Tributo del Halcón Maltés

Cruz de Malta.
Halcón peregrino, animal muy apreciado para la cetrería.

El tributo del Halcón Maltés es un tributo que el Emperador Carlos V impuso a la Orden de Malta a cambio de la cesión de la soberanía de la Isla de Malta. Por ello, dicha orden debía entregar anualmente un halcón entrenado para la cetrería al reino de España.

Historia

El 23 de marzo de 1530, el Emperador Carlos V cede la soberanía de la isla de Malta a la Orden de San Juan de Jerusalén ( Orden de Malta) a perpetuidad, junto a los enclaves de Gozo y Trípoli, a condición de que anualmente le entreguen como tributo un halcón maltés, y que cumplan su religión y sus ideales.

La condición que Don Carlos impone es que la Orden reconozca poseer la isla como vasallos del César –en su calidad de rey de las Dos Sicilias– y de sus sucesores, imponiendo el pago de un tributo: un halcón maltés. Porque fue éste y no otro el pago que exigió el Emperador, quien firmó el Acta de cesión de la isla en Castello Franco, a cambio de recibir anualmente por Todos los Santos un halcón maltés adiestrado para la caza de cetrería, que en el siglo XVI era recibido por el Virrey de Sicilia y que en los siglos posteriores se entregaba en la Corte al Rey de España. Desde la fecha, los ya Caballeros de la Orden de Malta, cumplieron con su obligación hasta que fueron expulsados de este enclave por las tropas de Napoleón en 1798.

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