Golpe de Casado | consecuencias: el desplome de la república

Consecuencias: el desplome de la República

Las "negociaciones" con el "Generalísimo" Franco

Los que habían apoyado el golpe de Casado depositaron una confianza, a veces ingenua, en que tras la desaparición de Negrín y los comunistas sería posible alcanzar una "paz honorable" con el enemigo. De estas exageradas expectativas sobre el resultado de las "negociaciones" con el "Generalísimo" Franco es buena muestra lo que le comentó el 11 de marzo Julián Besteiro al gobernador civil de Murcia, el también socialista Eustaquio Cañas:[111]

Mire usted, Cañas, los hombres que tenemos una responsabilidad, sobre todo en la organización sindical, no podemos abandonar ésta. Tengo la seguridad de que casi nada va a ocurrir. Esperemos los acontecimientos, y quizás podamos reconstruir una UGT, de carácter más moderado; algo así como las Trade-Unions inglesas. Quédese usted en su puesto de gobernador, que todo se arreglará, yo se lo aseguro

Una vez sofocada completamente la resistencia comunista en Madrid, el Coronel Casado comunicó el 12 de marzo al gobierno de Burgos a través de la quinta columna que él mismo y el general Matallana querían acudir a la capital de la "España Nacional" para negociar los términos de la paz partiendo de las llamadas "Concesiones del Generalísimo" que los agentes franquistas le habían entregado a Casado un mes antes de que éste diera el golpe de estado.[113]

La necesidad de sofocar el pasado levantamiento comunista y los cuidados conducentes a prevenir la repetición de semejantes contingencias no ha hecho olvidar un momento al Consejo Nacional de Defensa, lo que constituye su misión y la verdadera razón de su existencia. (...) Es además nuestro deseo tener a la opinión debidamente informada del proceso de nuestra actuación para el logro de esa anhelada finalidad. En prueba de ello queremos poner en vuestro conocimiento los términos exactos de la comunicación que el Consejo de Defensa dirige al Gobierno Nacionalista (...) ese comunicado dice así: "Consejo Nacional de Defensa a Gobierno Nacionalista.- Ha llegado el momento de que este Consejo Nacional de Defensa se dedique por completo a su misión fundamental y, en consecuencia, se dirige a ese Gobierno para hacerle presente que estamos dispuestos a llevar a efecto negociaciones que nos aseguren una paz honrosa y que al mismo tiempo puedan evitar estériles efusiones de sangre. Esperamos su decisión"

Pero al día siguiente, 19 de marzo, llegó la respuesta del "Generalísimo" Franco en la que decía que no estaba dispuesto a que acudieran a Burgos los mandos superiores enemigos (nada, pues, de un trato de igual a igual) y además le recordaba a Casado que sólo aceptaba la rendición sin condiciones (nada, pues, de una "paz honrosa").[116]

Mientras tanto en las filas anarquistas, que con tanto entusiasmo habían apoyado a Casado y cuyas unidades militares habían sido decisivas para el triunfo del golpe, se empezaba a cuestionar la política de Casado porque para ellos "paz honrosa" no significaba otra cosa que una rendición incondicional y el 22 de marzo el Comité Ejecutivo del Movimiento Libertario (un organismo que agrupaba a los Comités Nacionales de la CNT, la FAI y las Juventudes Libertarias) lanzó un manfiesto advirtiendo que había que "continuar la guerra hasta ganar la paz" (aceptando así implícitamente la política de Negrín). Al mismo tiempo el Comité, que se había formado inicialmente para apoyar a Casado con vistas a "organizar la resistencia para conseguir la libertad y la independencia de nuestra patria", fue convirtiéndose "en un servicio de preparación para la evacuación y el paso a la clandestinidad".[117]

La reunión de los dos enviados de Casado con los representantes de Franco (cuatro militares encabezados por el coronel de Estado Mayor, Luis Gonzalo Victoria), tiene lugar el 23 de marzo por la mañana en el aeródromo de Gamonal en Burgos.[120]

Dos días después, el 25 de marzo, tenía lugar una segunda reunión en el aeródromo de Gamonal. El teniente coronel republicano Garijo volvió a pedir que se diera carácter oficial a las "Concesiones del Generalísimo" mediante un documento firmado por el propio Franco con el fin de que "el pueblo siga ofreciéndonos su confianza incondicional en toda esta zona" y garantizar así que "la entrega del territorio se hará en condiciones insospechadas, con un orden y una organización perfecta". Además Garijo volvió a insistir en la entrega del ejército republicano por zonas y a ritmo lento (la entrega de la aviación, por ejemplo, fijada para ese mismo día 25 en las 10 "Normas para la rendición" entregada por los franquistas, se posponía para el día 28). El coronel Gonzalo contactó entonces por teléfono con el Cuartel General del Generalísimo y la orden que recibió fue que los representantes franquistas dieran por concluida la reunión porque lo único que pretendían los emisarios de Madrid era "prolongar las conversaciones".[122]

El Consejo Nacional de Defensa cuando recibió el informe de la segunda reunión de Gamonal se dispuso a cumplir rápidamente las 10 "Normas para la rendición" para evitar la temida ofensiva de las fuerzas de Franco y enseguida dio la orden para la entrega inmediata de la aviación republicana a los franquistas, pero la comunicación llegó tarde porque el "Generalísimo" Franco ya había dado la orden en la madrugada del día 26 de que se iniciara la ofensiva general en todos los frentes, lo que significaba que había dado por concluidas las "negociaciones" con Casado y el Consejo Nacional de Defensa. En un último intento desesperado para detener la ofensiva (en Frente del Sur los franquistas ya estaban atacando Pozoblanco y Ocaña) el coronel Casado envió a las 9,15 de la mañana el siguiente mensaje a Burgos, que no obtuvo respuesta:[123]

