Universidad Nacional de Tucumán

Universidad Nacional de Tucumán
Logo 2 colores UNT.svg
Sigla UNT
Lema “Pedes in terra ad Sidera Visus”
Los pies en la tierra y la mirada en el cielo
Tipo Universidad Pública
Fundación 25 de mayo de 1914 (103 años)
Fundador/es Juan B. Terán
Localización
Dirección Ayacucho 491,
San Miguel de Tucumán Bandera de la Provincia de Tucumán.svg, Argentina Flag of Argentina.svg
Campus Quinta Agronómica (Ing. R. Herrera) 47 ha
Coordenadas 26°50′32″S 65°13′53″O / 26°50′32″S 65°13′53″O / -65.2313
Administración
Rector/a Dra. Alicia Bardón
Vicerrector/a Ing. José García
Afiliaciones RIURHC
Financiamiento ARS $ 1.400.000.000 ( 2014)
Academia
Estudiantes 75.000 ( 2014)[1]
 •  Bachillerato 7
 •  Pregrado 90
 •  Posgrado 132
Sitio web
www.unt.edu.ar
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La Universidad Nacional de Tucumán (UNT) es una Universidad pública argentina con sede central en la ciudad de San Miguel de Tucumán. Fue fundada el 25 de mayo de 1914 y fue nacionalizada en 1921 con la promulgación de la Ley 11.027.[2]​ Cuenta con 13 facultades, 2 escuelas universitarias y 7 escuelas pre-universitarias.

Su enseñanza es libre, gratuita y laica.

La plena autonomía y la autarquía financiera son atributos fundamentales de la Universidad.

Historia

En el decenio de 1870 se registró un antecedente de lo que posteriormente sería el inicio de la educación universitaria en Tucumán. En esa época comenzaron a dictarse "cursos libres" de Derecho en el Colegio Nacional, y tres años más tarde, la Sala de Representantes aprobó una ley que instituyó "la Facultad de Jurisprudencia y Ciencias Políticas, que servirá de plantel a la Universidad Provincial que se fundará después en esta capital". No obstante en 1882, el gobierno nacional desautorizó la continuación de dichos cursos, determinando que para la obtención de los títulos universitarios habilitantes, los alumnos debían rendir sus exámenes en la Universidad Nacional de Córdoba, con lo cual el proyecto quedó suspendido.

Preámbulo

La Universidad Nacional de Tucumán, institución de cultura superior, tiene por finalidades inmediatas conservar, acrecentar y transmitir el conocimiento y propender al desarrollo de la cultura por medio de la investigación científica, técnica y humanística y del trabajo creador. Orienta sus actividades atenta a los problemas nacionales y regionales. Como institución democrática es objetivo trascendente de su labor educativa la formación de hombres con un elevado sentido ético, conscientes de los deberes y obligaciones que como universitarios les incumbe a la comunidad. La plena autonomía institucional y la autarquía financiera son atributos fundamentales de la universidad.


La aspiración de la provincia de contar con su propia casa de altos estudios, como una forma de construir una autonomía cultural del norte argentino, tuvo un fuerte impulso desde el círculo intelectual denominado " Generación del centenario", cuyo punto de referencia era la Sociedad Sarmiento.

La Universidad Nacional de Tucumán tuvo por gestores fundamentales a los legisladores provinciales Juan B. Terán y Joaquín V. González quienes en 1908, siendo diputados de la Honorable Legislatura de la Provincia de Tucumán, presentaron el proyecto de ley.

Desde su origen tuvo que enfrentar serias resistencias, que lograron postergar por cinco años la aprobación del proyecto, dado que la mayoría de la Legislatura local lo rechazaba. Sin embargo, la oposición más enérgica provino en aquel entonces de la Capital Federal, que no toleraba la pérdida de su monopolio académico y se resistió a una creación que, de por sí, representaba un avance hacia la descentralización y el federalismo en el terreno de la cultura y de la ciencia.

El 2 de julio de 1912 fue promulgada la ley de su creación por el gobernador José Frías Silva. Al año siguiente, en 1913 siendo gobernador Ernesto E. Padilla, se constituyó el primer Consejo Superior, que designó como primer Rector al Dr. Juan B. Terán.

El 25 de mayo de 1914, siendo Presidente de la República Argentina el Dr. Roque Sáenz Peña, se inauguró oficialmente la Universidad de Tucumán. El rector Dr. Juan B. Terán afirmó que ‘como de toda fundación intelectual, la apertura de la casa es el punto de partida de una evolución indefinida’. Fueron firmantes del Acta de Fundación su primer Rector y su Secretario Lucas Penna, acompañados por Ernesto Padilla, Joaquín V. González, Raúl Colómbres, Miguel Mario Campero, José Padilla, Sisto Terán, Manuel Páez de la Torre, J. Santamarina y otros.

