Universidad Laboral de Gijón

Universidad Laboral de Gijón
Universidad Laboral de Gijón. Torre.jpg
Información general
Catalogación Bien de Interés Cultural
Localización Gijón
Coordenadas 43°31′27″N 5°36′51″O / 43.5240878, 43°31′27″N 5°36′51″O / -5.6140489
Inicio 1946
Finalización 1956
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La Universidad Laboral de Gijón se encuentra situada en el municipio de Gijón ( Asturias, España), concretamente en la parroquia de Cabueñes, a poco más de tres kilómetros del centro urbano. Construida entre 1946 y 1956, es la obra arquitectónica más importante realizada en el siglo XX en Asturias y llegó a ser, con sus 270 000 m², el edificio más grande de España.[2]

Historia

Vista de la Universidad Laboral de Gijón.

A mediados de los años 1940, como consecuencia de un grave accidente laboral en una mina de la cuenca del Caudal, el subsecretario del Ministerio de Trabajo, Carlos Pinilla Turiño, que acudió al funeral de las víctimas de dicho accidente, se reunió en Gijón con un grupo de personalidades locales famosas (Alejandro Pidal Guilhou; Álvaro Armada Ulloa, octavo conde de Revillagigedo; Ricardo Heredia Guilhou, tercer conde de Benahavís) lideradas por el industrial minero José María Fernández «el Pontico» para impulsar la creación de un orfanato minero con la intención de ayudar a los afectados.[3] Esta institución se constituyó de manera formal en escritura pública otorgada ante notario el 6 de octubre de 1945 con el nombre de Fundación « José Antonio Girón», en homenaje al entonces ministro de Trabajo.

El objetivo fundacional concreto fue el de formar a niños huérfanos de padres víctimas de accidentes laborales en la minería, para lo que se proyectó un edificio que pudiera atender a mil alumnos y que contara con las distintas dependencias requeridas para el desarrollo de la vida estudiantil, como residencia, escuela, talleres industriales, granja, instalaciones deportivas o campos de cultivo. El Ministerio de Trabajo encomendó a la Junta del Patronato de la Fundación la responsabilidad de llevar adelante la obra por Orden de 14 de junio de 1946. Para ello se adquirieron en la carretera de Gijón a Villaviciosa unos terrenos con una superficie de 1 544 572 m², de los que 381 551 m² lo fueron mediante el trámite de expropiación forzosa. Otra superficie complementaria, de 1 464 300 m², se adquirió para la Granja Lloreda, en El Infanzón.

Se encargó la construcción del complejo a un equipo de arquitectos dirigido por el madrileño Luis Moya Blanco y formado por él mismo, su hermano Ramiro Moya Blanco, el gijonés José Marcelino Díez Canteli y Pedro Rodríguez A. de la Puente. Los mejores técnicos de la época se ocuparon de las diferentes especialidades que la obra demandó. Así, los jardines fueron diseñados por Javier Winthuysen Losada, Inspector Nacional de Parques y Jardines Artísticos; el proyecto de granja agronómica se encargó a los ingenieros agrónomos Gabino Figar Álvarez e Ignacio Chacón Enríquez; las esculturas fueron realizadas por Manuel Álvarez Laviada y Florentino Trapero; y los mosaicos por Santiago Padrós, sobre trabajos del pintor sevillano Joaquín Valverde.[4]

Durante el transcurso de las obras, el Ministerio de Trabajo decidió la creación de las Universidades Laborales, destinadas a la formación profesional de los jóvenes, por lo que el Orfelinato Minero acabó transformándose en la Universidad Laboral de Gijón. La enseñanza y dirección del centro se encomendó a la Compañía de Jesús, mientras que de la intendencia se encargó la Orden de las hermanas pobres de Santa Clara (Clarisas). En 1978 se entregó la dirección a personal docente de las Universidades Laborales, que sustituyó a los jesuitas y el 24 de diciembre de 1996 se rescindió también el convenio con las monjas, que se trasladaron a un nuevo monasterio en Cigales.[5]

En su momento fue el Instituto de Educación Secundaria más grande de España, con cabida para más de 3000 alumnos.

Durante los años 1980, el edificio es prácticamente abandonado, quedando deteriorado con el transcurso de los años.

Una década más tarde el Gobierno del Principado se plantea qué hacer con el complejo, y se contempla la posibilidad de derribarlo y dedicar su superficie a la construcción de viviendas. No obstante, finalmente se aprueba la rehabilitación del mismo, recuperando alguna de sus primitivas funciones, constituyéndose asimismo la fundación «Ciudad de la Cultura».

La rehabilitación tiene lugar desde 2001 hasta 2007. Actualmente cuenta con un amplio abanico de ofertas culturales.

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