Juan Luis Cipriani | controversias

Controversias

Cipriani ha sido centro de muchas polémicas y críticas por parte de organizaciones defensoras de los derechos humanos, entre otros colectivos. Entre los hechos y actos polémicos de Cipriani incluyen:

  • El enfrentamiento con el jesuita Luis Bambarén Gastelumendi, obispo emérito de Chimbote, cuando este era Presidente de la Conferencia Episcopal Peruana.[1]
  • Sus opiniones y discursos políticos de derecha ultra conservadora, durante sus homilías en la Catedral de Lima y apariciones en medios de comunicación.
  • Su posición totalmente negativa y radical contra los métodos anticonceptivos, el divorcio, las madres solteras, las personas LGBT, el aborto terapéutico, la unión civil, matrimonio homosexual y adopción de niños por personas LGBT, encabezando marchas por la vida.
  • Su cercanía con el gobierno de Alberto Fujimori ( 1990- 2000), al que defendió en varias ocasiones de las acusaciones de sus opositores, e incluso siendo el sacerdote que casó a su hija Keiko Fujimori en una cuestionada boda. Incluso el conocido escritor y político Mario Vargas Llosa escribió fuertes críticas a la actitud del Arzobispo de Lima en la revista Caretas en diciembre del 2002.[3]
  • Según testimonios en el Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación:
    • Monseñor Cipriani se habría expresado en favor de la pena de muerte a Abimael Guzmán.[4]
    • Monseñor Cipriani habría respaldado la amnistía otorgada a miembros del Grupo Colina durante el régimen de Fujimori.[5]
    • En la puerta del Arzobispado de Ayacucho habría una pizarra con el siguiente texto: "No se aceptan reclamos sobre derechos humanos"
    • Cuando un jesuita le llevara a los familiares del señor Mansilla, desaparecido por el ejército, se habría molestado y no los habría atendido.
    • Habría tildado a un jesuita de "terrorista" por la doctrina que enseñara en la Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga.

Sin embargo, sus defensores han replicado que dichos testimonios y las conclusiones del Informe no son imparciales y que faltan a la verdad.[7]

"Rechazo totalmente el prejuicio que han hecho sin consultar a alguien que tuvo la responsabilidad de estar al frente de la iglesia de Ayacucho, cuando esto significaba permanente amenaza de muerte. Todo esto no ha sido reconocido, se ha hecho una interpretación pequeñita. No lo acepto por no ser la verdad"

Cardenal Juan Luis Cipriani Thorne, 30 de agosto del 2003.
  • Otros lo muestran revelando la ineptitud e ineficacia de la coordinadora e instituciones encargadas de defender los derechos humanos, como un indicio de su verdadera postura.[9]
  • Sobre el Museo de la Memoria, que no reflejaba un espíritu de reconciliación, sino más bien el punto de vista de uno de los bandos, el 6 de marzo del 2009 declaró, en referencia a que no es pertinente abrir un espacio tan polémico cuando las heridas aún están abiertas, que "no es cristiano, ni ayuda a la reconciliación entre peruanos un Museo de la Memoria".[10]
  • Disputa sobre los estatutos de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Sostiene, basado en los pronunciamientos de la Santa Sede, que estos no se adecuan a la constitución apostólica Ex Corde Ecclesiae. Además, considera que un representante de la Iglesia Católica debería participar de una junta administradora perpetua que supervise el uso de los bienes dispuestos que la Universidad heredó de José de la Riva Agüero y Osma, tal como este lo dispuso en su testamento. Las autoridades de la Universidad se oponen porque consideran que una dicha junta lesionaría el goce de la propiedad de la PUCP, al que debería ajustarse la disposición testamentaria. Hay quienes afirman que Cipriani pretendería ejercer una supervisión doctrinal de los contenidos enseñados en dicho centro de estudios,[12]
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