Universidad Nacional de La Plata

Universidad Nacional de La Plata
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SiglaUNLP
LemaPro scientia et patria
«Por la ciencia y por la patria»
TipoPública
Fundación19 de agosto de 1905 (113 años)
Fundador/esDr. Joaquín Víctor González
Localización
DirecciónAvenida 7 N° 776
Ciudad de La Plata, Bandera de la Provincia de Buenos Aires.svg Buenos Aires, ArgentinaFlag of Argentina.svg Argentina
CampusUrbano
Coordenadas34°54′47″S 57°57′05″O / 34°54′47″S 57°57′05″O / -57.95135556
Administración
Rector/aDr. Fernando Tauber
Vicerrector/aIng. Marcos Actis
Mg. Martín López Armengol[4]
AfiliacionesAsociación de Universidades Grupo Montevideo
Red de Universidades Nacionales de la Provincia de Buenos Aires
Red Inter Universitaria de Recursos Humanos y Capacitación Continua
PresupuestoARS 6.433.305.573 (2018)[5]
Academia (2011)
Profesores13.540
Empleados3016
Estudiantes121 739
 • Bachillerato4785[1]
 • Pregrado107 090[2]
 • Posgrado9864[3]
Colores         
Sitio web
http://www.unlp.edu.ar

La Universidad Nacional de La Plata (UNLP) es una universidad pública de la República Argentina. Tiene sede en la ciudad de La Plata y está considerada una de las dos principales instituciones educativas y representativas del país, por su excelencia, impacto y presencia en la comunidad, junto a la Universidad de Buenos Aires.[9]

La fundación de la Universidad Nacional de La Plata comenzó a gestarse a fines del siglo XIX por iniciativa del entonces senador bonaerense, Rafael Hernández, quien impulsó la ley que determinaría, en 1897 y a instancias del gobernador bonaerense Guillermo Udaondo, la creación de la Universidad Provincial de La Plata. En 1905, esta institución sería nacionalizada por el doctor Joaquín Víctor González, quien se convertiría, al año siguiente, en el primer presidente de la hoy UNLP.[11]​ Posee 17 facultades, 137 carreras de grado, 167 de posgrado, 13.500 docentes y más de 120.000 alumnos. Comprende también el Colegio Nacional Rafael Hernández, el Liceo Víctor Mercante, el Bachillerato de Bellas Artes, la Escuela Agraria de 25 de Mayo, la Escuela Graduada Joaquín V. González (Anexa), el Jardín Maternal, la Radio Universidad Nacional de La Plata, la Editorial de la Universidad (EDULP), numerosos centros académicos entre los que se destacan el Museo de Ciencias Naturales, la Biblioteca Pública de la Universidad Nacional de La Plata, el Museo y Casa de Descanso Samay Huasi, el Observatorio Astronómico, el Planetario, el Albergue Universitario, el Instituto de Educación Física y 152 centros de investigación y desarrollo en donde se desempeñan, en su actividad, cerca de 5.000 investigadores.

Historia

Reseña histórica

El 27 de diciembre de 1889, los senadores provinciales Rafael Hernández, Emilio J. Carranza, Marcelino Aravena y Valentín Fernández Blanco presentaron, a instancias del primero, un proyecto de Ley para crear una Universidad Provincial en la ciudad de La Plata. La provincia de Buenos Aires, al ceder a la Nación la ciudad de Buenos Aires, había perdido la mayor parte de sus instituciones que se concentraban allí. La nueva capital, fundada en 1882, carecía de un centro de estudios superiores o de investigación, así como el resto de la provincia.

La propuesta tuvo una inmediata repercusión en la ciudad de La Plata. El 13 de junio unos 150 jóvenes provenientes del Colegio Nacional, del Instituto Argentino y de la Sociedad Literaria, acompañados por una banda de música, se movilizaron al domicilio de Rafael Hernández para manifestarle su apoyo.

