Manzanares (Ciudad Real) | patrimonio

Patrimonio

Manzanares es actualmente un perfecto enclave turístico. Conserva excelentes monumentos desde siglo XIII hasta nuestros días, siendo de gran interés la Iglesia de la Asunción y el Castillo de Pilas Bonas; este último ofrece servicio de hospedería y alojamiento. Ambos monumentos fueron declarados bienes de interés cultural en 1991 y 1979, respectivamente.

Arquitectura religiosa

Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción

Vista general de la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.

Se trata del templo más grande de toda la Diócesis de Ciudad Real,[7]

El edificio preside la principal plaza de la localidad con su magnífica portada plateresca proyectada por Enrique Egas «el Mozo», considerada un excelente ejemplo de dicha época donde encontramos una muy buena labor de estereotomía.[7]​ La grandiosidad y empaque del conjunto se completa con otros elementos singulares, destacando el balcón de la antigua capilla de Santa Teresa labrado en 1663, o la torre de campanas barroca, principal símbolo de la identidad del municipio.

Su interior está presidido por un soberbio retablo de madera de cedro, inspirado en el desaparecido durante la Guerra Civil. Es de interés la imagen titular de la Virgen de la Asunción, única en el retablo policromada.[7]​ y el Archivo Parroquial, con su primer documento fechado en 1571. La Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción fue declarada Bien de Interés Cultural con la categoría de Monumento el 8 de octubre de 1991.

Ermita de la Vera-Cruz

Fachada principal de la Ermita de la Vera-Cruz.

Antigua ermita y humilladero del siglo XVI.[10]

Su interior está presidido por un enorme retablo ojival, obra del imaginero gaditano Luis Ortega Bru. Realizado en madera policromada, se compone de tres grandes altorrelieves (Coronación de espinas, Crucifixión y Anunciación) y una decoración vegetal profusa en las zonas intermedias de este.[13]​ En el centro del retablo se encuentra, además, la imagen titular de Nuestro Padre Jesús del Perdón, patrón de Manzanares y talla realizada en 1942 por el escultor vasco Quintín de Torre. El retablo fue remodelado en el año 2002, concretamente en el paso interior existente para realizar el tradicional besapié de Nuestro Padre Jesús del Perdón, con la instalación del rodapié, zócalo, pasamanos y techo en madera tallada y policromada.

En el antiguo presbiterio de la ermita —hoy Capilla del Santísimo y decorada con pinturas murales en la bóveda que representan, entre otros, a los Cuatro Evangelistas— se sitúa el primitivo retablo, realizado a principios del siglo XX y que acogía, hasta 1935, la imagen de Nuestro Padre Jesús del Perdón durante los Novenarios de septiembre en su honor (que todavía se celebran), en la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción. El conjunto se completa con tres imágenes titulares neobarrocas de Ortega Bru: la Virgen de la Esperanza, San Juan Evangelista y el Cristo de la Vera-Cruz. En 2016 se sumó una Virgen de la Misericordia del imaginero Manuel Téllez Berraquero.[15]​ y anteriormente también se situaba la imagen del Santísimo Cristo Resucitado, ahora trasladada a un nicho cerca del altar mayor.

A lo largo de su historia, la ermita ha ido acogiendo diversas cofradías con sus respectivas imágenes.[16]

El auténtico fajín francés que el patrón luce en sus salidas procesionales se conserva en la Cripta-Museo de la ermita, existente bajo la nave central y que fue rehabilitada y acondicionada en 1988.[17]

Iglesia de Nuestra Señora de Altagracia

Iglesia de Nuestra Señora de Altagracia en la plaza del Gran Teatro.

Antigua ermita dedicada a la Virgen de Gracia, cuya construcción se remonta a 1493.[19]

A partir de la década de 1970 se levantó, en su lugar, un nuevo y moderno templo parroquial de estilo eclético o posmoderno bajo el diseño de Eduardo Gascón. Estuvo finalmente abierto al público en 1975. Se trata de un edificio bajo con planta cuadrangular y en forma de abanico. Posee un estilizado campanario con una torre de 20 metros de altura rematada por una cruz y un amplio porche delantero, finalmente rematado en un conjunto de madera que alcanza la plaza del Gran Teatro.[18]

El sencillo presbiterio está presidido por un moderno Cristo Crucificado, en cuya derecha aparece la imagen de la patrona de Manzanares, la Virgen de Altagracia, realizada en 1943 y cuya festividad es el 8 de diciembre. Esta devoción procede de la fundación misma de Manzanares, en el año 1229. Cuando Sancho III de Castilla donó estas tierras al abad de Calatrava, este las encomendó a varios de sus capitanes procedentes de Vizcaya, quienes tenían gran fervor por la Virgen de Altagracia. Así, en el acto mismo de fundación de la ciudad se puso bajo la advocación de esta Virgen.[18]

