Vladimiro Montesinos

Vladimiro Montesinos Torres
Vladimiro Montesinos.png
Montesinos en octubre de 1994.
Información personal
Nacimiento 20 de mayo de 1945
(71 años)
Bandera de Perú Arequipa, Perú
Nacionalidad peruano
Familia
Cónyuge casado
Educación
Alma máter Escuela Militar de Chorrillos y Universidad Nacional Mayor de San Marcos
Información profesional
Ocupación Militar, abogado
Notas
En prisión (2001-presente)
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Vladimiro Lenin Montesinos Torres ( Acerca de este sonido  Vladimiro Montesinos ) ( Arequipa, 20 de mayo de 1945) es un ex militar, abogado, político peruano y ex asesor presidencial del Ex Presidente del Perú Alberto Fujimori.

Ex-Capitán del Ejercito Peruano, fue expulsado del Ejercito del Perú, cuando la inteligencia militar peruana descubrió que Montesinos era agente de la CIA desde 1974.

Montesinos fue expulsado del Ejercito Peruano, en 1976, juzgado y sentenciado por un tribunal militar. El cargo fue abandono de destino, pues se fue sin permiso a los EE.UU., a conversar con oficiales del Pentágono, del Consejo de Seguridad Nacional y de la CIA, según consta en el expediente.

Según versiones de algunos militares peruanos, Montesinos vendió a los EE.UU. "la lista completa de armamento soviético del Perú, la lista de las nuevas adquisiciones de armas y planes de contingencia para una posible guerra con el Chile de Pinochet". El general Sinesio Jarama dice: "creo que sí traicionó a la patria".[1] .

Cuando purgó su condena y se graduó de abogado, Montesinos defendió a narcotraficantes colombianos y peruanos, entre otros a uno de los capos del cartel de Medellín, Evaristo Porras Ardila, que luego fugó de la prisión. El expediente de Porras desapareció del Poder Judicial. Montesinos estuvo también vinculado a la defensa de los generales de la Policía comprometidos en el caso de Reynaldo Rodríguez, (a) "El Padrino".[3] .

Luego al ganar Alberto Fujimori las elecciones presidenciales de 1990, Fujimori designa a Montesinos como Jefe del Servicio de Inteligencia Nacional del Perú (SIN), Consejero de Seguridad del Gobierno y el principal asesor presidencial entre 1990 y el año 2000. Identificado como la «eminencia gris» del gobierno del Presidente Alberto Fujimori, Montesinos fue responsable en gran medida de la política contra el terrorismo que se aplicó en el Perú durante el decenio fujimorista, pero también fue el fundador del Grupo Colina una entidad paramilitar, implementada en genocidios, violaciones a los Derechos Humanos y terrorismo de estado.

Envuelto en numerosas acusaciones de corrupción, narcotráfico, asesinatos selectivos, desapariciones forzadas, organizar grupos paramilitares que operaban al margen de la ley Grupo Colina, Grupo Zeus, Grupo Júpiter, etc, ventas ilegales de armas a grupos terroristas como las FARC[4] y la OLP, compra de políticos opositores a Fujimori y escándalos de utilizar las instalaciones del Servicio de Inteligencia Nacional para orgías sexuales, el asesor presidencial fujimorista, Montesinos usó su posición como agente de la CIA infiltrado dentro del régimen del Presidente Alberto Fujimori, para mediante intimidaciones, chantajes, acciones cuestionables e ilícitas, acumular más poder incluso que el propio Fujimori y beneficiarse económicamente, en una escala nunca antes vista en la Historia republicana del Perú.

Carrera Militar

Vladimiro Montesinos, se graduó como alférez de artillería en 1966. Octavo entre 14 artilleros. El Golpe Militar de octubre de 1968, encabezado por el General Juan Velasco Alvarado, cambió su destino. Destinado a un cuartel militar en Lima, el ya teniente Montesinos buscó trabar amistad con el hijo homónimo del entonces Comandante General del Ejército, el General Ernesto Montagne,seminarista ingenuo a quien Montesinos convenció, al decir de un contemporáneo, de que "era el soldado de cristo". El seminarista lo llamaba con alguna frecuencia a su cuartel, tal como quería Montesinos, y desde el teléfono de la sala de guardia prontamente se corrió la voz en la guarnición de que Ernesto Montagne llamaba al teniente. Sus jefes extremaron deferencias y aventuraron peticiones con él. Así, Montesinos consiguió todo los permisos para concurrir a la universidad a estudiar abogacía.

