723

Terminada la guerra con la Cuádruple Alianza, el rey Felipe V de España emitió otra Cédula Real el 5 de noviembre de 1723, con la que se devuelve a la Real Audiencia de Quito sus anteriores derechos, en vista de haber quedado suprimido temporalmente al Virreinato de Nueva Granada. Por esta misma Cédula se le concede a la Audiencia de Quito cierta dependencia en el orden administrativo, económico y judicial, con respecto al Virreinato del Perú, a la cual quedó incorporada hasta el año 1739, haciéndose hincapié que se mantenía la Presidencia de Quito con los anteriores límites otorgados en la Cédula Real de 1563.

Real cédula de 1739

Por mandato real, la audiencia de Quito fue incorporada nuevamente al Virreinato de Nueva Granada el 20 de agosto de 1739. Para entonces, el rey Felipe V de España firmó en San Ildefonso, la cédula de reinstalación definitiva del Virreinato de Nueva Granada, integrándola además de sus territorios propios, con las jurisdicciones de la Real Audiencia de Quito y las provincias de Tierra Firme y de Venezuela. Es decir se vuelve a suscitar un hecho similar a lo acontecido con aquella medida que invocó la cédula de 1717. En el texto de esta real cédula se mencionó además que permanecen y subsisten las Audiencias de Panamá y Quito como están.

Real cédula de 1740

Felipe V de España.

El rey Felipe V expidió en el año 1740 la Cédula Real que fijó los límites entre la Audiencia de Quito y la Real Audiencia de Lima.

Esta Cédula nació en virtud de que era necesario determinar con claridad y precisión la limitación de la Audiencia de Quito, con respecto a la de Lima, para saber hasta qué lugar tenían jurisdicción y autoridad los virreyes de Nueva Granada y de Lima, y evitar en lo posible futuras confusiones, quedando de este modo solucionada la demarcación de ambas audiencias.

Partiendo desde Tumbez en la costa del Pacífico sigue la línea por las serranías y demás cordilleras de los Andes por la jurisdicción de Paita y Piura, hasta el Marañón a los 6º 30' de latitud Sur y la tierra adentro, dejando al Perú la jurisdicción de Piura, Cajamarca, Moyobamba y Motilones y por la cordillera de Jeveros atravesando el río Ucayali, a los 6º de latitud Sur hasta dar con el río Javarí o Jauri en la confluencia del Carpi y las aguas de este al Solimaes o Amazonas y las de este aguas abajo hasta la boca más occidental del Caquetá o Yapura, en que comienzan los límites con el Brasil.

Esta Cédula excluyó buena parte de los territorios de la región oriental ocupada desde años atrás por las misiones religiosas jesuitas quiteñas que existían en los ríos del Alto Ucayali, Marañón y Amazonas. En la parte Norte se conservaban los límites establecidos en la Cédula Real de 1563. Esta Real Cédula reformó los límites de la Presidencia y Audiencia de Quito incorporada entonces al virreinato de Nueva Granada.

Reales Cédulas y Tratados entre España y Portugal

En el año 1747 el rey Fernando VI de España emitió una nueva Cédula Real que fijó nuevos límites a la Real Audiencia de Quito, estableciéndose que por el norte serían los mismos límites del año 1563. Por el oriente se dejó pendiente la delimitación, en vista de que se estaban realizando ciertos convenios entre España y Portugal con la intervención del Papa[ cita requerida], quién trató de armonizar la compleja situación originada por ambos países, con respecto a los límites territoriales, ya que las penetraciones emprendidas por los conquistadores portugueses se adentraban mucho a las tierras en posesión de los españoles.

Para entonces los portugueses llegaron a ocupar todo el río Yapurá y el curso medio del río Negro en el extremo de la selva amazónica. El 13 de enero de 1750 el Tratado de Madrid fue firmado por Fernando y por Juan V de Portugal, dejándose de lado la línea de demarcación del Tratado de Tordesillas. En el artículo III de ese tratado el rey de España confirmó las tierras ocupadas por los portugueses como pertenecientes a la Corona Portuguesa.