Ermita del Cristo de las Agonías. Pequeña ermita construida en el siglo XVIII y que acoge la imagen del mismo nombre. Anteriormente estaba dedicada a San Cristóbal. Situada frente a la Plaza de Toros, es un lugar de tradición y peregrinación local cada madrugada del Viernes Santo, ya que fue el escenario del histórico acontecimiento de patronazgo de Nuestro Padre Jesús del Perdón en la jornada del Viernes Santo de 1809.[21]

Ermitas Populares de los Santos Viejos:

  • Ermita de San Antón

Situada en mitad de la plaza del mismo nombre y dedicada al patrón de los animales. El párroco D. Inocente Hervás y Buendía escribió acerca la ermita que:

es la más bella y más solida de todas las de su estilo en este pueblo.[22]

Se trata de un edificio de construcción sencilla y sobria, a base de ladrillo, mampostería y tapial. Fue edificado en el año 1579, aunque ya debía existir en el siglo XV. No obstante, el templo fue restaurado y aumentado en 1788,[22]​ según se puede leer en una placa situada en la fachada principal de la ermita:

«SACRUM IN HONORE ET LAUDE DIV/ ANTONl ABBATlS PIETATI LARGITIONE MUNIFICIENTlA HUJUS OPPIDI INCOLARUM RESTAURATUM ADAU CTUM EXORNATUM AN NO DOM. MDCCXXXVIII».

«TEMPLO RESTAURADO, AUMENTADO Y EMBELLECIDO A EXPENSAS DE LA PIEDAD Y GENEROSIDAD DE LOS HABITANTES DE ESTE PUEBLO EN HONRA Y ALABANZA DE SAN ANTONIO ABAD. AÑO 1788».

En la ermita se celebra todos los años, en el 17 de enero, la fiesta del santo titular con hoguera, juegos, procesión y desfile de la animales en torno a la ermita que, según la tradición, deben de dar tres vueltas alrededor suya para obtener la protección de San Antón.

  • Ermita de San Blas

Situada en el lugar donde ya hubo otra ermita anterior dedicado al Santísimo Cristo Yacente del Santísimo Sepulcro y que fue destruida por los franceses en el transcurso de la Guerra de la Independencia, para asegurar la defensa del Castillo de Pilas Bonas. Con la restauración de 1847, se descubrió una imagen de San Blas que dio nueva advocación a la ermita.

Celebra también todos los años en febrero fiesta en honor de su titular, con hoguera y procesión y donde se da besar una reliquia de San Blas. Además se venden las tradicionales rosquillas de San Blas, santo protector de la garganta.

  • Ermita de la Virgen de la Paz.

De rasgos populares y sencilla nave, guarda un magnífico cuadro del siglo XVII de la Imposición de la Casulla a San Ildefonso. También celebra procesión y hoguera en honor de su titular durante el mes de enero. En ella se encuentran los pasos de: La Oración en el Huerto, El Divino Cautivo, San Juan Evangelista del granadino José Navas Parejo[23]​ y María Santísima de la Bondad (Todos estos pasos salen el Jueves Santo junto con el Cristo de la Paz).

Monasterio del Santísimo Sacramento. Convento de las Monjas Franciscanas de Clausura.

Popularmente conocido por el de las «Monjas de Clausura». Se inauguró en el año 1592 y siempre tuvo la protección de la familia Quesada y Tello. La fachada es de estilo barroco, del siglo XVII, y sirve de pórtico a la soledad y el recogimiento. En ella podemos apreciar una imagen de Santa Beatriz de Silva bajo el escudo de la Orden.

Fachada barroca del Convento de las Franciscanas.

Desde su fundación hasta la actualidad ha estado habitado por monjas de clausura. Su exterior es de mampostería, con cadenas de ladrillo en la esquina, lo mismo que la puerta principal, que con su medio punto rebajado y composición adyacente, evoca el estilo neoclásico. El mismo paramento tiene varios rectangulares en su parte superior y a la izquierda un campanil no en uso, compañero de la espadaña interior.

Forma un conjunto sobrio y sólido, junto a la torreta rectangular de la esquina entre la Plaza de Alfonso XIII y la calle Monjas, con ventanales de medio punto enrejados y celosías, murales de mampostería y ladrillado. En el interior de la iglesia destaca la bóveda de cañón con lunetos entre arcos torales simulados, mientras que las pilastras y cornisas sostienen modillones.

