Tratado naval de Washington

El Tratado Naval de Washington fue un intento de las potencias vencedoras de la Primera Guerra Mundial de evitar una carrera armamentística entre ellas que llevara a otra contienda, fue suscrito en 1922. Fue acordado en la Conferencia Naval de Washington.

Fue firmado por representantes de las potencias que resultaron vencedoras en la guerra ( Imperio Británico, Estados Unidos, Francia, Reino de Italia y el Imperio Japonés) el 6 de febrero de 1922, así como por representantes de los dominios de la Commonwealth británica. En este tratado se estipulaba el tonelaje total de buques de guerra del que podría disponer cada país firmante, así como las características de los mismos. En esas fechas el Tratado de Versalles de 1919 había prohibido a Alemania poseer marina de guerra, Austria-Hungría había sido desmembrada y las naves de su flota de guerra habían sido entregadas al Reino de Italia o al joven Reino de Yugoslavia; por otro lado la antigua flota imperial de Rusia había desaparecido y la Armada Soviética estaba muy debilitada para ser invitada al Tratado.

Acuerdos

Como en aquélla época el buque de guerra más importante (el capital ship, en inglés) era el acorazado, se comenzó con definirlo. Se estipuló para el acorazado un desplazamiento de 35 000  toneladas inglesas o tons (1 ton = 1016  kg) y armamento principal compuesto por cañones de calibre no superior a 16  pulgadas (406  mm). La distribución inicial de acorazados que podrían tener las potencias era la siguiente:

  • Imperio Británico 22 buques con 580 000 tons
  • Estados Unidos 18 buques con 500 000 tons
  • Imperio del Japón 10 buques con 301 000 tons
  • Francia 10 buques con 221 000 tons
  • Reino de Italia 10 buques con 183 000 tons

Asimismo, se establecían unas vacaciones navales durante las cuales no se podrían construir nuevos buques. Estas vacaciones duraban hasta 1927 para Francia y el Reino de Italia (considerados los países con flotas más débiles), y hasta 1931 para el resto de los firmantes. Al término de las "vacaciones", las marinas de las potencias quedarían configuradas de la siguiente forma:

  • Imperio Británico 15 buques con 525 000 tons
  • Estados Unidos 15 buques con 525 000 tons
  • Imperio del Japón 9 buques con 315 000 tons
  • Francia x buques con 175 000 tons
  • Reino de Italia x buques con 175 000 tons

Con respecto a los portaaviones, aún en una fase temprana de su desarrollo, se determinaron las siguientes características: desplazamiento no superior a las 27 000 tons, y cañones de calibre inferior a 8 pulgadas (203  mm). Dado que algunas unidades navales excedían las cantidades impuestas por el tratado, se optó por convertirlas en portaaviones antes que destruirlas. Así, Estados Unidos reconvirtió 2 cruceros de batalla en portaaviones (el USS Lexington y el USS Saratoga, la Royal Navy hizo lo propio con el HMS Glorious, el HMS Courageous y el HMS Furious; lo mismo realizó el Japón con el Akagi y el Kaga, aunque este último derivaba de un acorazado de la clase Tosa). Lo curioso del acuerdo es que no se pusieron límites al arma principal de los portaaviones, esto es, los propios aviones, pudiendo embarcarse en las naves todos los que cupieran.

En cuanto a los cruceros, se definió que tanto los ligeros como los pesados, debían tener un desplazamiento estándar máximo no superior a 10 000 toneladas; en el caso de los primeros, el armamento, debía ser como máximo de 6,1 pulgadas (155 mm) y en el de los segundos de 8 pulgadas (203  mm).

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