Tren ligero de la Ciudad de México

Tren ligero de la Ciudad de México
Tren ligero mexico DF.JPG
Tren ligero de la Ciudad de México
Lugar
Ubicación Ciudad de México
Descripción
Tipo Tren ligero
Inauguración agosto de 1986
Características técnicas
Longitud 13,04  kilómetros (8,1  mi)
Estaciones 18
Ancho de vía 1.435 mm (4 ft 8½ in) ( Ancho estándar)
Velocidad máxima 80 kilómetros por hora (49,71 mph)
Propietario Servicio de Transportes Eléctricos del Distrito Federal
Explotación
Líneas 1
Pasajeros 48 973
Velocidad media 22  kilómetro por hora (13,67  mph)
Operador Servicio de Transportes Eléctricos del Distrito Federal
Mapa
Tren Ligero de la Ciudad de México.svg
Mapa de la línea 1 del sistema
Notas
Página web www.ste.df.gob.mx
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El Tren ligero de la Ciudad de México es una línea de tren ligero que presta servicio en el sur de la Ciudad de México. Es administrado por el organismo público descentralizado: Servicio de Transportes Eléctricos del Distrito Federal.[1]

Cuenta con una línea de 13,04 kilómetros. Su parque vehicular está formado por trenes ligeros articulados de piso alto de rodadura férrea. Posee un total de 18 estaciones de las cuales 16 son de paso y 2 terminales. Está construido de forma superficial.

Antecedentes

El Tren ligero de la Ciudad de México representa el remanente del antiguo sistema de tranvías del Distrito Federal creado a mediados del siglo XIX.

Los tranvías

El 12 de octubre de 1852 se otorgó la concesión a José Gómez de la Cortina, Conde de la Cortina y de Castro, para construir un sistema de tranvías a vapor del centro del Distrito Federal, hoy Ciudad de México, a Tlalpan.[2]

El 13 de agosto de 1856 Luis Hammeken obtuvo una concesión para construir el ferrocarril Zócalo- Tacubaya. Para lograr su objetivo fundó la Compañía del Ferrocarril México- Tacubaya. A partir de ese momento el sistema de tranvías comenzó a expandirse por la capital mexicana. Diversas empresas se fundaron para ofrecer el servicio en distintas rutas.[2]

Entre 1856 y 1857 las autoridades dispusieron que los tranvías de vapor y gasolina ofrecieran su servicio en la periferia de la ciudad, mientras que el servicio al interior se ofrecería por medio de tranvías de tracción animal ( mulas y caballos). A este servicio se le conoció como tranvías de sangre.[3]

A partir de 1896 los servicios de los tranvías fueron controlados por la Compañía de Ferrocarriles del Distrito Federal.[2]

Ante el auge ferrocarrilero durante el gobierno de Porfirio Díaz, a finales del siglo XIX, la Compañía de Ferrocarriles del Distrito Federal decidió convertir su parque vehicular de tracción animal, vapor y gasolina a tracción eléctrica, para lo cual la compañía estadounidense JG Brill Company, con sede en Filadelfia, construyó el parque vehicular. El 15 de enero de 1900, comenzó, de manera oficial, el servicio de tranvías eléctricos en la Ciudad de México.[5]

Inversionistas canadienses y europeos fundaron en la ciudad de Londres, Inglaterra, la Mexico Electric Tramways Company el 13 de abril de 1898. Esta compañía adquirió a finales de 1900 los derechos de explotación del sistema de tranvías de la Ciudad de México. En 1905 la compañía comenzó a tener fuertes problemas económicos y el 20 de noviembre de 1907 concedió el derecho de explotación del sistema a la compañía Mexico Tramways Company creada en Toronto, Canadá, en marzo de 1906.[4]

Tranvía modelo PCC en la Calzada de Tlalpan en 1971.

