USS William D. Porter (DD-579)

USS William D. Porter (DD-579).jpg
El USS William D. Porter
Banderas
Bandera de Estados Unidos
Historial
Astillero Consolidated Steel Corporation Orange, Texas
Clase Fletcher
Iniciado 7 de mayo de 1942
Botado 27 de septiembre de 1942
Asignado 6 de julio de 1942
Destino hundido en acción,
10 de junio de 1945
Características generales
Desplazamiento 2050 t (estándar)
2500 t (a plena carga)
Eslora 114,7 m
Manga 12 m
Calado 3,8 m
Armamento 5 cañones de 127 mm
4 cañones AA Bofors 40 mm
4 cañones AA Oerlikon 20 mm
10 tubos lanzatorpedos 21" (dos lanzadores quíntuples)
6 lanzadores de cargas de profundidad
2 racks de cargas de profundidad
Propulsión 2 ejes
2 turbinas de vapor General Electric
4 calderas Babcock & Wilcox
Velocidad 36,5 nudos
Autonomía 5500 millas náuticas 15 nudos
Tripulación 329
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El USS William D. Porter (DD-579) fue un destructor de la Armada de los Estados Unidos perteneciente a la clase Fletcher, nombrado así en honor al comodoro William D. Porter ( 18081864), siendo el apodo del buque Willie Dee.

Se hizo famoso por su peculiar trayectoria de mala suerte y por ser el único navío en lanzar un torpedo al acorazado USS Iowa, que en esos momentos transportaba al presidente de los Estados Unidos Franklin Delano Roosevelt.

Servicio en el Atlántico

El William D. Porter partió de Orange poco después ser comisionado. Después de paradas en Galveston, ( Texas) y Algiers, ( Luisiana), el destructor se dirigió hacia la bahía de Guantánamo, Cuba, el 30 de julio partió para sus pruebas de mar, terminándolas el mes siguiente y, haciendo una breve parada en Bermudas, hacia a Charleston, Carolina del Sur, donde llegó el 7 de septiembre. El William D.Porter finalizó sus reparaciones posteriores a las pruebas de mar de en Charleston y siguió curso hacia Norfolk, a final del mes. Durante unas cinco semanas, el buque operó desde la base naval de Norfolk realizando prácticas de combate con el USS Intrepid y otras naves de la flota atlántica.

El 12 de noviembre se le encomendó como primera misión ubicarse en la desembocadura del río Potomac, en Chesapeake, y aguardar instrucciones.

En ese lugar estaba el USS Iowa, que embarcó al presidente Franklin y al secretario Cordell Hull bajo fuertes medidas de seguridad y discreción.

El Willie Dee (como era llamado coloquialmente) era el tercer destructor de escolta de un total de tres, más dos portaaviones ligeros. A primera hora de ese día, zarpó la formación hacia su destino. Su misión era proporcionar cobertura antisubmarina para la escuadra que zarparía hacía Mers el-Kebir, en África, para las reuniones de El Cairo y Teherán.

La singladura del destructor en su primera misión empezó mal desde el principio. Cuando el ( teniente comandante) Wilfred Walter ordenó 'Atrás despacio' para sacar al mar su barco, se produjo un estruendo de maderas resquebrajándose. Walter y sus oficiales se abalanzaron a la borda afectada y descubrieron que no era su nave la que se estaba dañando. El ancla del Willie Dee se había enganchado a un buque mercante vecino y le había arrancado barandas, balsas salvavidas, un bote y otros pedazos de metal variados.

El viaje continuó y otros hechos afectaron al Willie Dee: Poco después de que el convoy se concentrara y comenzara su viaje, y mientras cruzaban una zona conocida por el número de barcos hundidos recientemente en el área del mar de los Sargazos, una gran explosión sacudió las aguas y una enorme columna de agua llamó la atención de los vigías.

Inmediatamente todos los barcos tocaron a zafarrancho de combate e iniciaron maniobras evasivas, hasta que el Willie Dee informó de que el culpable no había sido ningún submarino. Una de sus cargas de profundidad se había soltado y caído al agua, y no tenía el seguro puesto como hubiera debido detonando a la profundidad regulada.

