Vandalia (Colonia)

Vandalia

Vandalia es el nombre que dieron los promotores de tierras de los territorios situados al Oeste de los Montes Allegheny y hasta el río Kentucky, en su proyecto, conseguido sobre el papel, de erigirlos en nueva provincia colonial británica, la primera al oeste de dichos montes, en el año 1769.

Antecedentes: colonos y nativoamericanos. El Gobierno Británico

En la Proclama Real de 1763, el gobierno británico, en atención a la ayuda de sus aliados Iroqueses en la Guerra de los Siete Años ( 17561763), restringió el asentamiento de colonos al Oeste de los Montes Apalaches, lo que fue ignorado sobre el terreno.

En 1766 la disposición fue recordada, a la vez que se reafirmaba que el territorio entre los Allegheny y el río Ohio pertenecía a los Iroqueses y prohibía la entrada de colonos, lo que motivó el envío de tropas desde Pittsburgh para expulsar a los ocupantes ilegales, lo que se hizo tanto en el año 1766 como en el 1767, y la reafirmación del reconocimiento de los derechos de los iroqueses por parte del Gobierno británico.

En 1768, la cuestión se complica, cuando se producen dos movimientos coincidentes en el tiempo. Por un lado, el pueblo Cherokee, que reclama tierras hasta el río Kanawha ceden sus derechos a una compañía encabezada por John Stuart, agente para asuntos indios, por el Tratado de Lochbar ( Carolina del Sur), mientras los Iroqueses, cuyas reclamaciones territoriales se solapaban con estas, al reclamar las tierras desde Nueva York al río Little Tennesse, signan el Tratado de Fort Stanwix ( Nueva York), por el cual ceden a la Corona Británica sus “derechos, títulos e intereses en los territorios al sur y al este del río Ohio”. La Corona británica reclama entonces el control de las tierras al este de los Allegheny, y las tropas expulsan a los asentados en la zona del río Monogahelay ( Pensilvania) y sus afluentes el río Cheat y el río Red Stone (Provincia de Pensilvania y Virginia Occidental) hasta la zona de Dunkard’s Bottom (hoy condado de Pulaski, en Virginia). Sin embargo, apenas se retiraron las tropas, los colonos volvieron, incluso en mayor número, pareciendo imposible mantener fuera de la zona de exclusión a nuevos colonos.

Los mejor relacionados de los especuladores de tierras de las colonias (entre ellos algunos de los Padres Fundadores de Estados Unidos), no creyeron en la efectividad de la prohibición de asentamientos establecida en la Real Proclama de 1763, considerada como un expediente para aplacar las suspicacias de los pueblos nativoamericanos, inquietos por las incursiones y asentamientos en el valle del Ohio, tanto más que la Carta de (Establecimiento de la Colonia y Dominio de) Virginia, garantizaba a la Colonia las tierras “de mar a mar”.

Tan firmemente convencidos estaban personajes como George Washington (entre otros), que la tierra sería puesta en el mercado, que dio los pasos necesarios para procurarse grandes extensiones en el Ohío, Kanawha y otros lugars para sí y para otros. Hizo lotes, a la expectativa de tener la exclusiva, o al menos derechos prioritarios, sobre las tierras cuando salieran a la venta. También dio los pasos precisos para distribuir lotes para los soldados que habían servido en la Guerra de los Siete Años, a los que se habían prometido tierras en la frontera oeste, desde los grandes lotes a los altos oficiales hasta los lotes de 50 acres (alrededor de 20 hectáreas). Así mismo se formaron asociaciones de propietarios, bien de tierras, bien de opciones preferenciales sobre las mismas (caso de la Walpole Associados o compañías mercantiles que también invertían en tierras en la zona (caso de la Compañía de Indiana o de la Compañía de Illinois.

Other Languages