Diario de Navarra | inicios e influencia

Inicios e influencia

El 25 de febrero de 1903 salió su primer número, cuando Pamplona contaba con &&&&&&&&&&030000.&&&&&030 000 habitantes; en la época competía con otros tres periódicos, dos de ellos carlistas El Pensamiento Navarro y La Tradición Navarra— y uno liberal, El Eco de Navarra, el más antiguo de todos ellos.

Se inició como independiente tal y como reflejaba el Art. 2 de sus estatutos:

Se inspirará, no obstante, sin alardes innecesarios, en los verdaderos sentimientos religiosos del país; no se convertirá, directa ni indirectamente, en órgano de ningún partido político; sabrá recoger y mantener las enseñanzas del orden social de la familia y de la propiedad, defenderá resueltamente nuestro régimen privativo y procurará orientar a la opinión con un criterio recto y elevado independientemente de toda agrupación política. Habrá de distinguirse también la nueva publicación por su parquedad en tributar alabanzas y por su templanza e imparcialidad para examinar la gestión de las autoridades locales, formulando respetuosa censura, o tributando el debido aplauso, sean cuales fueren las personas que adopten los acuerdos

Artículo 2 de los estatutos de Diario de Navarra

Los primeros años del periódico fueron tortuosos. Su primer director en 1903, José Vicente Berazaluce, había sido antes director del Eco de Navarra. Le sucedió Eustaquio Echauri en 1905 «Fradúe», antiguo sacerdote que debió abandonar la dirección tras ser condenado a destierro por una querella interpuesta por el rector del Seminario. Asumió la dirección Mario Ozcoidi Castán quien se vio involucrado en otro proceso judicial, en el que fue condenado a ocho años y un día de presidio mayor por haber aparecido en una edición del periódico un texto contra el monarca Alfonso XIII; tras tres meses en prisión fue finalmente indultado, abandonando poco después la dirección en 1912 en favor del madrileño Raimundo García García «Garcilaso», que ejerció el cargo durante 50 años.

En 1921 se instaló la sede central en la calle Zapatería, 49, donde hoy día aun permanece.

En su dirección y debido a su implicación política, que le llevó a ser diputado durante la dictadura de Primo de Rivera y en la II República, el rotativo tuvo un influencia destacada en la Guerra Civil Española, pues en mayo de 1936, su director, Raimundo García García «Garcilaso» fue mediador entre los carlistas navarros y el general Mola en la trama navarra del golpe de Estado que dio inicio al levantamiento armado de los sublevados contra el orden constitucional de la República,[9]

En 1962 y hasta 1990, García es sucedido por José Javier Uranga Santesteban «Olarra» que el 22 de agosto de 1980 fue ametrallado por ETA, salvando milagrosamente la vida tras haber recibido numerosos impactos.

Con el tiempo ha logrado no sólo ser el periódico de mayor venta en Navarra sino también uno de los de mayor penetración e influencia en una región, a pesar de un fuerte descenso tanto en las ventas como en la publicidad que amenaza la supervivencia a medio plazo del grupo. Su difusión ha pasado de &&&&&&&&&&064000.&&&&&064 000 ejemplares en 2008 a &&&&&&&&&&037000.&&&&&037 000 en noviembre de 2013 para una población de &&&&&&&&&0600000.&&&&&0600 000 habitantes compitiendo en la esfera regional con el más reciente Diario de Noticias de Navarra.[10]

El 1 de marzo de 2014, a pesar de presentar beneficios cercanos a los tres millones de euros, Diario de Navarra se convirtió en el primero de los grandes periódicos españoles en aplicar el Convenio Estatal de Prensa Diaria a sus trabajadores, lo que supuso bajadas salariales del 50% aprovechando la Reforma Laboral introducida por el Gobierno del Partido Popular. La decisión se encuentra recurrida ante el Juzgado de lo Social de Pamplona, pendiente de resolución.[11]

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