Diego de Almagro el Mozo | los “caballeros de la capa”

Los “Caballeros de la Capa”

El joven Almagro permaneció entonces en Lima, esperando que se le concediera la gobernación a la que tenía derecho por herencia paterna. Cuando Diego de Alvarado partió hacia España, se encargó de la tutoría del joven Juan de Rada, viejo caudillo que empezó a reunir en torno de su protegido a todos los almagristas derrotados en Las Salinas, para vengar la muerte del Adelantado.

La casa de Almagro el Mozo se convirtió así en un refugio de todos los perseguidos por los pizarristas, pero el hambre se apoderó de ellos y tuvieron que dispersarse, quedando solamente haciendo compañía al Mozo una docena, que se hallaban tan empobrecidos que hubieron de vender sus capas para procurarse sustento. De modo que cuando tenían que salir a la calle, debían turnarse para usar la única capa con que contaban, por lo que fueron conocidos como “los Caballeros de la Capa”.

A fin de aliviarles en algo su pobreza, el escribano Domingo de la Presa les cedió una chacra de maíz de Collique, de donde también sacaban leña, pero murió Presa y el marqués Pizarro traspasó la propiedad de Collique a su hermano Francisco Martín de Alcántara. Esto sumió en una mayor miseria a los “Caballeros de la Capa”, quienes furiosos, empezaron a planear el asesinato de Pizarro.

Sospechando dichos planes, Pizarro pensó en apresar al Mozo y a Rada, más se contuvo ante la proximidad del Visitador Cristóbal Vaca de Castro, comisionado por el rey que venía para mediar como Juez en los disturbios de los conquistadores. También los almagristas esperaban a este personaje, de quien esperaban justicia, pero un día corrió el rumor de que los Pizarro lo habían sobornado. Ello fue suficiente para que apresuraran el plan de matar al marqués, más tuvieron la precaución de que el joven Almagro no participara en el hecho, para evitar que corriera peligro.

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