Montagne pasó al retiro a fines de 1972, y su puesto fue asumido por el hasta entonces Canciller, General Edgardo Mercado Jarrin. También arequipeño, Mercado tenía ambiciones intelectuales y le gustaba pontificar sobre geopolítica. Después de Velasco, era el hombre más poderoso en el Perú. Al salir Montagne, Montesinos perdió influencia y recibió con alarma la noticia de que iba ser destinado a servir en un cuartel lejano en provincia, como cualquier otro oficial. Desesperado, el oficial consiguió el libro de Pinochet sobre geopolítica y meditó sobre la forma más propicia de hacérselo llegar a Mercado. Montesinos preparó un trabajo sobre los objetivos revoluciones de las Fuerzas Armadas en cuanto a superación del concepto tradicional de Acción Cívica. Luego Montesinos enrumbó un domingo a la casa de playa de Mercado, en Punta Negra, donde, luego de infinitas antesalas, le ofreció el trabajo como base de un discurso que Mercado debía pronunciar ante los industriales en un par de días. Impresionado por la diligente elocuencia y, sobre todo, complacido por los halagos ditirámbicos de Montesinos, Mercado le indicó presentarse al día siguiente en su despacho, para asumir las funciones de ayudante.

De un día a otro. Montesinos se halló en el centro del poder y de la información. Combinando la adulación sin pudores con un trabajo diligente, al poco tiempo se hizo virtualmente indispensable para Mercado. Lo convenció de que era el Clausewitz Suramericano, le preparó discursos, le hizo trabajos, le llevó el maletín, le quitó el trabajo de poner y sacar documentos de la Caja Fuerte.

Aquella fue una de las pocas épocas en las que el Perú tuvo secretos militares que valía la pena guardar. En septiembre de 1973, Salvador Allende, por quien Velasco sentía no sólo sino afecto, perdió la presidencia y la vida.

Montesinos hizo su entrenamiento militar en la Escuela de las Américas (Institución de entrenamiento latinoamericano contrasubversivo) en Panamá, y en 1966 se graduó de la Escuela Militar de Chorrillos, y luego como Capitán del Ejército peruano. A mediados de la década de los setentas el Mayor Fernández Salvatecci (jefe de Búsqueda del SIE), lo acusa de espionaje y Traición a la Patria por documentos que entregaba a la embajada de Estados Unidos. Es protegido por el General Mercado Jarrín, quien lo perdona para no poner su “prestigio” dentro del Ejército en riesgo. En 1976 estuvo involucrado en una conspiración al viajar sin autorización a Washington y reunirse con miembros del Ejército norteamericano y de la CIA. Fue dado de baja "por abandono de destino, falsificación, falsedad y desobediencia" y condenado a un año de prisión. No se le aplicó la pena de muerte (vigente en ese momento para su delito) por decisión del Gobierno Militar "para evitar dañar la imagen del Ejército", aunque no se descartan maniobras ocultas de Vladimiro Montesinos.

Se volvió a matricular en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos para continuar sus interrumpidos estudios de Derecho. Tres meses después, el 24 de julio de 1978, Montesinos recibe un título de abogado al parecer fraguado. Debe indicarse que el Libro No. 24 en el que supuestamente está asentada la graduación y titulación de Montesinos se encuentra desaparecido de la Oficina de Registro Central de la Universidad de San Marcos. La falta del libro del Registro Central lleva a la conclusión de que el título profesional de Montesinos fue obtenido de modo irregular y que para evitar las investigaciones posteriores se ha hecho desaparecer. Tampoco se han encontrado los documentos sustentatorios de la emisión de dicho título, tales como la tesis de bachillerato ni el grado académico de abogado con indicación de fecha, jurado y expedientes materia de grado y calificativo.

Haciendo uso de un supuesto título falso, Montesinos se inscribió como abogado en la Corte Superior de Lima el 15 de agosto de 1978. Diez días después, el 25 de agosto de 1978, Montesinos se incorporó en el Colegio de Abogados de Lima y comenzó a representar a narcotraficantes colombianos y peruanos en los tribunales y a policías involucrados en el narcotráfico; así fue amasando una gran fortuna, en la década de 1980. Defendió entre 1978 y 1979, a los narcotraficantes colombianos Evaristo Porras Ardila ("Papá Doc") y Jaime Tamayo. Luego de que se fugaran del Perú, sus expedientes desaparecieron. En 1985, defendió a todos los Jefes de la Policía y empresarios acusados por el caso "Villa CocaPadrino", el narcotraficante más poderoso en ese entonces. Se exculpó a los acusados e increíblemente los policías que investigaron el caso fueron procesados por "insulto al superior".

Entre 1980 y 1983, colaboró con el diario Kausachum, dirigido por el ex vocero del depuesto presidente Juan Velasco Alvarado, Augusto Zimmerman, con datos de espionaje telefónico y asesinatos en el seno de Ejército; de esta forma chantajeaba a los militares. El Comandante General de Ejército Carlos Briceño reabrió su juicio por traición a la patria, entonces Montesinos fugó al Ecuador. En 1984 su caso fue nuevamente archivado para "proteger la imagen institucional" y Montesinos regresó al Perú.

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