Xavier Villaurrutia

Xavier Villaurrutia
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Xavier Villaurrutia a la edad de 2 meses de vida
Información personal
Nombre de nacimiento Xavier Villaurrutia González Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacimiento 27 de marzo de 1903 Ver y modificar los datos en Wikidata
Ciudad de México, México Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento 31 de diciembre de 1950 Ver y modificar los datos en Wikidata (47 años)
Ciudad de México, México Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Mexicana Ver y modificar los datos en Wikidata
Lengua materna Español Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
Ocupación Escritor, poeta, dramaturgo, guionista, ensayista y narrador Ver y modificar los datos en Wikidata
Género Ensayo, poesía y narrativa Ver y modificar los datos en Wikidata
Miembro de
Distinciones Premio del concurso de las Fiestas de Primavera 1948 por Canto a la primavera y otros poemas.
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Xavier Villaurrutia González ( Ciudad de México, 27 de marzo de 1903- ibídem, 25 de diciembre de 1950)[3]

Biografía

Inició sus estudios en el Colegio Francés de la Ciudad de México, más tarde, en la Escuela Nacional Preparatoria, inició su amistad con Salvador Novo y Jaime Torres Bodet.

Comenzó estudios superiores de derecho, que luego abandonó para dedicarse por completo a las letras. Hizo estudios de teatro en el Departamento de Bellas Artes. Becado en 1935 por la Fundación Rockefeller, estudió arte dramático durante un año en la Universidad de Yale de New Haven, Connecticut, Estados Unidos (en compañía de Rodolfo Usigli).

Formó parte del grupo llamado Los contemporáneos, sus integrantes se autodefinían como “grupo de sociedades”, “grupo sin grupo”, “grupo de amigos”, “grupo de forajidos”.

En unión con Salvador Novo dirigió la revista Ulises del año 1927 a 1928 publicando sólo 6 números de la revista. Tiempo después, colaboró en el Teatro Ulises y en revistas como Contemporáneos, Ulises y Taller, Letras de México (1937-1977), El Hijo Pródigo (1943-1946), Nuestro México, Romance, La Falange, Antena, Revista de Revistas y en periódicos como El Universal Ilustrado, El Espectador, el seminario Hoy, el suplemento "México en la cultura" de Novedades. Colaboró además en la revista Barandal, creada por Rafael López Malo, Arnulfo Martínez Lavalle, Salvador Toscano y Octavio Paz en 1931 cuando se encontraban en la Escuela Nacional Preparatoria no 1, en la Ciudad de México.[4]

Fue profesor de literatura en la Universidad Nacional de México y jefe de la sección teatral del Departamento de Bellas Artes.[5]


Muere en la Ciudad de México en 1950 sin poder ver representada su producción dramática Tragedia de las equivocaciones, la cual fue estrenada después de su muerte.Error en la cita: Error en la cita: existe un código de apertura <ref> sin su código de cierre </ref>

Drama

En su obra dramática Villaurrutia combina la revisión de los mitos, la reflexión sobre la muerte y el neopsicologismo (la lectura de Freud influyó en las tramas de amor y celos de La mujer legítima (1943) y Juego peligroso (1949). Destacan La hiedra (1941), que revive el mito de Fedra, y Autos profanos (1943)). Su preocupación por la muerte aparece especialmente en Invitación a la muerte (1944), adaptación moderna del Hamlet de Shakespeare, pero también en La mulata de Córdoba (1948) y Tragedia de las equivocaciones (1951).

Si en la intención dramática de Villaurrutia al escribir Invitación a la muerte fue el presentar la psicología del mexicano, habría que concluir que lo considera un ser pasivo, imposibilitado para objetivizarse, concordando en esto con Rodolfo Usigli, y con una herencia de odio/amor que le impide hacer uso de su libertad para cambiar su circunstancia. El personaje de Alberto es el más delineado, a pesar de su complejidad psicológica; en comparación, los demás personajes quedan desdibujados, especialmente Aurelia y El Joven, de quienes la obra no presenta información suficiente para integrar un humano completo. La importancia del espacio teatral llega a ser en esta obra casi un personaje, la casa funeraria y la casa materna distan mucho de ser el espacio social de la alta comedia, han alcanzado a corporizar el tema de la obra, el cual actúa como un espejo en donde se multireflejan los signos dramáticos. Esta obra junto con el teatro de Usigli, especialmente El Gesticulador, es fundadora del teatro mexicano moderno.