Vicente Molina Foix

Vicente Molina Foix
Molina Foix, Vicente.jpg
Vicente Molina Foix en la
Feria Internacional del Libro de Miami (2011)
Información personal
Nacimiento 18 de octubre de 1946 (70 años)
Elche, España
Nacionalidad española
Educación
Alma máter
Información profesional
Ocupación cineasta, escritor
Género narrativa, poesía, dramaturgia
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Vicente Molina Foix (n. Elche; 18 de octubre de 1946) es un cineasta y prolífico escritor español, que ha cultivado la poesía, la narrativa y la dramaturgia.

Biografía

Nació en Elche, donde su afición al cine comienza siendo niño, ya que, como él mismo recuerda, podía ver cualquier película gracias al pase de que su padre gozaba por su cargo en la Diputación.[1]

Estudió Derecho y Filosofía y Letras en la Universidad de Madrid y residió ocho años en Inglaterra. Allí se graduó en Historia del Arte por la Universidad de Londres y frecuentó su filmoteca,[2]

Su carrera literaria la comenzó escribiendo poesía, y en 1970 se le incluyó en la histórica antología Nueve novísimos poetas españoles de Castellet, una de las publicaciones más relevantes de la poesía española contemporánea. El mismo año aparece su primera novela, Museo provincial de los horrores y en los siguientes escribe los guiones para Augusto Martínez Torres El espíritu animal (1971) y Correo de guerra (1972).[1]

La segunda novela, Busto, le trae a Molina Foix el Premio Barral 1973, el primero de muchos que seguirán. Continúa escribiendo novelas (La comunión de los atletas, Los padres viudos, Premio Azorín 1983) e incursiona en el teatro: traduce las piezas de Shakespeare Hamlet, El rey Lear y El mercader de Venecia, y escribe su primer drama: Los abrazos del pulpo (1985).

A partir de 1985, colabora como crítico de cine y televisión en los diarios Diario 16 y El País y en la revista Fotogramas, algunas de cuyas reseñas serían reunidas en El cine estilográfico (1996).

No deja, mientras tanto, de escribir novelas como La quincena soviética ( Premio Herralde 1988), La edad de oro (1993), La misa de Baroja (1995), La mujer sin cabeza (1997), al tiempo que vuelve a cultivar la poesía —Los espías del realista ( 1990) y Vanas penas de amor (1998)—, y el teatro: Don Juan último (1994).

También ha sido libretista de la ópera de Luis de Pablo El viajero indiscreto (1990).

Toda la vida de Molina Foix ha estado unida, de una manera u otra, con el cine. Recuerda los inicios de su pasión por el séptimo arte así: "Tenía una ventaja y es que siendo niño no pagaba. Mi padre, por su cargo en la diputación, tenía pase para los cines y yo lo podía utilizar. Además, me dejaban entrar en películas que entonces la férrea censura eclesiástica no permitía, e incluso veía las gravemente peligrosas. El pase me hacía sentir más adulto".[1]

A su experiencia como ayudante de dirección, guionista y crítico de cine, en 1987 se sumó la de actor al participar en la película de Augusto Martínez Torres El pecador impecable.[1]

En el nuevo siglo, realizó su sueño de convertirse en director: Sagitario (2001), protagonizada por Ángela Molina y Eusebio Poncela, fue la primera película que realizó, para lo cual contó con diversas subvenciones (como la del Ayuntamiento de Elche),[4]

El año siguiente vuelve a la novela con El vampiro de la calle México (Premio Alfonso García-Ramos), a la que siguió en 2007 El abrecartas, que ganó el Premio Nacional de Narrativa. El mismo año publicó El cine de las sábanas húmedas sobre sus mitos cinematográficos.

Mientras tanto había comenzado a preparar su segunda película, que titularía El dios de madera, cuyo rodaje se ve obligado a posponer en abril de 2006 debido a la falta de financiación. Esta circunstancia, aunque nada agradable, le permitió al final retomar la escritura de El abrecartas: "Cogí con más ganas la novela, la terminé, la corregí, supervisé unas pruebas que fueron muy delicadas. Ha sido un libro con críticas muy buenas, sobre todo las de la gente".[1]

Tras la publicación de la recopilación de cuentos Con tal de no morir, retoma en 2009, después de tres años de espera, El dios de madera,[6]

El escritor ha estado en el centro de algunas polémicas y escándalos. Así, en 2002 protagonizó una fuerte riña con el crítico Manuel García Viñó, acompañada de insultos, con bofetada (Viñó) y patada de respuesta (Molina Foix), en los platós del programa literario televisivo Negro sobre blanco de Fernando Sánchez Dragó.[13]

Molina Foix es abiertamente gay y ha tratado la temática homosexual en muchos de sus libros, especialmente en su novela en dos partes La comunión de los atletas, en Los ladrones de niños[15] Según Santos Sanz Villanueva

Este libro de género indefinido -¿novela, crónica, autobiografía?- podría haberse ceñido a su meollo, los vericuetos transitados por una difícil relación amorosa, pero alcanza un valor documental no secundario. En buen medida ofrece un curioso testimonio del mundillo literario madrileño de los años 80 desde la perspectiva parcial de un grupo de sus protagonistas.[16]

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