La Ley se sancionó definitivamente por la Cámara de Diputados de la Legislatura provincial el 27 de diciembre de 1889, y es promulgada por el entonces gobernador Máximo Paz el 2 de enero de 1890 con el número 233. Esta Ley establecía la creación de una Universidad de Estudios Superiores con una Facultad de Derecho, una Facultad de Medicina, una Facultad de Química y Farmacia y una Facultad de Ciencias Físico Matemáticas.

Facultad de Agronomía hacia 1910.

La expectativa de sus impulsores era que ese mismo año comenzara a funcionar la flamante universidad, sin embargo el gobernador no dictó el correspondiente Decreto Reglamentario y ni siquiera mencionó el tema en su último mensaje a la Legislatura. Debido a la demora, un grupo de vecinos presentó, el 5 de mayo de 1891, una solicitud al Ministerio de Gobierno manifestando la intención de que sus hijos estudiaran la carrera de Derecho en La Plata. Esa nota, sin embargo, fue enviada a archivo en el año 1893. El 28 de mayo de 1894 se presentó una nota de similar tenor ante el gobernador Guillermo Udaondo, insistiendo en el efectivo cumplimiento de la Ley 233. Pese a que el 28 de julio de ese año se emite un informe favorable por parte de la Asesoría de Gobierno, el Ministerio de Hacienda y Gobierno no avanza en la determinación de costos y asignación de recursos y en diciembre de 1896 vuelve a presentarse una nota al gobernador.

En la misma época de esta última presentación, el fundador de la ciudad de La Plata y primer gobernador con asiento en la nueva capital, el Dr. Dardo Rocha, por pedido del gobernador Udaondo, estaba trabajando en la elaboración del Decreto Reglamentario, que es sancionado finalmente el 8 de febrero de 1897, siete años más tarde que la sanción de la Ley. El 14 de febrero se reúne la primera Asamblea Universitaria que designa al propio Dardo Rocha como su primer Rector, y el 18 de abril comienza a funcionar en el edificio del Banco Hipotecario de calle 6 entre 47 y 48 donde hoy funciona el Rectorado, con una clase de Historia del Derecho a cargo del profesor Jacob Larrain.

Departamento de Física de la Facultad de Ciencias Exactas.

A pesar de las expectativas con que fuera creada, los primeros años de la Universidad fueron desalentadores, tanto por la escasa cantidad de alumnos como por el bajo presupuesto de funcionamiento. De 1897 a 1905 sólo logró sumar 573 alumnos inscriptos, debido no sólo a la poca población de la época fundacional de La Plata, sino además por la falta de reconocimiento nacional de los títulos que expedía, lo que hacía más fuerte la atracción que ejercía la Universidad de Buenos Aires.

Al mismo tiempo, Joaquín Víctor González, en ese entonces Ministro de Justicia e Instrucción Pública de la Nación comenzó a dar forma a su idea de crear una Universidad Nacional sobre la base de la universidad provincial existente y otros institutos de educación. En octubre de 1904, Joaquín V. González se reúne con el gobernador Marcelino Ugarte y los diputados nacionales de la provincia y convienen en llevar adelante el proyecto de nacionalización. Esta idea fue cobrando forma al transferirse de la provincia a la Nación, el 1º de enero de 1905, la Facultad de Agronomía y Veterinaria, el Observatorio Astronómico y los campos de Santa Catalina (en Lomas de Zamora).

El 12 de agosto de ese año se ceden a la Nación: la universidad y sus facultades, el Museo, el Observatorio Astronómico, el Instituto de Artes y Oficios, la Biblioteca Universitaria, el Colegio Nacional y la Escuela Normal. En el convenio de transferencia, la Nación se obligaba a fundar un instituto universitario.[12]​ Se cedían así los edificios ubicados en el Paseo del Bosque para instalar los primeros Departamentos y Facultades de la UNLP.

El 15 de agosto el proyecto de Ley de creación de la Universidad Nacional de La Plata se aprobó en la Cámara de Diputados y el 19 de agosto recibió sanción definitiva en el Senado Nacional. El 25 de septiembre fue promulgada por el Presidente de la Nación Manuel Quintana. El 17 de marzo de 1906 fue designado como primer presidente de la Universidad Nacional de La Plata, el propio Joaquín V. González, acompañado en la vicepresidencia por el Dr. Agustín Álvarez.

