Viaje del James Caird

Una representación del arribo del James Caird a isla Georgia del Sur al final de su viaje el 10 de mayo de 1916.

El Viaje del James Caird fue una travesía en un bote abierto por el Atlántico sur realizada en 1916 por Ernest Shackleton y algunos compañeros, tras haber tenido que suspender la Expedición Imperial Trans-Antártica por la pérdida de su barco, el Endurance, en octubre de 1915. El buque había sido aplastado por los témpanos en el mar de Weddell, quedando tirados Shackleton y la tripulación sobre los poco fiables témpanos flotantes. Durante los meses siguientes, la deriva del hielo les fue llevando hacia el norte hasta abril de 1916, cuando la banquisa sobre la que estaban acampados se rompió. Posteriormente, con los botes rescatados del Endurance, iniciaron el viaje hacia la lejana e inaccesible Isla Elefante, en las Islas Shetland del Sur. Una vez llegados a la Isla Elefante, Shackleton comprendió que el medio más eficaz para salvar a su maltrecha tripulación sería el de navegar, en uno de los botes salvavidas, hasta las islas Georgias del Sur, a una distancia de unos 1.500 km y regresar con un barco de rescate.

De los tres botes salvavidas sacados del Endurance, el James Caird fue considerado el más resistente y con más probabilidades de superar al viaje. Había sido bautizado por Shackleton con ese nombre porque Sir James Key Caird, un filántropo y fabricante de productos elaborados con yute de Dundee, había ayudado a financiar la expedición. Antes de iniciar la travesía, el carpintero del barco, Harry McNish, reforzó el bote para resistir los embates de los tormentosos mares australes. La tripulación del bote la formaban seis personas encabezadas por Shackleton, entre ellas iba el capitán del Endurance, Frank Worsley encargado de la navegación. Shackleton le describió más tarde como "uno de los mejores luchando contra los elementos".[2]

Gracias a la precisión de Frank Worsley en la navegación, a la determinación de la tripulación de seis hombres, y en última instancia a la fiabilidad y resistencia del bote, el grupo pudo sobrevivir a muchos momentos en que estuvieron a pique de zozobrar y a otros peligros, consiguiendo alcanzar la isla Georgia del Sur después de una travesía que duró 16 días. La tripulación superó un peligro final, el desembarco en una costa expuesta a la furia del océano. Shackleton fue capaz de organizar el rescate de los tripulantes que habían quedado en la Isla Elefante, consiguiendo que todos sus hombres volviesen sanos y salvos a casa sin haber perdido ni uno solo. Tras el final de la Primera Guerra Mundial, el James Caird fue llevado a Inglaterra desde Georgia del Sur, y ahora está expuesto permanentemente en el antiguo colegio de Shackleton, el Dulwich College.

Antecedentes

El Endurance a toda vela.

El 5 de diciembre de 1914, el barco de la expedición de Shackleton, el Endurance, abandonó Georgia del Sur para dirigirse al mar de Weddell en la primera etapa de la Expedición Imperial Trans-Antártica.[7]

En ese momento había que decidir cuál sería la mejor forma de lograr que todo el personal de la expedición se salvara. Los planes iniciales de Shackleton consistían en marchar a través de la capa de hielo hasta la tierra más próxima y, a continuación, tratar de llegar a un punto que se supiese era visitado de vez en cuando por algún barco,[11]​ Esperaron más de tres meses hasta que, el 8 de abril de 1916, los hombres se lanzaron al agua con sus botes al romperse el hielo. Navegaron durante siete peligrosos días por un mar tormentoso y rodeados de ingentes cantidades de témpanos de hielo, al final, el 15 de abril, consiguieron llegar al refugio temporal de la isla Elefante.