Vegetación de España

La vegetación de España varía en función de factores como el relieve, el clima o la latitud, entre otros. El territorio español se reparte en diferentes regiones fitogeográficas (boreoalpina, eurosiberiana, mediterránea y macaronésica —esta última, representada en España por las Islas Canarias—), cada una con características florísticas propias resultantes en buena medida de la interacción de diferentes factores bióticos y abióticos.

En España hay 17 804 millones de árboles y cada año crecen una media de 284 millones más.[1]

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Región boreoalpina

Abeto que se da en las zonas más húmedas en el piso subalpino de entre 1200 a 2400 msnm.

Se corresponde con la vegetación de alta montaña y está delimitada por la altitud. Está muy adaptada a las bajas temperaturas, y con mayor pluviosidad que las zonas más bajas. Hay un ciclo biológico muy reducido a causa de la nieve. Existen diferentes regiones según la altitud. Hay tres dominios.

Montaña alpina

Representada en los Pirineos a partir de los 1200-1300 msnm. La vegetación forma diferentes estratos o pisos altitudinales.

En el subalpino, entre 1200 y 2400 m, el clima es bastante húmedo y da lugar a una densa vegetación, destacando las coníferas, como el abeto y el pino negro. El abeto se da en las zonas más húmedas de esta región con bosques densos, lo que propicia que el sotobosque reciba una insolación reducida y no sea muy rico. El pino negro es más pequeño y tiene un tronco grueso, la insolación es mayor. Su sotobosque asociado está formado por arándanos rododendros, gayuba y enebro. Esta vegetación, cuando los bosques de pino negro se aclaran por acción del hombre, se adensa y constituye un espeso matorral. La destrucción del mismo conduce a la formación de un prado de Festuca scoparia en terreno calizo o de Nardus stricta sobre suelo ácido. Si en el suelo existe gran abundancia de carbonatos, el sotobosque del pinar de pino negro se empobrece acusadamente.

El siguiente piso es el alpino, entre 2300 y 3000 m. La vegetación dominante la forman prados de plantas pequeñas con abundantes bulbosas, con un ciclo de vida corto, supeditado al tiempo en que se retira la nieve (6-7 meses). Según la humedad y el tipo de suelo existen otras especies botánicas.

El último piso, el piso nival, es el nivel que se encuentra a más de 3000 m de altura, se localiza en espacios concretos, sin ocupar superficies importantes en Pirineos ni en ninguna otra parte de España. Las zonas de escasa pendiente están cubiertas de nieve todo el año y la vegetación es inexistente. Donde hay pendiente, la nieve resbala y no se encuentra el suelo cubierto aparecen asociaciones de pequeñas plantas rupicolas, principalmente musgos o líquenes. En los puntos donde existe un defectuoso avenamiento, el agua de fusión de la nieve ocasiona la constitución de turberas con su característica vegetación de esfagnos y Carex.

Montaña de transición

Comprende gran parte de las montañas de la Península fuera de la expansión de los Pirineos. En las Montañas de transición hacia el Atlántico solo se circunscribe a las partes más altas dentro de la cordillera Cantábrica, su vegetación es más pobre que en los Pirineos porque desaparece el piso subalpino, hay pequeños matorrales de arbustos, de porte reducido:(Juniperus communis ssp. nana), brecina (Calluna vulgaris), brezos y genistas, afines a la landa atlántica, los cuales en las mayores altitudes dejan lugar al prado alpino. Donde predomina el suelo silíceo se desarrolla la landa y en las zonas más elevadas los prados, cuando el suelo es calizo la vegetación es discontinua. En las montañas de transición al mediterráneo se da en todas las cordilleras por debajo de la Cantábrica, es decir en Sierra Morena y sistema Central. La principal característica es que existe irregularidad pluvial y estación seca y el piso subalpino no existe. Por encima del bosque caducifolio se da el matorral. En el sistema Central, a partir de los 1900-1950 msnm al desaparecer los últimos pies de pino silvestre, el enebro enano, que abunda ya junto con el pino, se hace cada vez más abundante y denso constituyendo una formación subarbustiva relativamente cerrada. Por encima se encuentran prados de diente de Nardus stricta y Festuca indigesta.

En la parte septentrional del sistema Ibérico, aún muy atlántica por su vegetación, el piso supraforestal, que se inicia también alrededor de los 1900 m, aparece en contacto con los hayedos y presenta principalmente una landa supraforestal de piorno ( Cytisus scoparius) y enebro enano.

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