En 1908 la universidad nacional ya se encuentra en pleno funcionamiento, con las siguientes dependencias:

  1. Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales, con una Sección de Pedagogía y una Sección de Filosofía y Letras.
  2. Facultad de Agronomía y Veterinaria, de la que dependía la Escuela Regional de Agricultura y Ganadería de Santa Catalina.
  3. Facultad de Ciencias Físicas, Matemáticas y Astronómicas, dividida en Escuela de Ciencias Matemáticas, Escuela de Ciencias Físicas, Escuela de Ciencias Astronómicas, Ingeniería Arquitectónica e Ingeniería Hidráulica.
  4. Facultad del Museo, de la que dependía la Facultad de Ciencias Naturales, el Museo, la Escuela de Química y Farmacia, la Escuela de Geografía Física y la Escuela de Dibujo y Arte.
  5. Departamento de Estudios Primarios y Secundarios, comprendía el Colegio Nacional, el Colegio Secundario de Señoritas y la Escuela Graduada.
  6. Biblioteca y Extensión Universitaria.
  7. Observatorio Astronómico, que se dividía en Sección Sísmica, Sección Meteorológica y la Estación de longitudes de Oncativo.

Sólo en 1908 se inscribieron en la flamante universidad, 1845 alumnos. Joaquín V. González permanecería cuatro períodos en la presidencia, dejando el cargo el 18 de marzo de 1918.

Unos años más adelante se creará la Asociación de Empleados de la Universidad Nacional de La Plata (AEULP) cuyo nombre actualmente es A.T.U.L.P.

La Reforma universitaria es un movimiento nacido en la Universidad Nacional de Córdoba en el año 1918, que persiguió la gratuidad de la enseñanza universitaria, el cogobierno de las universidades (con participación estudiantil en los órganos de gobierno de la universidad), la autonomía universitaria, la libertad de cátedra y la extensión universitaria, como pilares salientes de un ideario que se extendió por todas las universidades de Argentina y muchas de América Latina.

La Universidad Nacional de La Plata había nacido con un fuerte impulso a la extensión universitaria, desarrollada en sus primeros años en la forma de programas más o menos sistemáticos de conferencias y cursos abiertos al público en general. Sin embargo, en otros aspectos reclamados por el movimiento reformista, su impronta era cuanto menos objeto de fuertes controversias. En marzo de 1918 asumió Rodolfo Rivarola al frente de la Universidad. Uno de sus opositores en esa elección, José Nicolás Matienzo (luego Procurador General de La Nación), diría en 1920, a propósito de la reforma de los Estatutos: "Al examinar las reformas propuestas a los estatutos de la universidad nacional de La Plata, creo que ésta es, entre todas las universidades de la república, la que ha vivido hasta ahora bajo el régimen más oligárquico". La crítica se centraba, fundamentalmente, en la concentración de las decisiones en la persona del presidente, la existencia de mandatos exageradamente prolongados, la posibilidad de reelecciones indefinidas y la falta de participación en la designación de profesores.

Los sucesos de Córdoba no se manifiestan en La Plata con intensidad durante ese año, excepto por un planteo que la federación universitaria realiza en julio de 1918 respecto de las condiciones de enseñanza de la Facultad de Agronomía y Veterinaria, sin embargo bajo esa calma superficial existía un intenso movimiento que se reflejaba en las páginas de "Atenea", la revista de los estudiantes del Colegio Nacional, y "Renovación", el periódico de la Federación Universitaria.

A principios de 1919, el Consejo Superior aprueba la participación de miembros del claustro estudiantil, con voz pero sin voto. El 20 de octubre de ese año estalla una huelga en toda la universidad, iniciada por el resurgimiento del conflicto en la Facultad de Agronomía y Veterinaria. A principios de 1920, con una feroz represión de una concentración estudiantil acaecida en el mes de marzo, ingresa un nuevo condimento al conflicto: la violencia, que alcanza su hecho más grave con el asesinato del estudiante David Viera en una mesa de examen en la escuela de Ciencias Médicas. Mientras tanto, una fuerte rivalidad estalla entre sectores estudiantiles opuestos: la Federación Universitaria Platense, de tendencia reformista, y la agrupación Concentración Universitaria.