Consejo Nacional de Defensa a Gobierno Nacionalista [sic].- Este Consejo [Nacional de Defensa] que ha puesto de su parte todo lo humanamente posible en beneficio de la paz con asistencia incondicional del pueblo reitera a ese Gobierno que la reacción que pueda producir la ofensiva constituye su preocupación fundamental y espera que para evitar daños irreparables producidos por la sorpresa permita la evacuación de las personas responsabilizadas - De otro modo es deber ineludible del Consejo oponer resistencia al avance de esas fuerzas

Así pues, consumado el golpe de Casado, el general Franco faltó a la palabra dada en las famosas "Concesiones" del 5 de febrero y desde luego se negó a aceptar un nuevo "abrazo de Vergara", como Mola también lo había rechazado en el primer día del golpe de 1936, y no concedió a Casado "ninguna de las garantías imploradas casi de rodillas por sus emisarios, y contestó a británicos y franceses, deseosos de actuar como intermediarios en la rendición de la República para así contener la influencia alemana e italiana sobre el nuevo régimen, que no los necesitaba que el espíritu de generosidad de los vencedores constituía la mejor garantía para los vencidos".[125]

El derrumbe del frente republicano

Sólo unas horas después de que se dieran por finalizadas las "negociaciones" con los dos representantes del Consejo Nacional de Defensa en el aeródromo de Gamonal, el "Generalísimo" Franco dio la orden de que se iniciara la ofensiva "nacional" en todos los frentes. La ofensiva la inició el mismo 26 de marzo el Ejército del Sur (integrado por el Cuerpo de Ejército Marroquí, al mando del general Yagüe y el Cuerpo de Ejército de Andalucía, al mando del general Muñoz Castellanos) en los frentes de Pozoblanco-Peñarroya (Córdoba) y Ocaña (Toledo) encontrando muy poca resistencia ya que muchas de las posiciones republicanas ya habían sido abandonadas y en seguida los Ejércitos republicanos de Extremadura y de Andalucía depusieron las armas y los pueblos se llenaron de banderas blancas ante la inminente llegada de las tropas franquistas. El día 29 el Cuerpo Marroquí de Yagüe ya había alcanzado Ciudad Real y Puertollano; el Cuerpo de Ejército de Andalucía tomaba Bailén y Linares, mientras el Cuerpo de Ejército de Córdoba, mandado por el general Borbón, entraba en Jaén, y el de Granada comenzaba el avance por el litoral en dirección a Almería.[126]

También el día 26 inició la ofensiva el Ejército del Centro que tampoco encontró resistencia porque en los frentes de Madrid los republicanos habían empezado a abandonar las trincheras, especialmente después de que fueran transmitidas por radio las famosas "Concesiones del Generalísimo" que prometían "benevolencia" para los militares que favorecieran la terminación de la lucha. "Los soldados iban llegando al interior de la ciudad, cogían el metro en Cuatro Caminos y se iban a sus casas o se trasladaban al otro lado de Madrid, a Vallecas, para emprender camino hacia el Mediterráneo".[128]

Mientras se producía el desmoronamiento del frente la quinta columna de Madrid se hizo con el control de la ciudad en la madrugada del 26 al 27 de marzo, "realizando todas aquellas operaciones necesarias para evitar en caso preciso una resistencia que ocasionaría víctimas, y, sobre todo actuaciones a la desesperada". A primera hora de la mañana del día 27 un enviado del Consejo Nacional de Defensa se entrevistó con un coronel del ejército franquista desplegado en la Ciudad Universitaria y ambos acordaron que la rendición republicana se produciría a las 13 horas del día siguiente 28 de marzo. Esa mañana empezaron a aparecer en Madrid colgaduras y banderas rojigualdas y mucha gente se echó a la calle llena de entusiasmo para recibir a las tropas franquistas. Tras la firma de la rendición en el edificio del Hospital Clínico de la Ciudad Universitaria las tropas de Franco ocuparon la ciudad en las horas siguientes sin encontrar ningún tipo de oposición. "Madrid no fue tomada, se entregó sin resistencia, terminando así 32 meses de terrible guerra, por unos y otros, que ahora deseaban que cesase el derramamiento de sangre. La victoria proporcionaba la paz, o quizá la paz suponía el precio de la victoria".[128]

Último parte de guerra emitido por el Cuartel General del Generalísimo.

Donde los franquistas encontraron mayor resistencia fue en el frente de Levante debido a que era por Valencia por donde estaban saliendo las personalidades republicanas y había que darles tiempo. Sin embargo el día 29 Valencia y Alicante ya estaban prácticamente en manos de sus respectivas quinta columnas, sin que todavía hubieran llegado las tropas franquistas, mientras que el Cuerpo de Ejército de Galicia, al mando del general Aranda, ocupaba Sagunto y el Cuerpo de Ejército de Castilla, entraba en Segorbe. Al día siguiente los italianos de la División Littorio ocupaban Almansa, Villena y Elda, y entraban en Alicante. Ese mismo día 30 la División 83 al mando del general Martín Alonso entraba triunfalmente en Valencia. El 31 de marzo, la 4.ª División del Cuerpo de Ejército de Navarra, mandada por el general Camilo Alonso Vega, ocupaba Murcia y Cartagena.[127]

El 1 de abril de 1939 la radio del bando rebelde ("Radio Nacional de España") difundía el último parte de guerra, que durante los 36 años siguientes será repetido por la propaganda de la dictadura franquista:

En el día de hoy, cautivo y desarmado el ejército rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares. La guerra ha terminado. Burgos, 1.º de abril de 1939, año de la Victoria. El Generalísimo, Franco

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