Vicente Carducho

Vicente Carducho
Vicente Carducho, by Vicente Carducho.jpg
Información personal
Nacimiento 1576 Ver y modificar los datos en Wikidata
Florencia, Italia Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento 1638 Ver y modificar los datos en Wikidata
Madrid, España Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Italiana Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
Ocupación Historiador del arte y pintor Ver y modificar los datos en Wikidata
Movimientos Pintura del Barroco Ver y modificar los datos en Wikidata
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La visión de San Francisco de Asís, por Vicente Carducho, Museo de Bellas Artes de Budapest.
Alegoría del Sánto Ángel Custodio por Vicente Carducho. Óleo sobre lienzo. ermita del Cigarral del Santo Ángel Custodio en Toledo.

Vicente Carducho o Vincenzo Carduccio - el apellido también se encuentra bajo la forma Carducci-, ( Florencia; 1576 ó 1578 - Madrid; 1638); pintor y tratadista de arte barroco de origen italiano, cuya actividad artística se desarrolló en España, maestro de pintores como Francisco Fernández, Pedro de Obregón, Francisco Collantes, Bartolomé Román y Félix Castello.

Biografía

Aunque nacido en Italia, se traslada muy joven a España siguiendo a su hermano Bartolomé, quien había sido contratado por Felipe II para la magna obra del Monasterio de El Escorial como pintor de frescos y retablos; en su taller aprendió el oficio, impregnándose de su estilo, entre el clasicismo y el manierismo postrenacentista. Tras la realización de diversos trabajos menores para la corte española, su primera gran obra es el retablo Predicación de San Juan Bautista, para el Monasterio de San Francisco de Madrid, de concepción muy atrevida para la época.

Discípulo y ayudante de su hermano, tras la muerte de éste en 1609 adquiere su misma posición como pintor de cámara del rey, encargándose de la decoración de una galería en el Palacio Real de El Pardo, con cuadros referentes a la hazañas de Aquiles.

En 1618, y ya como pintor del rey Felipe III, colaboró en el altar mayor del Monasterio de Guadalupe, situado en la provincia extremeña de Cáceres, entonces monasterio de la orden jerónima. Pintó también el retablo mayor del Real Monasterio de la Encarnación, en Madrid, entre 1613 y 1617, presidido por una monumental Anunciación (conservada in situ, aunque el retablo fue modificado posteriormente). En colaboración con Eugenio Cajés realizó en 1619, por 720 ducados, los tres lienzos que se conservan en la calle derecha del Retablo Mayor de la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Algete ( Madrid): Nacimiento (que aparece firmado: "Vicentius Carductius p.../fecit. 1619), La Adoración de los Magos y La Ascensión del Señor.

Carducho debió de ver con suspicacias, cuanto menos, la rápida ascensión en la Corte de un joven pintor procedente de Sevilla: Diego Velázquez, a quien acusó de «sólo saber pintar cabezas», sugiriendo que era incapaz de idear composiciones complejas. Tal vez por esta rivalidad, y con la intervención de Juan Bautista Maíno, el rey Felipe IV convocó en 1627 un concurso entre sus pintores de cámara con el tema La expulsión de los moriscos en 1609. Concurrieron al mismo Velázquez, Angelo Nardi, Eugenio Caxés y el propio Carducho. El premio fue para Velázquez, aunque no se conserva el cuadro con el que ganó, pues resultó destruido en el incendio del Alcázar de Madrid de 1734. Lo único que se conserva de este concurso es un magistral esbozo de Carducho.

Hasta la llegada de Velázquez, fue la personalidad más influyente de la escuela madrileña de pintura, exponiendo sus concepciones artísticas en el libro Diálogos de la pintura, su defensa, origen, essencia, definición, modos y diferencias al gran monarcha... Felipe IIII... Síguense a los Diálogos, Informaciones y pareceres en sabor del Arte, escritas por varones insignes en todas letras (Madrid: Fr. Martínez, 1633; hay edición moderna de Calvo Serraller: Madrid: Turner, 1979), donde demuestra la profundidad de su cultura humanística, habiendo leído a tratadistas de arquitectura como Marco Vitruvio, Sebastiano Serlio y Andrea Palladio. En ese año y por su influencia, consiguió reducir un impuesto sobre pinturas que era una pesada carga sobre los artistas de la época, y cuatro años más tarde logró la supresión total del mismo; poseía una concepción aristocrática del artista, quien a su juicio debía poseer una formación filosófica y humanista, por más que en la época se consideraba al pintor poco menos que a un mayordomo y un trabajador manual. Fue amigo de Lope de Vega[1] y de Luis de Góngora y protegido del Duque de Lerma y, a través de él, de Felipe III, aunque no dejó de irle bien durante el reinado de Felipe IV, de forma que, cuando el valido del monarca, el Conde-Duque de Olivares, impulsó la construcción y decoración del Palacio del Buen Retiro, recibió encargos importantísimos para su Salón de Reinos y fue uno de los más contratados para cantar las gestas bélicas en la Guerra de los Treinta Años. En la década de los treinta pintó, por ejemplo, para el Palacio del Buen Retiro, La victoria de Fleurus, La expugnación de Rheinfelden y El socorro de la plaza de Constanza. Esta concepción de la pintura como arte liberal y no mecánica le hizo desestimar, al menos cara a la galería, la obra de Caravaggio y los temas de género, aunque es innegable que recibió la influencia de su claroscuro tenebrista.

Además de sus trabajos para la realeza, trabajó para gran cantidad de parroquias y conventos, destacando en esta faceta sus obras para el Monasterio del Paular.

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