Vampirismo

El vampirismo clínico es un raro trastorno mental, una parafilia caracterizada por la excitación sexual asociada con una necesidad compulsiva de ver, sentir o ingerir la sangre existiendo o no el autoengaño creencial de ser un vampiro.[2]

Aunque en la literatura médica se trata el tema hace más de cien años, la bibliografía es escasa. El vampirismo fue propuesto formalmente como afección clínica particular en 1985 por Herschel Prins[5] El trastorno propuesto está incluido en el CIE-10 ni ningún otro manual diagnóstico.

Sinónimos

  • Síndrome de Renfield: denominación acuñada por Richard Noll basado en R.M. Renfield, personaje de la novela Drácula de Bram Stoker, recluso en el manicomio del Dr. John Seward y comedor compulsivo de aves, moscas y arañas para obtener su fuerza vital.[4]
  • Hematodixia y hematodipsia: términos no usados ni aceptados por la comunidad médica o científica, acuñados y usados en ciertas publicaciones de periodismo pseudocientífico.[6]
  • Sanguinarius: Término acuñado, particularmente entre grupos anglosajones, por algunos practicantes de vampirismo no criminal, o no violento, para auto denominarse en un contexto de subcultura.[7]
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