El 3 de febrero de 1945 trabajadores de la Mexico Tramways Company iniciaron una huelga debido a la falta de acuerdos en la revisión del contrato colectivo de trabajo.[7]

El Servicio de Transportes Eléctricos del DF compró, en 1947, un nuevo tranvía de manufactura estadounidense modelo Presidents' Conference Committee (PCC), el cual fue llamado Tranvía 2000. Seis años después, en agosto de 1953, el Departamento del Distrito Federal ordenó la compra de 91 unidades.[8]

Entre 1945 y 1946 el Servicio de Transportes Eléctricos del Distrito Federal adquirió en Estados Unidos las primeras unidades de trolebús.[7]

El 4 de enero de 1956, el gobierno federal decretó la ley para definir al Servicio de Transportes Eléctricos del Distrito Federal como un organismo público descentralizado con personalidad jurídica y patrimonio propio.[7]

Los últimos tranvías

Los trolebuses sustituyeron paulatinamente el servicio de tranvías en la Ciudad de México.

El servicio de tranvías comenzó a desaparecer al ceder sus rutas paulatinamente al servicio de trolebuses. Factores como la construcción de los ejes viales, entre 1974 y 1982, provocó que varios kilómetros de rieles fueran removidos o sepultados bajo asfalto. Además, el incremento de los automóviles particulares y la construcción del Metro de la Ciudad de México, en 1967, ahondaron aún más la desaparición del servicio.[5]

Algunas rutas previo a su desaparición ofrecieron recorridos turísticos. Un ejemplo es la ruta Cine México-Glorieta de Chilpancingo, que ofreció recorridos turísticos, entre 1971 y 1979, por medio de un tren fabricado por la JG Brill Company en 1899. Este tren fue restaurado por el Servicio de Transportes Eléctricos, que lo denominó como el tranvía cero.[5]

El 19 de febrero de 1979 cerraron oficialmente las últimas rutas de tranvías que operaban en la Ciudad de México.[5] A pesar del cierre oficial, las rutas Tasqueña- Xochimilco y Huipulco- Tlalpan ofrecieron un discreto servicio hasta el año de 1984.

La compleja transición: tranvía-tren ligero

El proyecto del Tren ligero de la Ciudad de México se caracterizó por la compleja transición tecnológica en el parque vehicular.

Entre 1986 y 1988 el Servicio de Transportes Eléctricos del Distrito Federal logró reanudar el servicio de tranvías en la zona sur de la Ciudad de México. El proyecto elaborado por el Servicio de Transportes Eléctricos con asesoría de la empresa canadiense Urban Transportation Development Corporation rehabilitó dos rutas del antiguo sistema de tranvías: Tasqueña- Xochimilco y Huipulco- Tlalpan. El proyecto fue llamado Tren ligero.[9]

Tren modelo TLM en la estación Tasqueña en 1990.

La empresa mexicana Motores y Adaptaciones Automotrices, SA (MOYADA, SA), construyó trenes ligeros de piso alto utilizando partes provenientes de los antiguos tranvías PCC. Cada unidad construida utilizó de 2,5 a 3 unidades PCC. Se les otorgó la nomenclatura TLM (Tren Ligero Moyada).[9]

Entre 1990 y 1993 las unidades TLM presentaron diversas fallas electromecánicas. Ante esta situación, el Servicio de Transportes Eléctricos implementó una serie de medidas para mejorar el servicio, que incluyeron: la rehabilitación de algunos trenes modelo TLM , en 1990, por la empresa Servicios Integrales de Transporte, SA de CV; adquisición de nuevos trenes (modelo TE-90), en 1991, marca Bombardier, Inc. y en 1993 la construcción por parte de la compañía Servicios Integrales de Transporte, SA de CV, de trenes modelo SINTRA-TLM-90 utilizando los trenes modelo TLM.[10]

Finalmente, en 1995, la empresa canadiense Bombardier Transportation construyó trenes modelo TE-95. A partir de la llegada de este modelo de tren, los trenes TLM salieron de circulación definitivamente.[11]

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