Manuel Álvarez Bravo

Manuel Álvarez Bravo
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Información personal
Nacimiento4 de febrero de 1902 Ver y modificar los datos en Wikidata
Ciudad de México, México Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento19 de octubre de 2002 Ver y modificar los datos en Wikidata (100 años)
Ciudad de México, México Ver y modificar los datos en Wikidata
NacionalidadMexicana Ver y modificar los datos en Wikidata
Familia
Cónyuge
Información profesional
OcupaciónFotógrafo Ver y modificar los datos en Wikidata
Distinciones
Centro fotográfico Manuel Álvarez Bravo en Oaxaca

Manuel Álvarez Bravo (Ciudad de México, 4 de febrero de 1902-19 de octubre de 2002) fue un fotógrafo y cinefotógrafo mexicano.[2]​ Reconocido por plasmar el paisaje y la gente de su país con maestría y originalidad. Trabajó al lado del cineasta ruso Sergéi Eisenstein.

Biografía

Inicios

Álvarez Bravo nació en la Ciudad de México el 4 de febrero de 1902. Su padre era maestro pero siguió con pintura, fotografía y escritura, produciendo varias obras de teatro y su abuelo era un creador de retratos profesional. Debido a esto, Álvarez Bravo tuvo una exposición temprana al medio. Creció en el centro histórico de la Ciudad de México detrás de la Catedral, en uno de los muchos edificios coloniales convertidos en apartamentos para las clases media y baja de la ciudad. Tenía ocho años cuando comenzó la Revolución Mexicana. Pudo escuchar disparos y se encontró con cadáveres cuando era niño. Esto tendría un efecto en su fotografía más tarde.

De 1908 a 1914 Alvarez Bravo asistió a la primaria en el internado Patricio Saénz en Tlalpan, pero tuvo que abandonar la escuela a la edad de doce años cuando su padre murió. Trabajó como empleado en una fábrica textil francesa durante un tiempo, y luego en el Departamento del Tesoro mexicano. Estudió contabilidad por la noche durante un tiempo, pero luego cambió a clases de arte en la Academia de San Carlos. Álvarez Bravo conoció a Hugo Brehme en 1923 y compró su primera cámara en 1924. Comenzó a experimentar con él, con algunos consejos de Brehme y suscripciones a revistas de fotografía. En 1927, conoció a la fotógrafa Tina Modotti. Álvarez Bravo había admirado el trabajo de Modotti en revistas como Forma y Mexican Folkways incluso antes de conocerse. Ella lo presentó a varios intelectuales y artistas en la Ciudad de México, incluido el fotógrafo Edward Weston, quien lo animó a continuar con el oficio.

Durante su vida, Alvarez Bravo se casó tres veces, con los tres fotógrafos de esposas por derecho propio. Su primera esposa fue Lola Alvarez Bravo, con quien se casó en 1925, justo cuando comenzaba su carrera como fotógrafo independiente. Él le enseñó el arte pero ella no alcanzó el renombre que él tenía. Tuvieron un hijo, Manuel y se separaron en 1934. Su segunda esposa fue Doris Heyden y su tercera fue la fotógrafa francesa Colette Álvarez Urbajtel.

En 1973 donó su colección personal de fotografías y cámaras al Instituto Nacional de Bellas Artes. El gobierno mexicano compró 400 fotografías adicionales para el Museo de Arte Moderno.

Murió el 19 de octubre de 2002.

Carrera profesional

Ese mismo año se volcó por completo a la tarea fotográfica y en 1932 realizó su primera muestra individual en la Galería Posada. En esa época compartió exposiciones con el famoso fotógrafo francés Henri Cartier-Bresson en las salas del Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México, fascinando a André Bretón, quien descubrió en su trabajo un surrealismo innato.

La amistad con Bretón fructificó en la portada del libro Catálogo de la exposición Surrealista Internacional (1939) con textos de Bretón y en 1935 una exposición en París que sería trascendental en su trayectoria.

En 1936 expuso en la Galería Hipocampo del poeta mexicano Xavier Villaurrutia. Durante este periodo se adentró en la experiencia de nuevas soluciones que lo apartaron por completo del lenguaje visual desarrollado por los artistas de la lente que lo antecedieron, empleando elementos que dan mayor énfasis a la capacidad para evocar imágenes, a través de los sugestivos títulos de sus fotografías, basadas en la cultura y en la tradición mexicanas, que denotan una gran perspicacia y, en ocasiones, un fino sentido del humor.

La década de los cuarenta, marcó el inicio de Álvarez Bravo en el mundo del cine con !Que Viva México! (Eisenstein, 1930), y participó en rodajes con personalidades como John Ford y Luis Buñuel. Asimismo, en 1944, fue realizador del largometraje Tehuantepec, y de los cortometrajes Los tigres de Coyoacán, La vida cotidiana de los perros, ¿Cuánta será la oscuridad? (con el escritor José Revueltas) y El obrero (con el también escritor Juan de la Cabada). Es en esta década cuando consolida su madurez artística (que aún perdura), mediante recursos tales como la yuxtaposición, el aislamiento de detalles y el ordenamiento con rigor geométrico. Ello dio como resultado el manejo simultáneo de lo familiar y lo inesperado, generando una ambigüedad que invita al espectador a ver con nuevos ojos las cosas cotidianas y a construir su propio significado. Falleció el 31 de diciembre a los 100 años.

Exposiciones y premios

Durante una larga trayectoria nacional e internacional, Álvarez Bravo acumuló experiencias, premios, reconocimientos, exposiciones, incluso gran parte de su labor consistió en reunir y dar a conocer importantes colecciones fotográficas, así como la creación del Primer Museo de la Fotografía en México. Dentro de sus premios destacan los siguientes:

Una de las salas del Museo de Arte Moderno de la Ciudad de México llevó su nombre entre el año 2000 y el 2006, en el que se juzgó a dicha impertinente para uso como galería debido a serios problemas de climatización y seguridad, además de resultar muy pequeña, por lo que a dicha sala se le devolvió su función original para oficinas.