El proyecto fundador, sintetizado en el lema Pedes in terra ad sidera visus (Los pies en la tierra y la mirada en el cielo), le asigna una vocación regional, el carácter de universidad moderna comprometida con el desarrollo de su medio local y regional, atenta a la ciencia de la época y abierta al mundo. Las clásicas funciones de docencia, investigación y extensión estuvieron presentes desde su concepción y posterior inauguración.

La nueva universidad provincial nacía de un conglomerado de instituciones como el Instituto Agroindustrial, donde se dictaba la carrera de ingeniería con orientación a la industria azucarera, el museo de ciencias naturales a cargo del naturalista Miguel Lillo, el archivo histórico de la provincia y los cursos de ciencias sociales.

El escudo de la Universidad, que data de 1949, es obra del Pof. Elio Rodríguez Marquina.

Con el estallido de los sucesos que dieron lugar a la Reforma Universitaria de Córdoba en 1918, el rector Terán solicitó su nacionalización al Congreso Nacional, siendo acompañado en el pedido por la flamante Federación Universitaria de Tucumán y la Federación Universitaria Argentina (FUA). Nacionalizada en 1921 con la promulgación de la Ley 11.027, la UNT comienza una nueva época en donde la docencia y la investigación van a ser sus objetivos centrales. Se diría entonces que la Universidad de Tucumán es la "primera Universidad hija de la Reforma". La Reforma Universitaria también significó el ingreso de los estudiantes al gobierno de la Casa de Estudios, circunstancia que no estuvo exenta de tensiones con los docentes, llegando en 1929, a una huelga estudiantil y la toma de los edificios de la universidad, lo que motivó la renuncia de Juan B. Terán al rectorado.

El proceso de nacionalización de la Universidad concluiría en 1935, bajo el segundo gobierno de Miguel Mario Campero. Mediante la Ley Provincial N° 1.566 de setiembre de 1935, la provincia hizo entrega de la universidad a la Nación y la cesión de los bienes inmuebles pertenecientes a la Provincia de Tucumán, tales como el actual edificio del Rectorado y las instalaciones en el Parque 9 de Julio, destinados a convertirse en las sedes de las distintas dependencias universitarias. También, en 1938, se crearon las facultades de Bioquímica y Derecho, recibiendo una subvención del gobierno provincial, aunque ésta fue suspendida.

En 1936, la creación del Departamento de Filosofía y Letras, convertido luego en Facultad, resultó en un polo de producción académica y cultural debido a la llegada de grandes escritores y filósofos argentinos y extranjeros. Entre ellos dictaron clases entre 1937 y 1943 el filósofo español Manuel García Morente, los sociólogos Silvio Frondizi y Risieri Frondizi, Eugenio Puricelli o el escritor Enrique Anderson Imbert. De este modo, la universidad jugó un papel trascendental en la consolidación de la cultura del norte argentino.

Luego de la renuncia de Juan B. Terán al rectorado, se sucedieron en este cargo personalidades como Julio Prebisch (1929-1933, 1937-1940) considerado "el Primer Rector de la Reforma Universitaria", quien no terminó su mandato estatutario ya que fue intervenido por el gobierno nacional en 1940. Una nueva elección de autoridades puso en el rectorado a Adolfo Piossek, quien renunció en 1942, siendo sucedido brevemente por José Graciano Sortheix hasta el golpe de estado del 4 de junio de 1943. El filósofo Alberto Rougès fue elegido rector en 1945, sin embargo falleció sorpresivamente a las pocas semanas de su toma de posesión. Con él concluyó el periodo en que la Universidad había estado dirigida por el núcleo original de intelectuales que había planeado su fundación y la había estructurado institucionalmente.

El bloque residencial de la Ciudad Universitaria, proyectado en 1947 y abandonado sin terminar.

La Universidad Nacional de Tucumán vivió otra etapa de notable crecimiento y prestigio académico bajo el rectorado de Horacio Descole, quien se desempeñó como rector entre 1945 y 1951. Contando con el apoyo del gobierno de Juan Domingo Perón, Descole planificó un nuevo modelo universitario, tomando como ejemplo el modelo norteamericano de una universidad integrada por departamentos e institutos. El primer paso fue la creación en 1946 del Instituto de Minería y Geología de la U.N.T. en la Provincia de Jujuy, a lo que le seguirían la creación de institutos en el campo de las artes, el derecho, la economía y la investigación científica. Precisamente, este último aspecto fue el principal destinatario de la visión de Descole, quien sostenía una visión de una universidad volcada hacia la creación, difusión e implementación del conocimiento en todos los ámbitos en los cuales se encontraba inserta. De este modo, también planificó la construcción de una monumental "Ciudad Universitaria" en la Sierra de San Javier, cuyas obras comenzaron en 1949, quedando paralizadas al momento de la renuncia de Descole en 1951, pudiéndose observar actualmente parte de las obras inconclusas en la serranía.

También en ésta época, la U.N.T. contrató numerosos profesores de origen extranjero que dieron brillo a la enseñanza y a la investigación, como también a las artes, mediante la creación de la Orquesta Sinfónica de la U.N.T. en 1948, bajo la dirección del eminente compositor húngaro Ernő Dohnányi, o el pintor Lino Enea Spilimbergo quien organizó el taller de pintura del Instituto Superior de Artes Plásticas de la Universidad.

