Cultura de Ecuador | arte y literatura

Arte y literatura

Literatura del Ecuador

La literatura ecuatoriana se ha caracterizado por ser esencialmente costumbrista y, en general, muy ligada a los sucesos exclusivamente nacionales, con narraciones que permiten vislumbrar cómo es y se desenvuelve la vida del ciudadano común y corriente. De manera muy certera podría decirse que el Ecuador no ha dado literatos cuyos libros se vendan masivamente a nivel mundial. Tal vez el escritor más famoso a nivel mundial es Jorge Icaza sobre todo debido a su novela Huasipungo. Esta trata de la explotación y sometimiento de los indígenas en las haciendas serranas.

Otros escritores ecuatorianos han logrado ser medianamente conocidos en el contexto internacional, especialmente en los países hispanohablantes o iberoAméricanos. Entre estos tenemos a:

Uno de los aspectos más interesantes de las letras ecuatorianas es que estas han producido una cantidad notable de buena narrativa, con autores que lograron fotografiar la idiosincrasia criolla y plasmarla en sus relatos. Nadie podría decir, pese a la crudeza de su contenido, que por ejemplo las novelas de Jorge Icaza no son un retrato muy hábilmente fabricado de las horribles penurias del indígena de la sierra ecuatoriana. Icaza traslada al lector al escenario que describe e incluso utiliza el mismo lenguaje que tienen los protagonistas en la vida real.

Pero la literatura ecuatoriana no se limita únicamente a Icaza y el indigenismo. También existen otros grandes expositores de la misma, como Alfredo Pareja Diezcanseco, quien destacó más que nada como novelista. Este, en contraposición a Jorge Icaza, creó novelas esencialmente urbanas, en las que aflora la denuncia social. También fue un gran historiador. Si seguimos en la senda de los novela dedicada a la denuncia social, es imprescindible nombrar a Joaquín Gallegos Lara, cuya obra, aunque breve, es magistral al aludir a los problemas que agobian a la clase obrera y la brutal explotación que esta sufre a manos de empresarios inescrupulosos. En "Las cruces sobre el agua" narra la peor masacre obrera ocurrida en la historia del Ecuador (1922). Demetrio Aguilera Malta, en cambio, fue más que nada un novelista costumbrista aunque también muy multifacético. En sus escritos describió al "montubio", el típico campesino mestizo de la costa ecuatoriana. Entre las mujeres que escriben está Alicia Yanez Cossio, dueña de una considerable producción narrativa, en la que se incluye la novela "Sé que vienen a matarme", una notable novela acerca de la vida de Gabriel García Moreno y los excesos que cometió mientras era presidente de Ecuador.

En la literatura contemporánea podemos encontrar varios ensayistas importantes como Agustín Cueva y Bolívar Echeverría; narradores como Javier Vásconez, Eliécer Cárdenas, Huilo Ruales, Santiago Páez, Abdón Ubidia, Marco Antonio Rodríguez, Leonardo Valencia, Gabriela Alemán, e Iván Egüez; Jorge Luis Cáceres, Eduardo Varas, Solange Rodríguez, o poetas como Alexis Naranjo, Iván Carvajal, Iván Oñate, Julio Pazos, Humberto Vinueza, Javier Ponce, Fernando Nieto Cadena, Jorge Martillo, Edwin Madrid, Paco Benavides, entre otros.

Cine del Ecuador

Existe en el Ecuador una larga historia de producción cinematográfica, en la que se incluyen cortos y documentales hechos a los largo del siglo XX. Desgraciadamante y pese a la calidad o el valor histórico de algunas de esas aportaciones culturales, hasta ahora el cine de este país no ha tenido mayor repercusión (con ciertas excepciones).

Podría afirmarse que la producción de cine en el Ecuador comenzó en la década de 1920, con la producción del primer largometraje argumental ecuatoriano: El tesoro de Atahualpa, dirigido por el ecuatoriano Augusto San Miguel. Además, en la misma década, el italiano Carlos Crespi dirigió el importante documental Los invencibles shuaras del alto Amazonas También están las más recientes, como Rabia, ratas, ratones y rateros, Prometeo Deportado y A tus espaldas; la primera y la segunda han recibido premios a nivel internacional.

Arte contemporáneo en el Ecuador

Debemos entender al Arte Contemporáneo Ecuatoriano como un fenómeno que rebasa los límites  de lo que hasta este momento la institucionalidad artística ha definido como arte, lo cual a su vez permite reestructurar radicalmente tanto a la crítica como a la teoría del arte, obligando a repensar sobre los cimientos de tales estructuras.[3]

Entre las organizaciones culturales independientes sin fines de lucro se destaca la Fundación Centro Ecuatoriano de Arte Contemporáneo (CEAC), que desde 1995 ha puesto en marcha una serie de proyectos de intercambio, investigación y promoción del arte contemporáneo del país. El CEAC ha conformado un valioso archivo audiovisual abierto para consulta de la producción artística contemporánea del Ecuador.[4]

Otro organismo independiente del Ecuador es Experimentos Culturales. Este colectivo artístico, además de trabajar en sus proyectos artísticos y de investigación, ha consolidado durante seis años la página web - archivo importante de arte contemporáneo del Ecuador: www.experimentosculturales.com. Desde el 2009 el proyecto se mudó con algunos de sus miembros a la plataforma web www.laselecta.org/; en este sitio se puede encontrar información actualizada del arte contemporáneo crítico en el Ecuador, (con énfasis en Quito), así como sus vínculos con la cultura popular.

En el interior del espectro del arte ecuatoriano contemporáneo los concursos que se han presentado como de avanzada tanto por su originalidad como por su creatividad y ruptura frente al dominio del modelo de “salón” son AL ZUR-ICH, evento de arte público que se realiza al sur de Quito, y TODO POR UN YORCH que se realiza en Guayaquil, que es una convocatoria para la creación de una obra de arte con un dólar o por el valor de un dólar, los dos eventos  se caracterizan por generar una cartografía discursiva que le da un carácter local y de apropiación de un contexto específico con el que trabajan los artistas participantes.

Other Languages