Vicente Molina Foix

Vicente Molina Foix
Vicente Molina Foix en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara de 2017.jpg
Vicente Molina Foix en 2017
Información personal
Nacimiento18 de octubre de 1946 (71 años)
Elche, España
Nacionalidadespañola
Educación
Alma máter
Información profesional
Ocupacióncineasta, escritor
Génerosnarrativa, poesía, dramaturgia

Vicente Molina Foix (Elche, 18 de octubre de 1946) es un escritor y director de cine español. Como literato, ha cultivado la poesía, la narrativa, el ensayo, la autobiografía y la dramaturgia.

Biografía

Nació en Elche, donde su afición al cine comienza siendo niño, ya que, como él mismo recuerda, podía ver cualquier película gracias al pase de que su padre gozaba por su cargo en la Diputación.[1]

Estudió Derecho y Filosofía y Letras en la Universidad de Madrid y residió ocho años en Inglaterra. Allí se graduó en Historia del Arte por la Universidad de Londres y frecuentó su filmoteca,[2]

Su carrera literaria la comenzó escribiendo poesía, y en 1970 se le incluyó en la histórica antología Nueve novísimos poetas españoles de José María Castellet; el mismo año apareció su primera novela, Museo provincial de los horrores y en los siguientes escribe los guiones para Augusto Martínez Torres El espíritu animal (1971) y Correo de guerra (1972).[1]

La segunda novela, Busto, le trajo el Premio Barral 1973, el primero de muchos que seguirán. Molina Foix continuó publicando novelas (La comunión de los atletas, Los padres viudos, Premio Azorín 1983) e incursionó en el teatro: tradujo las piezas de Shakespeare Hamlet, El rey Lear y El mercader de Venecia, y escribió su primer drama: Los abrazos del pulpo (1985).

A partir de 1985, enpezó a colaborar como crítico de cine y televisión en Diario 16 y El País, así como también en la revista Fotogramas; algunas de sus reseñas fueron reunidas más tarde en el libro El cine estilográfico (1996).

Pero su principal producción siguió siendo de narrativa: con la novela La quincena soviética obtuvo el Premio Herralde 1988; después siguieron, La edad de oro (1993), La misa de Baroja (1995), La mujer sin cabeza (1997), al tiempo que vuelve a cultivar la poesía —Los espías del realista (1990) y Vanas penas de amor (1998). Entre estas obras, escribió su segunda pieza teatral: Don Juan último (1994).

También ha sido libretista de tres óperas de Luis de Pablo El viajero indiscreto (1990), La madre invita a comer (1994)[4]

Toda la vida de Molina Foix ha estado unida, de una manera u otra, con el cine. Recuerda los inicios de su pasión por el séptimo arte así: "Tenía una ventaja y es que siendo niño no pagaba. Mi padre, por su cargo en la diputación, tenía pase para los cines y yo lo podía utilizar. Además, me dejaban entrar en películas que entonces la férrea censura eclesiástica no permitía, e incluso veía las gravemente peligrosas. El pase me hacía sentir más adulto".[1]

A su experiencia como ayudante de dirección, guionista y crítico de cine, en 1987 se sumó la de actor al participar en El pecador impecable, película de Augusto Martínez Torres.[1]

En el nuevo siglo, realizó su sueño de convertirse en director al rodar Sagitario (2001), protagonizada por Ángela Molina y Eusebio Poncela. En esta primera película que realizó contó con diversas subvenciones (como la del Ayuntamiento de Elche),[6]

Al año siguiente vuelve a la novela con El vampiro de la calle México (Premio Alfonso García-Ramos), a la que siguió en 2007 El abrecartas, que ganó el Nacional de Narrativa. Ese mismo año publicó El cine de las sábanas húmedas sobre sus mitos cinematográficos.

Mientras tanto, había comenzado a preparar su segunda película, que titularía El dios de madera, pero debido a la falta de financiación se vio obligado, en abril de 2006, a posponer el rodaje. Esta circunstancia, aunque nada agradable, le permitió al final retomar la escritura de El abrecartas: "Cogí con más ganas la novela, la terminé, la corregí, supervisé unas pruebas que fueron muy delicadas. Ha sido un libro con críticas muy buenas, sobre todo las de la gente".[1]

Tras la publicación de la recopilación de cuentos Con tal de no morir, retoma en 2009, después de tres años de espera, El dios de madera,[8]

El escritor ha estado en el centro de algunas polémicas y escándalos. Así, en 2002 protagonizó una fuerte riña con el crítico Manuel García-Viñó —acompañada de insultos, con bofetada (García-Viñó) y patada de respuesta (Molina Foix)— en los platós del programa literario televisivo Negro sobre blanco de Fernando Sánchez Dragó.[15]

Molina Foix es abiertamente gay y ha tratado la temática homosexual en muchos de sus libros, especialmente en su novela en dos partes La comunión de los atletas, en Los ladrones de niños[17]​ Según Santos Sanz Villanueva

Este libro de género indefinido -¿novela, crónica, autobiografía?- podría haberse ceñido a su meollo, los vericuetos transitados por una difícil relación amorosa, pero alcanza un valor documental no secundario. En buen medida ofrece un curioso testimonio del mundillo literario madrileño de los años 80 desde la perspectiva parcial de un grupo de sus protagonistas.[18]