Universidad de Alcalá (histórica)

Universidad de Alcalá
Constantin Uhde (1888) Fachada de la Universidad de Alcalá.png
Alias Complutensis Universitas,
Universidad Complutense,
Universidad Cisneriana
Tipo Colegio-Universidad
Fundación 1293 Studium Generale
1499 Universidad de Alcalá
Fundador/es Cardenal Cisneros
Localización
Dirección Alcalá de Henares, ( Corona de Castilla)
Coordenadas 40°28′58″N 3°21′48″O / 40°28′58″N 3°21′48″O / -3.363215

Coat of Arms of Cardinal Cisneros.svg

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La Universidad de Alcalá, Universidad Complutense o Universidad Cisneriana (Complutensis Universitas) fue la universidad que existió en la localidad española de Alcalá de Henares (perteneciente actualmente a la Comunidad de Madrid). Fundada en 1499 por el Cardenal Cisneros, durante los siglos XVI y XVII, se convirtió en el gran centro de excelencia académica.[1]​ En 1777 se la separó física y orgánicamente de su Colegio Mayor de San Ildefonso, y se pasó a denominar Real Universidad de Alcalá, con sede en el antiguo edificio del Colegio Máximo de los Jesuitas de Alcalá de Henares. En 1836 la universidad se integró junto con las enseñanzas de los Reales Estudios de San Isidro y el Real Museo de Ciencias Naturales de Madrid en una única institución, creando así la Universidad Central de Madrid, que con el paso del tiempo se convirtió en la actual Universidad Complutense de Madrid.

En sus aulas enseñaron y estudiaron grandes maestros, y hombres ilustres, como Antonio de Nebrija, Santo Tomás de Villanueva, Juan Ginés de Sepúlveda, Ignacio de Loyola, Domingo de Soto, Ambrosio de Morales, Benito Arias Montano, Francisco Suárez, Juan de Mariana, Francisco Vallés de Covarrubias, Antonio Pérez, San Juan de la Cruz, Mateo Alemán, Lope de Vega, Francisco de Quevedo y Villegas, Pedro Calderón de la Barca, Melchor Gaspar de Jovellanos, Andrés Manuel del Río, Fray Diego Morcillo, Blas Ortiz, etc.

Historia

Studium Generale (1293–1499)

El 20 de mayo de 1293, el rey Sancho IV de Castilla otorgó licencia al arzobispo toledano García Gudiel para crear un Studium Generale (Estudio General, como entonces se denominaban los estudios universitarios) en Alcalá de Henares, "con las mismas franquezas para los maestros y escolares, que estaban concedidas al Estudio General de Valladolid".[5]

Complutensis Universitas (1499–1836)

Bula de Alejandro VI autorizando la fundación de la Universidad de Alcalá (1499).
Constituciones de la Universidad de Alcalá, edición de 1627 en latín.

Cisneros, que había sido alumno del Estudio General, creó a partir de este la Complutensis Universitas[9]

Gracias a esta bula, el cardenal pudo fundar la institución, dotarla de todos los bienes materiales y económicos necesarios y se confirió oficialidad a los títulos expedidos por ésta. Con bastante antelación a la obtención de la bula pontificia, Cisneros había comenzado una vasta labor de compra de terrenos y construcción: la futura Civitas Dei, Ciudad de Dios, bajo un esquema innovador (el primer campus universitario ex-novo del mundo) que sería exportado a diferentes universidades.

La primera piedra del edificio se puso el 14 de marzo de 1501. La primera promoción de estudiantes no comenzó sus estudios hasta el 18 de octubre de 1508, festividad de San Lucas. Entre los alumnos de esa promoción se encontraba Tomás García Martínez, posterior arzobispo de Valencia, conocido como Santo Tomás de Villanueva.[10]

En el curso 1509–1510 ya funcionaban cinco facultades: Artes y Filosofía, Teología, Derecho Canónico, Letras y Medicina.[14]

Cisneros adecuó la universidad a la nueva época (la edad moderna), fomentando su participación activa en la sociedad y en las estructuras de poder, sin ser sólo un centro exclusivo para el cultivo erudito del saber, como había estado recluido dentro de los muros de los conventos medievales. La creó con tres objetivos:[15]

  • religioso: institución de enseñanza para formar eclesiásticos que recuperasen los valores de la espiritualidad antigua perdidos durante el medievo;
  • político: la formación de cualificados letrados y obispos a las estructuras de gobierno, capaces de dirigir los complejos asuntos de la Monarquía Católica;
  • cultural: la adecuación de la teología a los principios de la antigüedad clásica.

El plan de estudios de la Universidad de Alcalá la convierte en el estandarte del humanismo cristiano. La Teología fue el eje central de la formación, siendo subsidiarias el resto de disciplinas: Derecho canónico, Filosofía, Medicina, Gramática, Retórica y las lenguas bíblicas. La Facultad de Teología organizó sus tres principales cátedras atendiendo a las tres escuelas más importantes de enseñanza teológica del siglo XV europeo: escotismo, nominalismo y tomismo. Su magisterio se impartía en igualdad de condiciones, dotando a los alumnos de la posibilidad privilegiada, en tierras hispanas, de recibir una formación teológicamente amplia, sincrética y contrastada, sobre la base de la propia multiplicidad de los postulados defendidos.[16]

La fundación cisneriana del Colegio Mayor de San Ildefonso fue acompañada de la de otros colegios denominados «menores». Cisneros en 1513 decidió la creación de seis nuevos colegios, en general de orden independiente, a diferencia de otros fundados con posterioridad vinculados a las órdenes religiosas, aunque con una cierta dependencia del Mayor, ya que a veces se cursaban en ellos los primeros años. Los colegios menores creados por el Cardenal Cisneros fueron:

