Influencia cultural de los cometas | imperio romano

Imperio romano

El historiador Josefo relata que en 66 d. C. —cuatro años antes de la destrucción de Jerusalén— apareció un brillante cometa, que hoy se sabe que se trataba del cometa Halley. Los romanos creyeron que el cometa que apareció a la muerte de Julio César en el año 44 a. C. era su propia alma.

El historiador Suetonio atribuyó a la maligna influencia de los cometas los errores cometidos por Nerón, aconsejado por el Babilus, quien aseguró que la muerte de Claudio había sido anunciada por un cometa.

A pesar de lo arraigado de estas creencias, hubo gente en la antigüedad que no aceptaron el influjo cometario sobre las personas; uno de ellos fue el emperador Vespasiano: cuando los médicos le reprendieron porque hallándose gravemente enfermo despachaba los asuntos de Estado les respondió: «Es necesario que un emperador muera de pie». Al ver que los cortesanos contemplaban el cometa dijo riéndose: «Esta estrella con cabellera afectará al rey de Partia, que también tiene cabellos. A mí no me va a afectar porque yo soy calvo». Debido a su estado de salud Vespasiano murió poco después, en el año 79 d. C. Los supersticiosos romanos creyeron que fue debido a burlarse de la presencia ominosa del cometa.

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