Hospital Sueco-Noruego | impulsores

Impulsores

El Dr. Manuel Bastos Ansart era una autoridad internacional en el tratamiento de heridas de guerra. Creó el primer Instituto Ortopédico y de Rehabilitación de Inválidos, era vicepresidente de la Academia Medicoquirúrgica Española y había fundado la Sociedad Española de Cirugía Ortopédica y Traumatología. El Dr. Bastos publicó numerosos artículos y libros sobre el tratamiento de las fracturas y de heridas por arma de fuego. Al finalizar la guerra y tras la conversión del hospital en prisión, el Dr. Bastos fue detenido y condenado a 12 años y un día de prisión por ayuda a la rebelión, que cumplió trabajando en el Hospital Provincial de Castellón sin salir de él. Murió el 21 de enero de 1973 estando en posesión de diferentes premios, entre los cuales estaba el Premio Virgilio, distinción que se otorga a los cirujanos más eminentes de nuestro país.

El doctor Bastos tuvo gran relación con el médico noruego Kristian Gleditsch y su mujer Nini Haslund, quien gestionó el centro sanitario. Según Beneito, esta mujer fue «la persona de la delegación escandinava que pasó más tiempo en Alcoy y que más ayudó directamente al buen funcionamiento del centro».

Por otros motivos bien diferentes ha habido personas ligadas a este edificio, como el alcalde republicano Evaristo Botella, el poeta Joan Valls, el sindicalista Enrique Vañó y el anarquista Enrique Barberá, Carrasca. Fueron algunos de los centenares de prisioneros políticos que pasaron por este edificio y algunos de los cuales acabaron siendo ejecutados por los franquistas.

Nils Petter Gleditsch, es hijo de Kristian Gleditsch (médico) y de Nina Haslund (gestora del Hospital Sueco-Noruego), además es miembro del International Peace Research Institute, Oslo (PRIO), donde edita un periódico sobre investigación por la paz. Recientemente tuvo la oportunidad de realizar una emotiva visita a este edificio.

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