El Tratado de Madrid fue anulado por el Tratado de El Pardo de 1761, que restableció la línea de Tordesillas hasta que fue abandonada definitivamente por el Tratado de San Ildefonso del 1 de octubre de 1777.

Debido a los avances de los bandeirantes luso-brasileños, España se preocupó en delimitar sus fronteras con Portugal. Por el tratado de 1777 los ríos Yapurá y Yavarí quedaron como limítrofes con los territorios portugueses, quedando algunos sectores sin la delimitación exacta. Se enviaron expediciones a la selva amazónica para que la delimitación se hiciera con base en el conocimiento de la realidad geográfica. Por España fue enviado Francisco de Requena, quien por no entenderse con la comisión de Portugal después de permanecer nueve años, dejó sin solución los puntos a demarcarse.

Real Cédula de 1802

Rey Carlos IV de España.

Bajo el reinado de Carlos IV de España la Corona española dictó, el 15 de julio de 1802, una Real Cédula a inspiración de Francisco de Requena, conteniendo informes que perjudicaron a la Audiencia de Quito en beneficio de los intereses de Lima para ayudar a las congregaciones religiosas del Colegio de Ocopa, que estaban colonizando la Región Oriental del Alto Ucayali, precisamente en aquella región donde estaban antes las misiones jesuitas de Quito que expulsó España. Mediante esta cédula se escindió de la Audiencia de Quito de manera imprecisa Mainas o Maynas y Quijos.

La Real Cédula de 1802 dice:[5]

He resuelto que tenga por segregado del Virreinato de Santa Fe y de la provincia de Quito y agregado a ese Virreinato el Gobierno y Comandancia General de Mainas con los pueblos del Gobierno de Quijos, excepto el de Papallacta por estar todos ellos a las orillas del Río Napo o en sus inmediaciones, extendiéndose aquella Comandancia General no sólo por el Río Marañon abajo, hasta las fronteras de las colonias portugueses, sino también por todos los demás ríos que entran al Marañon por sus margines septentrional y meridional como son Morona, Huallaga, Paztaza, Ucayali, Napo, Yavari, Putumayo, Yapurá y otros menos considerables, hasta el paraje en que estos mismos por sus altos y raudales dejan de ser navegables: debiendo quedar también a la misma Comandancia General los pueblos de Lamas y Moyobamba... A cuyo fin os mando que quedando como quedan agregados los gobiernos de Mainas y Quijos a es Virreinato auxilies con cuantas providencias juzguéis necesarias y os pidiere el Comandante General y que sirvan en ellos no sólo para el adelantamiento y conservación de los pueblos, custodia de los misioneros sino también para la seguridad de mis dominios impidiendo se adelanten por ellos los vasallos de Corona de Portugal nombrando los cabos subalternos o Teniente de Gobernador que os pareciere necesarios, para la defensa de esas fronteras y administración de justicia...Así mismo he resuelto poner todos esos pueblos y misiones reunidos a cargo del Colegio Apostólico de Santa Rosa de Ocopa de ese Arzobispado...Igualmente he resuelto erigir un Obispado en dichas misiones...YO EL REY

La Cédula de 1802 formó el gobierno y la Comandancia General de Maynas con todos los territorios de la región amazónica, segregándolos de la Audiencia de Quito y agregándolo al Virreinato del Perú, al mismo tiempo que se creaba el obispado de Maynas con igual extensión.

La Cédula de 1802 y la anulación no fueron bien conocidas en los territorios del Virreinato de Nueva Granada y Perú por falta de una rápida vía de comunicación entre las colonias americanas y España, razón principal que dio origen al conflicto primeramente entre la Gran Colombia y Perú y después entre Colombia, Ecuador y Perú.

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