El enorme retablo dorado está coronado por el Sagrado Corazón de Jesús. En el centro también encontramos a María Inmaculada, flanqueada a la derecha por la imagen de Santa Beatriz de Silva, fundadora de la Orden de las Concepcionistas Franciscanas Descalzas, y a la izquierda por la imagen de San Francisco. Debajo está el Sagrario con el Santísimo, titular del convento. Destaca el relieve de la mesa del altar, que representa la Santa Cena.

El coro es el espacio de oración desde el que las religiosas siguen la misa y cuantas celebraciones tienen lugar en la iglesia. Se caracteriza por su buena acústica. El interior del monasterio destaca por su austeridad y sencillez. También cuenta con numerosos cuadros del pintor local manzanareño Antonio Iniesta.

El monasterio fue reconstruido en 1944, tras la Guerra Civil.

Arquitectura civil

Castillo de Pilas Bonas o de Manzanares.

Castillo de Pilas Bonas, detalle de la torre del homenaje.

El Castillo de Pilas Bonas o de Manzanares está incluido en el Inventario del Patrimonio Arquitectónico de Interés Histórico-Artístico realizado por el Ministerio de Cultura en el año 1979. Si bien hay todavía muchos puntos oscuros en cuanto al origen del Castillo y de la población de Manzanares, diversos historiadores coinciden en que el Castillo debió construirse en torno al año 1239, con posterioridad al deslinde de los territorios de las órdenes de Santiago y de Calatrava. Las razones para su construcción serían probablemente la proximidad al río Azuer, la existencia de pozos con abundancia de aguas o el cruce de caminos y veredas.

En torno al Castillo crecería la villa de Manzanares hasta tener entidad de población. En el Castillo estableció la Orden de Calatrava la Sede de la Encomienda de Manzanares.

En los libros de visitas de la Orden se tienen diversas noticias documentales a partir del año 1423, que nos ofrecen datos sobre la configuración del Castillo, de la existencia de la Torre Mayor o de la casa donde habitaba el clavero de la orden. Ya en visitas del siglo XVI, se describen obras para sustitución de la puerta levadiza de madera por otra de cal y canto de un solo ojo y con pretiles en sus lados. También en esta época se hace referencia en los documentos de la Orden a cuatro torreones que probablemente estarían repartidos en la cerca defendiendo las puertas.

En lo relativo a las edificaciones interiores, ya en el siglo XVI, se hace mención a los 3 patios, rodeados de edificaciones y estancias con usos diversos (cocinas, almacenes, vivienda, dependencias para la guarnición, etc.). Además, en 1549 se habla de un «quarto nuevo» que bien pudiera tratarse de la edificación de dos plantas con columna. En el lado derecho existían caballerizas y al fondo en la parte noroeste cerrada con un patio exclusivo quedaba la vivienda del Comendador reformada en torno al año 1500, momento en que se construirían las elegantes galerías con columnas de piedra que todavía pueden contemplarse prácticamente en su totalidad, con reminiscencias góticas y mudéjares.

Interior del Castillo de Pilas Bonas, con su decoración de los siglos XIV al XVI.

Se tienen noticias de la apertura de un pozo en el año 1564 que se añadiría al más antiguo situado en el tercer patio, así como de un Alholí realizado sobre esta misma fecha. En el año 1577 se efectuó una reforma en la parte de las caballerizas, haciendo una planta alta adosada a la muralla sureste para almacén de grano, construyendo una escalera en su extremo que conectaba con la Muralla y las Garitas de la Torre del Homenaje.

Remontándonos al siglo XVIII, se tiene conocimiento de obras para construir una «panera» y otras edificaciones en el interior de los patios, que bien pudieran ser las existentes entre el Patio Noble y el Patio Grande. Entre 1808 y 1812 fue utilizado como cuartel general de las tropas francesas en la Guerra de la Independencia y en el año 1836 fue un fortín acuartelado para el ejército cristino que luchaba en la Guerra Carlista.

En 1864 se produce la Desamortización, quedando en manos privadas y destinándose a vivienda, sufriendo diversas obras y transformaciones, aunque por fortuna el núcleo más importante permaneció en aceptables condiciones para su recuperación. Actualmente ofrece servicio de hospedería.

Fábrica de Harinas.

