Unidad cronoestratigráfica

Ejemplo de sección y punto de estratotipo de límite global: «clavo dorado» (disco de bronce en la mitad de un estrato) que marca formalmente el límite inferior del sistema (y periodo) Ediacárico, que se encuentra en los montes Flinders, en Australia Meridional. Estos puntos son elegidos y aprobados internacionalmente como justificación material y referencia física del límite cronoestratigráfico para todo el planeta. Las perforaciones cilíndricas en los estratos por encima y por debajo del límite corresponden a muestras tomadas para análisis paleomagnéticos.

Las unidades cronoestratigráficas son las divisiones de cuerpos de roca utilizadas en geología histórica que sirven de base material para formar la escala temporal geológica y pretenden representar el total de los cuerpos de roca de la Tierra según su tiempo relativo de formación, sin solapamientos ni lagunas. Actualmente las unidades cronoestratigráficas cubren todo el Fanerozoico y el Ediacárico del Precámbrico (el resto del Precámbrico, desde la formación de la Tierra, está dividido por convenios internacionales en unidades geocronométricas, basadas en fechas absolutas en millones de años).

La unidad básica es el piso, y se agrupan, en orden creciente, en series, sistemas, eratemas y eonotemas. Estas unidades se corresponden una a una con las unidades geocronológicas ( edades, épocas, periodos, eras y eones respectivamente), que expresan el tiempo, relativo, durante el cual se formaron.[1]

Los límites de las unidades cronoestratigráficas (que se corresponderán por convenio con los de las geocronológicas) se establecen según características y eventos paleobiologicos y geológicos reales, registrados en las rocas, como los cambios de los grupos de organismos predominantes, extinciones masivas, cambios climáticos, geoquímicos o inversiones del campo magnético terrestre, entre otros. Se definen formalmente mediante estratotipos de límite inferior (GSSP, por sus siglas en inglés), que se ubican en secciones estratigráficas seleccionadas para que sirvan de referencia en las correlaciones globales. El definir solo el límite inferior de cada una evita solapamientos y lagunas entre las distintas secciones.[2]

La datación absoluta —es decir, valores de tiempo concretos en millones de años— de la mayoría de las unidades cronoestratigráficas ha podido hacerse gracias al desarrollo de las técnicas de datación. Cuando se han podido precisar los límites temporales de una unidad cronoestratigráfica en valores absolutos se corresponderá entonces, también por convenio, además de con su equivalente geocronológico, con una unidad geocronométrica.[3]

La disciplina que estudia las unidades cronoestratigráficas es la Cronoestratigrafía, que se integra dentro de la Estratigrafía.

Divisiones

En orden decreciente de jerarquía son:

Correspondencia entre unidades geocronológicas y cronoestratigráficas
Geocronológicas
(tiempo)
Cronoestratigráficas
(cuerpos de roca)
Eón
Eonotema
Era
Eratema
Período
Sistema
Época
Serie
Edad
Piso
Cron
Cronozona
Other Languages