El 5 de junio el presidente Rivarola presentó su renuncia, sucedido por Carlos Melo. En tanto, el profesor Alejandro Korn, miembro del Consejo Superior, se convierte en el más cabal representante del movimiento reformista, y lleva adelante algunas de la reivindicaciones del estudiantado, como la clausura del internado de la universidad, que los estudiantes consideraban fuente de favoritismo y nepotismo.

De 1921 a 1927, la presidencia es ejercida por Nazar Anchorena, y se produce un retroceso de la movilización estudiantil, pese a no haber logrado cambios significativos, que mantiene los ideales de la reforma a través del grupo Renovación de la Federación Universitaria de La Plata (ya conocida por sus siglas: FULP), que realizaría una intensa actividad cultural y que fuera el antecedente directo del grupo de teatro de la universidad, y por la revista Valoraciones, a través de la cual se expresa no sólo el mencionado Alejandro Korn, sino profesores como Pedro Henríquez Ureña. En esta gestión nace LR11 Radio Universidad.

Entre 1927 y 1930, la presidencia es ejercida por Ramón Loyarte, y el 1 de diciembre de 1930 es elegido Ricardo Levene, que debido a las convulsiones producidas por el golpe de Estado protagonizado por el general José Félix Uriburu duraría sólo seis meses en el cargo.

La Universidad de Buenos Aires fue intervenida inmediatamente después del golpe, su interventor fue Nazar Anchorena, expresidente de la UNLP. Esta designación fue muy cuestionada por la dirigencia estudiantil platense, que la consideraba violatoria de la autonomía universitaria. La tensión que se generó entre las dos universidades concluyó con la expulsión de Levene de su cátedra en la UBA y la cesantía de docentes como fue el caso de Gabriel del Mazo, por su militancia radical. Este episodio derivó en una huelga estudiantil y la disolución por decreto gubernamental del Consejo Superior, provocando la renuncia de Levene y de todos los consejeros y decanos de las facultades.

La universidad es entonces intervenida por el Dr. Federico Walker, quien es dotado de poderes extraordinarios y manifiesta su intención de excluir a docentes y estudiantes opositores, como de hecho sucedió con la separación de 31 estudiantes y varios profesores. En agosto de ese año comienza a normalizarse la situación y a fin de 1931, con la recuperación de cierta institucionalidad en el gobierno nacional y el inicio de la década del «fraude patriótico», se inicia un proceso de normalización que restringía la participación estudiantil.

Esta apertura acotada fue combatida por alumnos y docentes, y pese a designarse en esas condiciones a Ramón Loyarte como presidente de la universidad el 14 de enero de 1932, en mayo de ese año la presión de los estudiantes y del Consejo Superior lo fuerza a renunciar. Ya la mayoría de los estudiantes y docentes excluidos habían sido reincorporados el 17 de marzo. El 25 de junio es electo el Dr. Levene con el apoyo de la Federación Universitaria.

Julio Castiñeiras.

En 1935 asume Julio Castiñeiras y en esa época se crea la Asociación de Ayuda Mutua para los estudiantes, entidad subsidiada por la universidad y por los alumnos, que brindaba servicios de comidas, asistencia médica, odontológica y de farmacia. También en esta época surge una fuerte disputa entre la conducción de la universidad y el gobernador de la Provincia, Manuel Fresco de simpatías no disimuladas con el fascismo italiano.