Imponente complejo fabril situado en una de las avenidas principales de la ciudad y al lado del canal del Río Azuer y el Calicanto. El edificio principal es de rasgos historicistas y eclécticos, construido a caballo entre los siglos XIX y XX con sólidos materiales, lo cual ha favorecido que llegue hasta nosotros. Esta construcción es representativa de la industrialización de Manzanares y símbolo del progreso económico y social de la ciudad en el ámbito de La Mancha durante la era de la revolución industrial, prueba de ello es que llegó a ser la tercera fabrica más grande de toda España. A pesar de ser imagen del progreso y desarrollo de Manzanares y su identidad como pueblo emprendedor y avanzado, se mantiene en un estado de abandono y dejadez que ha llevado a algunas de las partes del complejo a la ruina, sin que sus propietarios o la administración hagan nada por evitarlo.

En 2015 el Ayuntamiento compró este emblemático edificio con intención de rehabilitarlo y evitar su pérdida.

Ayuntamiento.

Data de 1920 y tiene rasgos modernistas o eclecticistas.

Casa del Santo.

Balcón de la Casa del Santo.

Tiene la fachada encalada y la puerta, que da entrada a un patio interior, está formada por dintel y pilastras que los sustentan. Lugar para devotos de la imagen que puede verse en el balconcillo de madera.

Parador de Turismo.

Es un claro ejemplo de innovación arquitectónica de 1929, pero actualmente muy reformado y nada tiene que ver con el original.

Palacio del Marqués de Salinas o casa de Jonte.

Visitada en numerosas ocasiones por S. M. el Rey Alfonso XIII con motivo de sus cacerías, amigo del Marqués. En la fachada puede verse su pórtico sencillo de piedra, la decoración de su puerta, la majestuosidad de su rejas y balconcillos metálicos, aupados éstos sobre ménsulas y cobijados por cornisas. Su patio interior se compone de columnas de piedra y arcadas de medio punto rebajado construidas en ladrillo, con planta superior también de columnas pétreas sobre balaustrada.

La importancia de los moradores que han pasado por esta casa queda de manifiesto en el hecho de que absorbió una ermita aledaña, la de San Sebastián, que se encontraba en la esquina de la calle de Carmen con la calle Maestro D. Cristóbal. En ésta es visible un arco de lo que sería puerta lateral de la iglesia. Aún está en pie, la cruz y veleta que coronaba la fachada principal de la ermita, retranqueada y oculta por una construcción anexa para aprovechar la actual alineación de la calle. Su titularidad es privada.

Centro Cultural «Ciega de Manzanares».

Merecen visitarse su patio interior y las bodegas, hoy todo restaurado por el Ayuntamiento. En ella pernoctó Santa Teresa de Jesús el 15 de febrero de 1575 y también nació en ella una ilustre poetisa del siglo XIX, llamada Francisca Carralero, la «Ciega de Manzanares». En el interior tienen su sede numerosas asociaciones de Manzanares, como la asociación de folclore «Manuel de Falla» «Lazarillo, teatro de cámara y ensayo», la asociación cultural y grupo de Folk «Airén» o la Coral Polifonica «Mater Asumpta» entre otras, que con sus amplias actividades dan vida a este antiguo edificio. En su interior se encuentra el Museo Manuel Piña.

Museo Manuel Piña.

Interior del Museo Manuel Piña.

Un espacio para mostrar y difundir la obra de este diseñador manzanareño. Manuel Piña fue una de las figuras más relevantes de la moda española desde finales de los años 70 hasta principios de los 90 del pasado siglo, siendo considerado uno de los fundadores de la Pasarela Cibeles y arquitecto de la "Marca España". Las colecciones del Museo son donaciones de la familia del creador, así como aportaciones de colaboradores y amigos. El museo expone vestidos y complementos, fotografías y vídeos, y además se aloja en un espacio singular, las antiguas bodegas de una casa solariega, dentro del Centro Cultural Ciega de Manzanares.

Museo del Queso Manchego.

La localidad del Manzanares apuesta por dar a conocer la amplia tradición que la localidad posee a cerca de la elaboración de este manjar. Por este motivo, y para dar a conocer este preciado producto, se optó por la idea de instalar en la localidad el único museo en todo el mundo dedicado únicamente al queso manchego. Actualmente recibe más de 13.000 visitas.[24]

En este espacio (localizado en una de las típicas casas solariegas de la localidad) podemos encontrar artilugios utilizados para la elaboración del queso, como una quesera procedente de la Edad del Bronce y paneles informativos a lo largo de todo el recorrido de este paseo por la historia de la localidad. Además, esta casa-museo alberga exposiciones dedicadas a pintores y artistas de la localidad, siendo renovadas cada cierto tiempo, así como la colección permanente de arte, con obras galardonadas en los Certámenes de Pintura y Escultura de Manzanares.

Plaza de Toros.

La Plaza de Toros de Manzanares fue construida en el año 1900. Tras el paréntesis de la Guerra Civil, la plaza fue reinaugurada en 1944, con una corrida en la que torearon «El Estudiante», Manolete y Pepe Luis Vázquez.