  • el Colegio de San Pedro y San Pablo, único vinculado a una orden religiosa, la franciscana, que era la fundador;[17]
  • el Colegio de la Madre de Dios (conocido como Colegio de los Teólogos) para estudiar Teología, aunque también destacaron en él los estudios de Medicina;
  • el Colegio de Santa Catalina (conocido como de los Artistas —bachilleres en Artes— o de los Físicos) para estudiar la Física de Aristóteles;
  • el Colegio de Santa Balbina (conocido como de los Lógicos) porque en él se cursaban esta y otras disciplinas filosóficas y teológicas, correspondientes a los primeros cursos de Artes;
  • los Colegios de San Eugenio y de San Isidoro (de los Gramáticos, tanto latinos como griegos) que en el siglo XVII se fundieron en uno solo llamado de San Ambrosio;
Manifiesto de 1814 del Ayuntamiento de Alcalá de Henares en contra de la extinción o traslado de la Universidad de Alcalá.[18]

Tras la muerte de Cisneros, a partir del segundo cuarto del siglo XVI, empiezan a proliferar los colegios menores de las órdenes religiosas (agustinos, el Colegio-Convento de San Basilio de los basilios, carmelitas calzados y descalzos, cistercienses, clérigos regulares menores, dominicos, franciscanos, jesuitas, mercedarios calzados y descalzos, y trinitarios calzados y descalzos), de las órdenes militares, de diócesis (como el Colegio Menor de San Clemente Mártir o de los Manchegos), de fundación real (por Felipe II, como el de San Felipe y Santiago, llamado «del Rey»), y fundación privada (como el de Santiago o de los Caballeros Manriques, el de Santa Catalina Mártir o de los Verdes, el de San Ciriaco y Santa Paula o de Málaga, el Colegio Menor de San Jorge o de los Irlandeses), expandiendo la ciudad universitaria con una treintena de colegios menores.

Durante los siglos XVI y XVII, la Universidad de Alcalá se transformó en el gran centro de excelencia académica. El prestigio de sus estudios, así como de sus maestros, la convirtió muy pronto en el modelo sobre el que se constituyeron las nuevas universidades en la América hispana,[19]​ siendo además el principal foco del humanismo de España. Llegó también a ser una universidad de referencia en lo que al estudio de la Teología se refiere, contando en sus aulas con multitud de estudiantes de origen flamenco e irlandés.

El siglo XVIII, en medio de un contexto de cambio en los modelos educativos universitarios españoles, Gaspar Melchor de Jovellanos llegó a la Universidad de Alcalá dando un nuevo impulso a sus estudios.[24]

En 1824, Francisco Tadeo Calomarde incorporó la Universidad de Sigüenza a la de Alcalá.[25]

Traslado a Madrid de la Universidad de Alcalá (1836)

En 1836, bajo el reinado de Isabel II, la universidad fue trasladada a Madrid, donde tomó el nombre de Universidad Central.[27]​ El 2 de octubre de 1848, Vicente de la Fuente (último rector del Colegio de Málaga) fue comisionado para trasladar la biblioteca de la Universidad complutense a la Central de Madrid; en esta labor distribuyó, clasificó y colocó en el espacio de tres meses los 20.000 volúmenes que la formaban en el establecimiento que se abrió en Madrid, en la calle de San Bernardo, el 10 de enero de 1849. En 1970 adoptaría el nombre de Universidad Complutense de Madrid.

Universidad y conjunto histórico de Alcalá de Henares
UNESCO logo.svg Welterbe.svg
Patrimonio de la Humanidad de la Unesco
Universidad de Alcalá - Colegio de San Ildefonso emplazamiento.jpg
Edificios de la Universidad de Alcalá
País Flag of Spain.svg  España
Tipo Cultural
Criterios ii, iv, vi
N.° identificación 876
Región Europa y
América del Norte
Año de inscripción 1998 (XXII sesión)
Fecha de celebración 2 de diciembre
Lugar de celebración Alcalá de Henares
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Los edificios que hasta entonces habían albergado la universidad del Cardenal Cisneros se subastaron y pasaron a manos particulares en 1845. El primer propietario de los bienes subastados fue un empresario de la seda llamado Joaquín Alcober, que pretendía establecer en el Colegio Mayor de San Ildefonso un criadero de gusanos de seda y un telar. Sus planes no se llevaron a cabo y vendió el complejo universitario, el cual terminó en manos de Javier de Quinto y Cortés (importante político y mecenas de la época, que sería ennoblecido por la reina Isabel II como conde de Quinto), quien se llevó de Alcalá gran parte de las obras de arte que decoraban la universidad, destruyendo otras (como el arco universitario). Ante la posibilidad de que el patrimonio inmobiliario de la universidad desapareciera, un grupo de vecinos complutenses creó en 1851 una sociedad por acciones para la protección y la conservación del patrimonio histórico, la Sociedad de Condueños de los Edificios que fueron Universidad.[28]​ Hoy en día, los herederos de estos vecinos de Alcalá siguen siendo los propietarios de una parte importante de los edificios que antiguamente conformaron la universidad, la denominada Manzana Universitaria, los cuales se encuentran arrendados a la actual Universidad de Alcalá.

Restauración universitaria en Alcalá de Henares (1977)

Durante 1975 se establecieron en Alcalá algunas facultades dependientes de la Universidad Complutense de Madrid, con el objeto de descongestionarla.[34]

La UNESCO, el 2 de diciembre de 1998, declaró Patrimonio de la Humanidad al recinto universitario e histórico de la ciudad de Alcalá de Henares.[37]