En 1938 Julio Castiñeiras es sucedido por el Dr. Juan Carlos Rébora. Ese año llegá a 9443 la cantidad de estudiantes inscriptos. El estallido de la Segunda Guerra Mundial genera fuertes tensiones entre las autoridades, que de acuerdo con la política de neutralidad se negaban a permitir el uso de los locales de la universidad para manifestaciones políticas, y los estudiantes. El 27 de junio de 1941 asume como presidente el Dr. Alfredo Palacios quien expresa la necesidad de retomar el planteo fundacional de Joaquín V. González de organizar una universidad a partir de la articulación de institutos universitarios preexistentes creando una suerte de "república federal" con capacidad de integrar y sintetizar los aportes de cada una de las facultades que la integran. Esa visión se refleja en una ordenanza, luego derogada, que prescribía estudios de filosofía para todos los graduados a fin de vincular las distintas ciencias, y en el desarrollo de un conjunto de cursos comunes a todas las carreras para proporcionar una base histórica e ideológica, que serían derogados en 1943, durante la gestión de Ricardo De Labougle. Esta visión de la universidad no alcanzó a cristalizarse, imponiéndose una tendencia de creciente fragmentación facultativa. Es en esta época, que comienza a clausurarse con el golpe de estado del 4 de junio de 1943, que se creó el Instituto de Teatro, la Comisión de Fonografía Cultural, el Instituto Iberoamericano, y se incorporó la Casa de Descanso Samay Huasi al patrimonio de la universidad.

De 1943 a 1945 hubo un denominador común para todas las universidades nacionales: la tensión entre el gobierno de facto y la gestión de Alfredo Palacios junto con los sectores reformistas que conformarían más tarde la Unión Democrática.[cita requerida]

De 1952 a 1955 la universidad se llamó Universidad Nacional Eva Perón, cuando la ciudad de La Plata, pasó a denominarse Ciudad Eva Perón. En este período avanzó la construcción de nuevos edificios para la Universidad, ya alejados de la escala pequeña y el estilo academicista de los primeros pabellones de Ciencias Exactas, Ingeniería o Astronomía. Ahora la creciente institución demandaba sedes de mayor tamaño, equipamiento moderno y orientadas a ramas de la ciencia que iban cobrando fuerza e importancia. En la década del '40 se levantaron los edificios de la Facultad de Ciencias Médicas, el Departamento de Hidráulica y el Departamento de Electrotecnia de la Facultad de Ingeniería, caracterizados por su escala monumental y su estilo sobrio y racionalista, despojado de ornamentos y asociado a la modernidad de esa época. También se proyectó un pabellón para el Departamento de Aeronáutica, que nunca fue construido.

En 1955 sectores católicos opuestos al gobierno se atrincheran en la universidad para enfrentar al gobierno, siendo rompehuelgas y promotores y agitadores del bombardeo y el golpe de 1955.[13]​ Con el derrocamiento del Presidente Juan Domingo Perón, la dictadura militar regresan los exámenes de ingreso y los aranceles cuestión que pone a los estudiantes en la calle y produce las primeras grietas entre el grupo golpista de 1955 entre los católicos seguidores del ministro de educación de Eduardo Lonardi, Atilio Dell Oro Maini. Durante la dictadura de 1955-1958 hubo miles de expulsados de la universidad nacional tras el golpe del 55, Aramburu expulsó 4000 docentes que fueron cesados por intermedio del decreto 6403 y otras medidas similares, por intermedio del decreto 4161 se prohibió mencionar hechos históricos so pena de cesantía.[14]

Edificio Tres Facultades, obra monumental e inconclusa que pudo llevar a la demolición del Rectorado.
El Instituto de Investigaciones Científicas, otra controvertida obra del período 1966-1973.

Las siguientes décadas dieron lugar tanto a importantes cambios sociales y culturales que cambiaron para siempre la vida estudiantil y juvenil, como a la violencia desde el Estado hacia las universidades. Para 1961 se construían los edificios para el Comedor Universitario (luego entregado a la Facultad de Odontología) y la Facultad de Arquitectura y Urbanismo, ya bajo la estética y la lógica de la arquitectura moderna que buscaba mayor flexibilidad para los espacios de estudio y experimentación con nuevas tecnologías constructivas.

Si durante la Presidencia de Arturo Illia (1963-1966) se vivieron épocas de experimentación, cuestionamiento y rebeldía, el golpe militar de 1966 ingresó en las universidades con infantería y caballería, golpeando y expulsando a la fuerza a docentes y estudiantes.