El viaje prosiguió y una borrasca afectó la marcha de la formación americana, entonces una ola súbita de enormes proporciones barrió la cubierta del Willie Dee, llevándose un hombre que no pudo ser rescatado dada las características de la misión. Los comentarios poco halagüeños cundían en los puentes de los buques vecinos.

Pasada la tormenta, el Willie Dee tuvo un fallo en sus máquinas e hizo que la formación tuviera que ralentizar su velocidad para no quedar tan desprotegidos. El almirante Ernest J. King llamó al capitán Walter a bordo del USS Iowa y lo encaró por sus continuos fallos, dejando de muy mal humor al capitán cuando retornó a su buque.

El 14 de noviembre, con el convoy navegando al este de las Bermudas, el capitán del Iowa ofreció a Roosevelt y sus asistentes una demostración de las defensas antiaéreas del acorazado.

Roosevelt en su silla de ruedas, ocupó un lugar adecuado en cubierta y el Iowa desencadenó una lluvia de fuego contra una serie de globos meteorológicos lanzados para que sirvieran de blanco; el capitán Walter y sus hombres, a 6000 yardas de distancia, contemplaban el espectáculo ansiosos de una oportunidad por causar una buena impresión que los rehabilitase de tan mala imagen y vieron una oportunidad cuando algunos globos escapados a la atención de los artilleros del USS Iowa fueron arrastrados por el viento hacia el Willie Dee.

El capitán Walter ordenó zafarrancho de combate y sus artilleros abrieron fuego contra los globos. Al mismo tiempo, Walter ordenó al resto de la tripulación llevar a cabo un simulacro de ataque con torpedos. Al recibir la orden los marineros Lawton Dawson y Tony Fazio comenzaron a simular un lanzamiento de tres torpedos. La única diferencia entre un simulacro y un lanzamiento real consistía en que durante los simulacros, los marineros Dawson y Fazio retiraban antes de hacer fuego los detonadores de las cargas explosivas que expulsaban los torpedos de sus tubos, el torpedo permanecía por ende en su tubo.

Para llevar a cabo un simulacro realista, los torpedistas necesitaban un blanco para hacer sus cálculos. Lo normal era utilizar para ello cualquier barco cercano. Y el objetivo más cercano en este caso era el enorme USS Iowa de 45 000 t.

Cuando Dwason y Fazio estuvieron listos, el oficial de cubierta ordenó «fuego el uno» y los torpedistas «dispararon» el primer torpedo.

Después de una pausa para simular el tiempo que en un disparo real se hubiera invertido en comprobar el rumbo del torpedo, el oficial ordenó «fuego el dos», y después de otra pausa, ordenó «fuego el tres.» Pero esta vez se produjo un chapoteo y el torpedo verdaderamente salió disparado del tubo hacia las aguas, ante el asombro y el horror de los oficiales del puente. Acababan de lanzar un torpedo contra el Iowa y el presidente Roosevelt.

El puente del Willie Dee se convirtió en un torrente de órdenes y contraórdenes tratando de confirmar lo que todos temían que estaba ocurriendo. Como mucho, el torpedo necesitaría unos dos minutos para alcanzar su blanco, pero un acorazado como el USS Iowa no iba a esquivarlo fácilmente. No había un segundo que perder.

El capitán Walter ordenó que se advirtiera al Iowa de inmediato, pero como había órdenes estrictas de mantener silencio de radio, un marinero tenía que emitir el mensaje con el telégrafo marino transmitiendo en Código Morse. Desafortunadamente, debido a las prisas y la inexperiencia, el joven primero transmitió que había un torpedo en el agua alejándose del Iowa, y después, cada vez más desesperado, lo intentó otra vez y en lugar de recomendar al Iowa que pusiera sus máquinas en «todo atrás» se las arregló para señalar que el Willie Dee se había atascado en marcha atrás a toda máquina, sembrando la inquietud en el USS Iowa.

Sin tiempo para intentarlo otra vez, el capitán decidió romper el silencio de radio y radió:

«¡Torpedo en el agua! ¡Lion, caiga a estribor! ¡Emergencia! ¡A estribor, Lion, caiga a estribor!»

Pero aproximadamente en ese mismo momento los vigías del acorazado divisaron el torpedo «¡Torpedo por la amura de estribor! ¡No es un simulacro! ¡Torpedo por la amura de estribor!»" y el USS Iowa cayó abruptamente a estribor y aceleró a toda máquina mientras su artillería abría fuego contra el torpedo. Walter y su tripulación ya solo podían esperar el desenlace.