La oferta académica de la Universidad se amplió conforme los avances sociales y científicos. Las primeras facultades fueron la de Bioquímica, Química y Farmacia (1914); la de Ciencias Exactas y Tecnología (1917). En 1938, se aprobó la creación de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales (1938), que motivó un debate sobre la continuidad del modelo "industrialista" y "científico" que Juan B. Terán había previsto como horizonte intelectual de la Institución, ya que se consideraba que la enseñanza del derecho, principalmente, orientaría las vocaciones de los estudiantes hacia profesiones liberales antes que industriales, necesarias para el desarrollo de la provincia. También, bajo el rectorado de Horacio Descole se fundarían las facultades de Agronomía y Zootecnia (1947); Ciencias Económicas (1947); Medicina (1949); Arquitectura y Urbanismo (1949); Filosofía y Letras (1949) y Ciencias Naturales (1952). Estas unidades académicas se completaban con siete escuelas superiores (Odontología, Enfermería, Ingeniería Azucarera, Educación Física, Artes Plásticas, Artes Musicales), algunas de ellas convertidas en facultades en los años posteriores. Merece señalarse que la nueva Facultad de Medicina, creada en 1949, tendría una notoria influencia regional en lo referente a la formación de profesionales médicos, ya que por sus aulas pasarían estudiantes no sólo de las provincias argentinas, sino también, provenientes de países como Bolivia, Perú, Chile, Paraguay, Colombia, y Ecuador. Otro aspecto relevante de la gestión del Rector Descole fue la organización del Instituto Superior de Artes en mayo de 1948, posteriormente convertido en el Departamento de Artes en noviembre de 1951. Otras dependencias de importancia fueron el Departamento de Educación Física en febrero de 1947 y el Instituto de Periodismo del cual dependía la redacción y publicación de un diario matutino denominado "El Trópico", del cual dependía una Escuela de Periodismo, abierta al público y que comenzó a funcionar en enero de 1947 durante la primera presidencia de Juan Domingo Perón.[3]

Durante el periodo 1958-1966, los estatutos universitarios funcionaron conforme a los principios de la Reforma universitaria, presidiendo los destinos de la institución el ingeniero Eugenio Flavio Virla, cuyo desempeño culminó con el golpe militar de 1966. En esta etapa, la Escuela de Arquitectura dependiente de la Universidad alcanzó un notable prestigio bajo la dirección del arquitecto Eduardo Sacriste, quien fundó una escuela de arquitectura argentina con amplia repercusión internacional. Uno de los egresados de esta escuela fue el mundialmente reconocido arquitecto César Pelli.

El golpe de estado de 1966 determinó que la universidad estatal estuviese sometida a sucesivas intervenciones bajo el gobierno de la " Revolución Argentina", como también bajo los gobiernos peronistas posteriores. Entre 1969 y 1973, la población estudiantil no escapó a la efervescencia política del momento, siendo uno de los principales actores de levantamientos populares como los " tucumanazos", lo que provocó la posterior persecución política en los claustros una vez producido el golpe de estado de 1976.

Durante la última dictadura militar de 1976, y bajo el marco del Terrorismo de Estado entre los años 70’ y 80’ se intervino todas las autoridades universitarias de la UNT, se disolvieron los centros estudiantiles, se produjo una censura en los programas de estudios universitarios y se produjeron numerosos secuestros y posteriores desapariciones forzadas de alumnos, de profesores y de académicos relacionados a la Universidad de Tucumán.

Con la vuelta a la democracia en 1983, se normalizaron las instituciones públicas, y la UNT no fue la excepción. Alcanzó la normalización institucional cuando la Asamblea Universitaria eligió en 1986 a Rodolfo Martín Campero como rector durante dos periodos sucesivos (1986-1993), a quien sucedió transitoriamente el Contador Héctor Ostengo (1993-1994). A estas gestiones le sucedieron los rectorados del Dr.César Catalán (1994-1998), y del Contador Mario Marigliano (1998-2002 y 2002-2006), el contador Juan Alberto Cerisola electo por dos periodos: 2006-2010 y 2010-2014. Actualmente, la rectora es la Dra. Alicia Bardón, electa en mayo de 2014, siendo la primera mujer en la historia de la Institución en ocupar el principal cargo del rectorado.

La vocación regional de la Universidad de Tucumán apuntaba a fortalecer la economía de la zona, basada en la agroindustria azucarera lo que se traduciría en el impulso constante de ampliación de su oferta académica en la región, Argentina y países de Latinoamérica. De sus distintos institutos radicados en el noroeste argentino nacerían la Universidad Nacional de Salta, la Universidad Nacional de Jujuy, la Universidad Nacional de Santiago del Estero, la Universidad Nacional de Catamarca, la Universidad Nacional del Nordeste y la Facultad Regional de la Universidad Tecnológica Nacional.