Durante este período en la Argentina se inició una conocida fuga de cerebros que llevó al exilio y a radicarse en países más tolerantes a numerosos intelectuales y científicos nacionales, empobreciendo fuertemente al país en lo cultural y educativo. Al mismo tiempo, en la Universidad de La Plata se organizaba un Plan de Desarrollo Físico que propuso algunos proyectos drásticos y controvertidos en la organización.

Por un lado, se llamó a concursos de arquitectura para nuevos edificios. La futura Facultad de Ingeniería fue diseñada por Mario Roberto Álvarez en 1967, y su planteo radical proponía demoler casi todos los antiguos edificios de las Facultades de Ingeniería y de Ciencias Exactas ubicado en el Paseo del Bosque, para crear una serie de torres modernas conectadas en altura por pasarelas y puentes de hormigón armado. Un año después, el estudio de Baudizzone-Díaz-Erbin-Lestard-Varas-Traine ganaba el concurso para la futura Facultad de Ciencias Exactas, proponiendo un complejo sistema de torres, edificios en tira y “naves” con pasarelas de conexión. También, los mismos arquitectos recibieron el encargo para un Instituto de Investigaciones Científicas, el único de los proyectos mencionados que se terminó construyendo, ya que las facultades no se realizaron debido al fin de esa dictadura.[15]

Sin concursos públicos, la Dirección de Obras y Planeamiento de la Universidad se encargó del diseño y construcción del llamado Edificio Tres Facultades, un también pretencioso proyecto que reemplazaría al edificio de la Presidencia de la Universidad por un inmenso edificio que alojaría a varias facultades (actualmente, las de Derecho y de Ciencias Económicas). La obra comenzó en 1969 y se continuó en los siguientes años, a pesar de la caída de la dictadura militar, y finalmente quedó inconcluso, salvando al edificio de la Presidencia de la demolición.[16]

El breve período de florecimiento político que comenzó en 1969 con el estallido del Cordobazo y que llegó a su punto máximo en 1973, con la llegada de Héctor Cámpora a la Presidencia. Este período fue seguido por una etapa del Proceso de Reorganización Nacional dictadura militar que comenzó una política de represión, persecución, y métodos ilegales por parte del Estado para aplacar a las corrientes políticas de izquierda en el país. Las Universidades fueron uno de los blancos más atacados, y luego de la dictadura militar que comenzó en 1976, la Universidad de La Plata contó con el triste número de 766 miembros de la comunidad universitaria desaparecidos y asesinados por el Estado.[18]

Además, la ciudad fue sitio de la Noche de los Lápices, cuando en septiembre de 1976 fueron secuestrados y asesinados no sólo universitarios platenses, sino en su mayoría estudiantes secundarios menores de edad. Fueron años oscuros para la institución.

En 1983, la Argentina regresó a la democracia y la sociedad encaró la tarea de recuperar cultura, sociales y educación, mientras comenzaban a investigarse con dificultad y trabas, los crímenes de la dictadura militar.

Si en ese momento de cambio, la Universidad tenía unos 32.000 estudiantes, en la década de 2002-2011 la cantidad de estudiantes aumentó en casi 20.000 personas, al llegar a los 109.000.[25]

Desde 2003 la Universidad de La Plata ha vivido un período de crecimiento, mejoras y avances en materia edilicia. Un Plan de Obras realizado en etapas desde el año 2004 hasta la actualidad encaró la remodelación de las facultades existentes, así como la construcción de nuevos pabellones, ampliaciones y edificios a estrenar. Entre esta cantidad de obras se destacan la construcción del Departamento de Agrimensura de la Facultad de Ingeniería (inaugurado en 2011),[34]

En abril de 2013 comenzó a funcionar el Tren Universitario, una línea de transporte con tres vagones pensada especialmente para comunicar la Estación La Plata con el Campus Universitario (Facultades de Arquitectura, Informática, Medicina y Periodismo) y el Hospital Policlínico San Martín, en la zona este de la ciudad, con un recorrido de seis paradas.[37]

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