Virreinato del Río de la Plata

Virreynato de las Provincias del Río de la Plata
Virreinato del Río de la Plata - Virreinato de Buenos Aires

Virreinato de España

Bandera de España 1760-1785.svg
Bandera de España 1760-1785.svg
Bandera de España 1760-1785.svg

1776-1814

Flag of Spain (1785-1873 and 1875-1931).svg (1810)
Flag of Paraguay 1811.svg (1811)
Flag of Spain (1785-1873 and 1875-1931).svg (1814)

Bandera de Virreinato del Río de la Plata

Pabellón nacional de España desde 1785 y de las plazas marítimas y fuertes costeros desde 1793

Ubicación de Virreinato del Río de la Plata
Capital Buenos Aires
Córdoba (provisionalmente, 14 de julio - agosto de 1806)[ cita requerida]
Montevideo (provisionalmente, desde el 19 de enero de 1811)
Idioma principal Castellano
Otros idiomas lenguas de Sudamérica
Religión Católica
Gobierno Virreinato indiano
Rey
 • 1776 - 1788 Carlos III
 • 1808 - 1814 Fernando VII (de jure)
Virrey
 • 1777 - 1778 Pedro de Cevallos
 • 1810 - 1811 Francisco Javier de Elío (no reconocido por las autoridades de Buenos Aires)
 • 1811 - 1814 Gaspar de Vigodet
(como capitán general y gobernador de las provincias del Río de la Plata)
Período histórico Imperio español
 • Creación por real cédula 1 de agosto de  1776
 •  Primera invasión inglesa a Buenos Aires 2 de enero de 1806
 •  Invasión inglesa a la Banda Oriental 16 de enero de 1807
 •  Segunda invasión inglesa a Buenos Aires 28 de junio de 1807
 •  Revolución de Mayo 25 de mayo de 1810
 • el virreinato fue abolido por las Cortes de Cádiz 1810-1814
 •  Caída de Montevideo. El capitán general de las provincias del Río de la Plata es conducido a Brasil[1] 23 de junio de  1814
Moneda Peso
En 1816 el Congreso de Tucumán declaró la independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata o Sud América.

El virreinato del Río de la Plata, virreinato de las Provincias del Río de la Plata o virreinato de Buenos Aires fue una entidad territorial que estableció la corona española en América como parte integrante del imperio español.

A lo largo del siglo XVIII, las reformas borbónicas —llevadas a cabo por los miembros de la casa de Borbón que reemplazó a la casa de Austria a partir del 16 de noviembre de 1700 en el imperio español— transformaron las dependencias americanas, hasta entonces reinos relativamente autónomos, en colonias enteramente dependientes y supeditadas a las decisiones tomadas en España, en beneficio de ella misma.[2]

Se creó a consecuencia de aquellas reformas políticas, primero en forma provisional, el 1 de agosto de 1776, y -luego- de manera definitiva, el 27 de octubre de 1777, por orden del rey Carlos III de España a propuesta de su ministro de Indias José de Gálvez y Gallardo, y tuvo su capital en la ciudad de Buenos Aires, de escasa importancia hasta ese momento.[3]

Nació de una escisión del Virreinato del Perú e integró los territorios de las gobernaciones de Buenos Aires, Paraguay, Tucumán y Santa Cruz de la Sierra, el corregimiento de Cuyo de la capitanía general de Chile y los corregimientos de la provincia de Charcas. Actualmente este territorio forma las repúblicas de Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia, partes del sur de Brasil, del norte de Chile y del sureste de Perú, así como también las disputadas islas Malvinas.

Además incluyó nominalmente las islas africanas de Fernando Poo (hoy Bioko) y Annobón en la actual Guinea Ecuatorial,[4] cedidas por Portugal en 1777, aunque el intento por colonizarlas fracasó.

Se situaba en el Cono Sur de América del Sur sobre el océano Atlántico y es tema de disputa si en algún momento poseyó costas en el océano Pacífico sur.[5]

La triunfante Revolución de Mayo en 1810, ocurrida en Buenos Aires, -que había sido precedida por las fracasadas revoluciones de Chuquisaca y La Paz, ambas de 1809 en la provincia de Charcas,- desató el inicio de la guerra de la Independencia Argentina que culminó con la segregación del virreinato respecto del poder español y su posterior división.