Otras fechas de feliz recuerdo son la del 9 de agosto de 1963, cuando la presencia de «El Cordobés» produjo un lleno histórico; la del 20 de septiembre de 1969, con la presencia en las gradas de la actriz Ingrid Bergman con sus dos hijas gemelas, y la del 17 de julio de 1982, cuando Televisión Española retransmitió una corrida de toros por primera vez en la provincia de Ciudad Real.

Su efeméride más trágica es la muerte, el sábado 11 de agosto de 1934, del recordado y llorado torero Ignacio Sánchez Mejías, titular de una de las peñas taurinas de Manzanares a la que da nombre.

Se plantea construir próximamente un museo dedicado a la tauromaquia en la propia plaza.[25]

Gran Teatro.

Gran Teatro, en la plaza homónima.

Vistoso edificio de fachada encarnada con decoración inspirada en el comienzo del siglo XX. Se inauguró en 1995, sobre los terrenos que ocupaba el antiguo Gran Teatro (construido en 1911 y demolido en los años 1970); tiene un aforo para 700 espectadores y acoge los actos más relevantes del panorama cultural y social de Manzanares y exposiciones artísticas en su hall de entrada. Por su escenario han pasado los mejores actores y cantantes del panorama cultural nacional además de acoger la prolífica producción teatral que las asociaciones teatrales de la localidad como «Vaya Cirio» o «Lazarillo» realizan.

Parque del Polígono.

Con una extensión de 9 ha, poblado artificialmente con distintas especies curiosas de aves, como cisnes, ánades y pavos reales. En su interior se encuentra el Paseo del Sistema Solar.

Paseo del Sistema Solar.

Paseo del Sistema Solar.

Un modelo a escala de nuestro sistema solar que ocupa toda la extensión del Parque del Polígono, con representaciones físicas (esferas dentro de estructuras de acero) del sol y los ocho planetas además del Cinturón de Kuiper y la Nube de Oort, con objetivo didáctico y educativo. Ideado por el científico manzanareño Dr. Julián Gómez-Cambronero y financiado por el Ayuntamiento de Manzanares, fue inaugurado el 10 de septiembre de 2010. Ha recibido numerosísimas visitas de alumnos, desde los de primaria hasta los de bachillerato, de grupos turísticos y de asociaciones de astronomía. El «Paseo del Sistema solar», único en la región, es un espacio natural de visita obligada para los centros de enseñanza y asociaciones culturales de Manzanares y su comarca.

Casa de Josito.

La Casa de Josito es un edificio representativo de la arquitectura de finales del siglo XVIII en la localidad de Manzanares. Situado en plena Plaza de la Constitución, entre el Ayuntamiento y la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, que se encuentra amparada por el área de protección del Bien de Interés Cultural (BIC) de la propia iglesia parroquial, desde su declaración en 1991. El inmueble es uno de los más singulares y emblemáticos de la arquitectura civil de la localidad, tanto por su originalidad como por su emplazamiento. Destaca su composición de tres plantas con un orden de huecos diferente en cada una de ellas, coronada por un torreón que hacía las veces de mirador de planta octogonal terminado con chapitel con veleta.

En su interior, hay dependencias y elementos de gran valor patrimonial y un interesante patio con columnas de hierro fundido. A pesar de estar incluido en el Catálogo de Bienes y Ámbitos de Protección del Plan de Ordenación Municipal (POM) de Manzanares su estado es de total abandono, encontrándose su interior en ruinas. Actualmente, es propiedad del Ayuntamiento de Manzanares, por lo que la restauración del edificio y puesta en servicio como edificio para dependencias del consistorio es inminente.

Casa mirador del Azuer.

La Casa-Mirador de Azuer es un ejemplo arquitectónico de la casi extinta cultura de ribera en la localidad de Manzanares. Construido en el siglo XIX junto al cauce del río Azuer, se trata de uno de los monumentos más representativos de esa época en la citada localidad. Actualmente se encuentra en peligro inminente de derribo.

Al margen de la antigüedad y valor artístico y sentimental del inmueble, hay que tener en cuenta que el Mirador del Azuer forma parte de un entorno especial, formado por el Puente de los Pobres, y una serie de edificaciones del siglo XIX, como son la espléndida Fábrica de Harinas (catalogada con protección integral), el Kiosco de Música del Parterre, la Plaza de Toros (1900) y el edificio de la Curruca, una original muestra de gran interés etnográfico, que se asemeja a un molino pequeño, con dependencias anexas que comprenden noria en buen estado y aljibe.

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