En el acorazado sonaban las sirenas de alarma y los tripulantes corrían a sus puestos de combate. Pronto la estela del torpedo fue visible desde el puente, y el gran barco viró a estribor, escorando de forma tan pronunciada que la silla de ruedas del presidente comenzó a deslizarse hacia la borda amenazando con caerse al mar. Sus guardaespaldas tuvieron muchas dificultades para retenerla junto a su magna carga. Uno de ellos llegó a sacar su pistola, apuntar al torpedo que se acercaba y dispararle.[ cita requerida]

El USS Iowa logró virar a tiempo y el torpedo explotó en su estela. Más tarde Roosevelt hizo una anotación en su diario sobre el incidente:

«Lunes, demostración de artillería. El Porter nos lanzó un torpedo por error. Lo vi, falló por unos 1000 pies.»

A bordo del Willie Dee todos respiraron con alivio, hasta que vieron que las grandes torretas del Iowa giraban y sus nueve piezas de 16 pulgadas (406 mm) apuntaban al destructor que había abierto fuego contra el presidente.

El incidente estaba muy lejos de haber terminado. Poco después el USS Iowa radiaba inquiriendo qué había pasado. - «Hemos sido nosotros», fue todo lo que Walter pudo decir. El almirante King no cabía en sí de furia a bordo del acorazado.

Después de conferenciar rápidamente con su tripulación sin encontrar explicación a lo ocurrido, el capitán se vio en la nada envidiable posición de tener que convencer al almirante King y a Cordell Hull de que todo había sido un lamentable malentendido.

Dadas las circunstancias, sin embargo, sus esfuerzos tuvieron escaso éxito y el destructor fue expulsado del convoy.

El USS Iowa y el resto de la escolta continuaron su histórico viaje a África del Norte, mientras que el USS William D. Porter se dirigía a la base naval estadounidense en las Bermudas. Toda su tripulación, incluido el capitán Walter fueron arrestados por los marines al llegar a dicha base.

Su tripulación fue sometida a un consejo de guerra y se pudo establecer al final de las investigaciones que por error, al tubo lanzatorpedos no se le había retirado el detonador en el momento del simulacro. Además se estableció que los oficiales y marineros eran inexpertos bisoños en maniobras navales.

Pero fuese como fuese, habían atentado contra el presidente, y alguien tenía que pagar. Por su negligencia inicial y su comportamiento posterior, Dawson, que tenía solo 22 años, fue condenado a 14 años de trabajos forzados; por suerte para él, cuando Roosevelt fue informado de la sentencia otorgó un perdón presidencial al joven y ordenó a la Marina que no infligiese ningún otro castigo a Dawson, dado que todo había sido un error y nadie había sido perjudicado. Desde ese entonces, el USS William D. Porter fue considerado portador de mala suerte.

Así fue como comenzó a ser objeto de toda clase de bromas y burlas: Por lo general, el barco era recibido en todas partes con saludos como «¡Alto el fuego! Nosotros votamos por Willkie!», «¡No disparen, somos del partido republicano!» y otros por el estilo. El Willie Dee era el estigma de la flota y fue destinado hacia donde nadie lo deseaba, a las islas Aleutianas, al Ártico, considerado un severo castigo militar.

Durante su servicio en las duras condiciones árticas de la zona la tripulación trabajó duro para convencer al Alto Mando de que cambiase su estimación del Willie Dee, pero a pesar de que en general se comportaron bien, el barco parecía perseguido por una maldición, y les resultó imposible deshacerse de su embarazoso pasado.

Y para empeorar las cosas, durante un permiso entre dos periodos de maniobras en las Aleutianas un marinero regresó a bordo borracho y no tuvo mejor idea que disparar la artillería principal, cosa que consiguió hacer con uno de los cañones antes de ser detenido.

Supuestamente no había apuntado el arma y no tenía idea de adónde estaba disparando, pero el proyectil de 127 mm, impactó en el jardín delantero de la residencia del comandante de la base, durante una fiesta para los oficiales y sus esposas. Tuvo mucha suerte de que lo único que recibiera graves daños fuera la ya agravada reputación de su destructor.

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