Historia de Venezuela | caudillismo y guerra federal

Caudillismo y Guerra Federal

José María Vargas, Presidente de la República de 1835 a 1836.
Ezequiel Zamora, líder de los federalistas en la Guerra Federal hasta su muerte en 1860.

El principal jefe político y hombre fuerte de Venezuela en sus albores como nación independiente es José Antonio Páez, quien se juramenta como Presidente el 11 de abril de 1831, y su Vicepresidente es Diego Bautista Urbaneja. En su persona se constituye el Partido Conservador, integrado en su mayoría por militares de alto rango que participaron en la Guerra de Independencia. En su mandato hay relativa paz y la economía muestra una recuperación estimulada por la Ley de Libertad de Contratos de 1834 y la masiva exportación de café.[24]​ En 1835 delega el poder en José María Vargas, el primer civil en dirigir el país. Esto último no es de gusto para los militares de pensamiento liberal, encabezados por Santiago Mariño y Pedro Carujo que se levantan para exigir la reconstitución de la Gran Colombia y el fin del poderío de una minoría de comerciantes. Entre tales oficiales hay bolivarianos sobresalientes, como el edecán del Libertador, Luis Perú de Lacroix o el granadino José María Melo, así como también un enemigo de Bolívar, Pedro Carujo. Obtienen un efímero triunfo y designan como presidente provisional a Mariño, pero llaman al general Páez con el fin de que los respaldara; sin embargo éste restaura a Vargas en el gobierno y decreta amnistías a los oficiales de la revolución, muchos de los cuales sin embargo resultan desterrados.

Páez, tras haber derrotado una rebelión liberal, vuelve a resultar electo en 1838. Afrontó la crisis económica mundial de ese año, que golpeó duramente a Venezuela, y a la creciente oposición liberal representada por Antonio Leocadio Guzmán, a la vez que iniciaba las disputas territoriales contra los británicos por la cuestión del Esequibo. Soublette fue nuevamente presidente en 1843, y en 1847 es elegido el general José Tadeo Monagas con gran apoyo, pero rompió luego con los conservadores. El intento de éstos en deponerlo desembocó en el atentado al Congreso de 1848. El General se aseguró de que su hermano José Gregorio Monagas fuese hecho presidente en 1851, quien proclamó la definitiva abolición de la esclavitud en 1854. José Tadeo volvió al poder en 1855, pero su régimen autoritario vio su fin en la Revolución de Marzo de 1858, comandada por Julián Castro; siendo este último nombrado como Presidente Provisional de la República en la Convención de Valencia y posteriormente en Presidente Interino, haciendo de la ciudad de Valencia nuevamente la capital provisional del país.

Los decretos del nuevo gobierno crearon descontento en liberales, y la inestabilidad hizo inminente el estallido de un conflicto armado conocido como la Guerra Federal.

El Grito de la Federación marca su inicio, y se desarrolla como una guerra de guerrillas. En las batallas iniciales, los federalistas liberales obtuvieron importantes triunfos, a pesar de la muerte en combate de su líder Ezequiel Zamora en 1860. Su mando es ocupado por Juan Crisóstomo Falcón. Los refuerzos y el apoyo conseguido por Falcón fortalecen a los liberales. Los enfrentamientos posteriores les dan ventaja y merman las fuerzas del gobierno centralista. Finalmente, en abril de 1863 se firma el Tratado de Coche, que significa la victoria de los liberales y su acceso al poder. No obstante este resultado, se conforman nuevos caudillismos regionales con ejército propio que mantiene el control de grandes porciones de tierra, cosa que contraria el anti-latifundismo liberal. Ese año, Falcón asume la presidencia y promulga su Decreto de Garantías que elimina la pena de muerte,[27]

Other Languages