Yuri Knórozov

Yuri Knórozov
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Información personal
Nacimiento 19 de noviembre de 1922 Ver y modificar los datos en Wikidata
Járkov, Ucrania Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento 30 de marzo de 1999 Ver y modificar los datos en Wikidata (76 años)
San Petersburgo, Rusia Ver y modificar los datos en Wikidata
Causa de muerte Neumonía Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Soviética y rusa Ver y modificar los datos en Wikidata
Lengua materna Ruso Ver y modificar los datos en Wikidata
Educación
Educación doctor en ciencias históricas Ver y modificar los datos en Wikidata
Alma máter
Supervisor doctoral Sergei Aleksandrovich Tokarev Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
Ocupación , lingüista, arqueólogo, historiador y Ver y modificar los datos en Wikidata
Distinciones
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Yuri Valentínovich Knórozov (en ruso, Юрий Валентинович Кнорозов) ( Járkov, URSS, 19 de noviembre de 1922 - San Petersburgo, Rusia, 30 de marzo de 1999)[2]

Datos biográficos

Yuri Knórozov procedía de una familia de intelectuales. En 1939 ingresó a la Facultad de Historia de la Universidad de Járkov. Luego de iniciarse la Segunda Guerra Mundial, en octubre de 1941, Járkov fue ocupada por las tropas nazis, pero en 1943 el joven Knórozov logró trasladarse a Moscú para continuar sus estudios en la Facultad de Historia de la Universidad Estatal Lomonósov de Moscú, a la que ya había sido admitido en 1940. Poco tiempo después fue conscripto a las fuerzas armadas soviéticas. Así, en mayo de 1945, participando en la batalla de Berlín, logró rescatar de un incendio en la Biblioteca Nacional (la Biblioteca Estatal Prusa, hoy día la Biblioteca de Berlín) dos libros raros: la edición de 1933 de Los códices mayas de los hermanos Villacorta y la colección de Brasseur de Bourbourg la Relación de las cosas de Yucatán de Diego de Landa.[3] Yuri Knórozov se graduó de la Universidad Estatal de Moscú en 1948.

En una ocasión Knórozov afirmó que

“No hay escrituras indescifrables, cualquier sistema de escritura producida por el hombre puede ser leído por el hombre”.

Cuando su maestro Serguéi Aleksándrovich Tókarev le preguntó si podía probarlo, Knórozov no dudó en responder de forma afirmativa.[4] En ese entonces comenzó a interesarse en los glifos de los antiguos mayas, muy pocos de los cuales podían ser comprendidos, y sus investigaciones del tema le hicieron merecedor del doctorado en Ciencias Históricas en 1955. Durante muchos años fue miembro con categoría senior del Instituto Etnográfico de la Academia de Ciencias de la URSS en Leningrado (hoy, San Petersburgo).

Knórozov describió sus grandes aportes en el campo del desciframiento en el artículo titulado Древняя письменность Центральной Америки (Drévniaia Písmennost Tsentrálnoi Amériki, La escritura antigua de América Central) publicado en la revista soviética Soviétskaya Etnografía ("Etnografía Soviética") en 1952. En él, aseguraba que los glifos escritos por los antiguos mayas consistían tanto de logogramas (signos usados para representar una palabra completa) como de signos fonéticos, en los cuales cada glifo representa una combinación consonante- vocal (cv), es decir una sílaba. Knórozov supuso correctamente que una palabra maya formada por una combinación consonante-vocal-consonate (cvc) era escrita con dos glifos, quedando sin pronunciar la vocal del segundo glifo (principio de sinarmonía). Así, los glifos para tzu y lu se pronunciaban tzul, que es la palabra maya para perro. Con este método, Knórozov fue capaz de descifrar un gran número de símbolos mayas hasta entonces incomprensibles.[2]

A esta admirable deducción lógica se opuso Eric Thompson, el mayista más respetado de esa época. El propio Knórozov reconoció que algunos de sus desciframientos habían sido ya realizados por Cyrus Thomas en el siglo XIX, pero Thompson, aguerrido anticomunista, calificó su trabajo de propaganda comunista y de falacia científica. La opinión de Thompson, equivocada, prevalecería hasta su muerte en 1975; siendo oficialmente rechazada por sus seguidores (mayoría en la comunidad científica de mayólogos) en la conferencia sobre el fonetismo en la escritura jeroglífica maya que tuvo lugar en Albany. Solamente David H. Kelley y Michael D. Coe aceptaron que el método de Knórozov podría ser correcto.[6]

Knórozov pudo visitar por primera ocasión las tierras mayas solamente en 1989. Viajó a Guatemala en compañía de la doctora Galina Yershova y de su esposo el historiador Guillermo Ovando, pero tuvieron que abandonar el país tras ser amenazados de muerte. Tres años más tarde visitó el sureste de México.[8]

Falleció el 30 de marzo de 1999 a consecuencia de un derrame cerebral y una neumonía provocada por permanecer en una camilla en el pasillo helado de un hospital en San Petersburgo. Fue sepultado el 4 de abril. Nueve días más tarde, la doctora Yeroshva le organizó un homenaje con sus colegas de la universidad.[9]

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