El 18 de noviembre de 1811 abandonó el cargo el último virrey, Francisco Javier de Elío, dejando el mando al entonces gobernador de Montevideo, Gaspar de Vigodet, quien pasó a ser la máxima autoridad española como capitán general y gobernador de las provincias del Río de la Plata. Vigodet continuó en su cargo hasta que la rendición de Montevideo, el 23 de junio de 1814, supuso el final del dominio español en el Río de la Plata.[1]

Razones para la creación del virreinato

La enorme superficie que abarcaba el virreinato del Perú dificultaba las tareas de gobierno, lo cual fue un poderoso motivo para la división del territorio. Otras causas que influyeron en la decisión de efectuar esa separación fueron: la ambición de Portugal sobre la Banda Oriental, en donde se hallaban la Colonia del Sacramento y las Misiones Orientales, así como el constante avance lusitano sobre toda la frontera hispano-portuguesa en América del Sur; la creciente importancia que iba cobrando Buenos Aires como centro comercial; el valor del estuario del Río de la Plata como entrada hacia el interior del continente y la defensa de los puertos de Buenos Aires y Montevideo; y las sucesivas expediciones del Reino Unido y de Francia sobre las costas de la Patagonia.

La Ruta del Galeón

El itinerario implantado por el monopolio comercial español en sus colonias fue, desde 1573, llamado oficialmente la " Ruta del Galeón". Esta ruta fue utilizada para el intercambio comercial entre España y las Indias en dos flotas anuales destinadas a los puertos de Veracruz -Flota de Nueva España- en Nueva España y Portobelo, en Panamá, -Flota de Tierra Firme-. Las remesas de plata, oro, esmeraldas, perlas y demás bienes que salían desde el virreinato del Perú iban regularmente desde el puerto del Callao hasta la ciudad de Panamá. Desde allí los cargamentos de riquezas eran llevados por tierra a Portobelo y desde ese puerto las armadas de galeones surcaban el mar Caribe tocando los puertos de Cartagena de Indias, Santa Marta y Santo Domingo, para luego cruzar el océano Atlántico hasta el puerto de Sevilla, que fue el único puerto habilitado de embarque y desembarque hasta 1765. En el sentido inverso los productos de España llegaban al Callao y de allí se los llevaba a lomo de mula a Potosí, desde donde seguían hasta Buenos Aires. Portobelo, Cartagena de Indias y La Habana, eran los baluartes principales para la protección de la Ruta del Galeón, y en Portobelo se realizaban las ferias de intercambio comercial.

El 21 de noviembre de 1739 fuerzas británicas capturaron, saquearon y destruyeron Portobelo, lo que demostró paulatinamente a las autoridades españolas que convenía oficializar una ruta más segura, pensándose en la hasta entonces usada para el " contrabando ejemplar": la que desde el Alto Perú transportaba clandestinamente las riquezas por el " Camino Real", pasando por Salta y Córdoba hasta llegar al puerto de Buenos Aires, puerto que había crecido precisamente por el "contrabando ejemplar". El Río de la Plata era la principal alternativa a la Ruta del Galeón, lo que lo convertía en vulnerable a ataques enemigos y hacía necesario un fortalecimiento de la presencia española en él. Desde 1662 existía la Aduana Seca de Córdoba que aplicaba impuestos del 50% a los productos que del Río de la Plata pasaban al Perú, sin distinguir si su origen era legal o del contrabando.

En 1778 el rey Carlos III promulgó el Reglamento para el Comercio Libre de España e Indias que puso fin a la ruta monopólica abriendo al comercio recíproco 13 puertos de España y 25 de las Indias, entre ellos Buenos Aires y Montevideo. En cada uno de ellos debían crearse consulados de comercio, pero solo los navíos matriculados en España podían utilizar esos puertos. En 1795 el rey habilitó el comercio con las colonias no españolas y permitió que los navíos matriculados en las Indias pudieran comerciar con puertos españoles.

Todas estas reformas borbónicas modificaron sustancialmente los poderes y factores económicos tanto peninsulares como hispanoamericanos pero no fueron suficientes para revertir el impulso independentista en la América española.

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