Transporte en la ciudad de Buenos Aires

El transporte de la ciudad de Buenos Aires es el más extenso y complejo de la República Argentina. Esto se debe a que Buenos Aires es la ciudad con mayor cantidad de habitantes del país, sumando a que gran cantidad de habitantes de los partidos del Gran Buenos Aires se trasladan a la ciudad, principalmente por motivos laborales (se calcula que el 45% de las personas que trabajan en la ciudad habitan en la provincia).

El medio de transporte público de mayor uso es el colectivo, que permite conectar diferentes puntos de la ciudad y del Gran Buenos Aires. El otro medio masivo utilizado para acceder a la ciudad es la red ferroviaria, que tiene en Buenos Aires un claro nodo concentrador. Algunas de estas líneas tienen conexión con el subte, lo que permite un traslado relativamente fluido desde el conurbano bonaerense hasta diferentes zonas de la ciudad, y también entre diferentes puntos dentro de ella.[1] Otros medios de transporte público son el taxi y el remís. El tranvía, si bien fue muy importante en épocas pasadas, actualmente sólo cuenta con un ramal: el PreMetro, además de un servicio turístico.

Buenos Aires también cuenta con una red de ciclovías, estimulando el uso de la bicicleta como medio de transporte.[3]

En el transporte terrestre de pasajeros de larga distancia se destaca la Terminal de Ómnibus de Retiro, y en menor medida la de Liniers.

De la ciudad de Buenos Aires parten algunas de las más importantes rutas de la Argentina. Los principales accesos por autopista son: la Autopista Buenos Aires - La Plata, la Autopista Ricchieri, la Autopista Acceso Oeste y la Autopista Acceso Norte.

Según un estudio de la CNRT, a pesar de que el ferrocarril suele ser la forma más rápida y barata de llegar desde el conurbano al centro de la ciudad, los problemas de puntualidad en los horarios y calidad del viaje, hacen que a pesar del mayor costo e incluso probables demoras, mucha gente elija transladarse a la capital en auto.[4]

El Puerto de Buenos Aires es el más importante del país con el 70% de las importaciones y el 40% del comercio exterior. También recibe cruceros y canaliza un importante flujo de pasajeros desde y hacia el Uruguay.

La ciudad y el Gran Buenos Aires cuentan con dos aeropuertos comerciales: el Aeroparque Jorge Newbery que atiende principalmente cabotaje, y el Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini que concentra el 80% de los vuelos internacionales del país.

Transporte terrestre

Subterráneo de Buenos Aires

Diagrama que muestra las líneas y las estaciones ferroviarias y de subterráneos dentro de la ciudad

La red de subterráneos de la ciudad de Buenos Aires ( Subte de Buenos Aires) tiene un recorrido de más de 50 km, y cuenta actualmente con 6 líneas subterráneas ( Línea A, Línea B, Línea C, Línea D, Línea E y Línea H),[7]

Además, se encuentran en construcción el segundo tramo de la línea H, que actualmente conecta los barrios de Parque Patricios y Recoleta bajo la traza de las avenidas Jujuy y Pueyrredón,[9]

La línea A conservó, hasta 2013, los trenes La Brugeoise de principios del siglo XX, y por ende, forma parte del atractivo turístico de esta ciudad. La Línea B es la única con alimentación eléctrica a través del tercer riel, ya que el resto de las líneas lo hace por catenaria y línea aérea. Ninguna línea posee tracción con llantas neumáticas. El servicio fue privatizado y el 1 de enero de 1994 a cargo de la empresa Metrovías S.A., quien brindará el servicio hasta fines de 2017. El horario de funcionamiento depende del día de la semana: de lunes a sábado funciona de 5 a 22:30 mientras que los domingos y feriados funciona de 8 a 22, siempre con una tarifa fija de 4,50 pesos argentinos. Usa pases mágnéticos de simple uso y recargables.

Servicios ferroviarios

La estación Retiro, inaugurada en 1915, es una de las estaciones terminales de la red ferroviaria argentina.

La red ferroviaria está compuesta por el Ferrocarril Domingo Faustino Sarmiento, el Ferrocarril General Bartolomé Mitre, el Ferrocarril General Belgrano, el Ferrocarril General Roca, el Ferrocarril General San Martín y el Ferrocarril General Urquiza. Todas las líneas llegan a la ciudad, a alguna de las cinco estaciones terminales existentes: la estación Retiro ( FCGSM, FCGBM y FCGMB Norte), la estación Constitución ( FCGR), la estación Once ( FCDFS), la estación Buenos Aires ( FCGMB Sur) y la estación Federico Lacroze ( FCGU).

Servicios ferroviarios suburbanos

Las diferentes líneas férreas que unen la Ciudad con la provincia de Buenos Aires son utilizadas masivamente por los porteños como transporte urbano, siendo los ferrocarriles Sarmiento y Roca los que mayor cantidad de pasajeros transportan anualmente. El transporte ferroviario permite además la conexión con la red de subterráneos de la ciudad, lo que permite un conectar fluidamente diferentes puntos del Gran Buenos Aires. La tarifa del servicio depende del recorrido a realizar, siendo la tarifa mínima de 1 peso argentino usando SUBE, y de 2 pesos con otros medios de pago.[12]

Servicios ferroviarios de larga distancia

Desde Retiro, Once y Constitución también parten servicios de larga distancia que unen a Buenos Aires con las principales ciudades del interior del país, como Córdoba, Rosario, Tucumán, Mar del Plata y Bahía Blanca.[13]

Para 2010 se proyectaba concluir el Tren de Alta Velocidad TAVe que uniría Retiro con Rosario, en 90 minutos (tren que continuaría hasta la ciudad de Córdoba) y por otra parte, se proyectaba otra línea de alta velocidad que uniría la ciudad con Mar del Plata en 180 minutos con escalas en Chascomús y Dolores. Ambos proyectos han sido suspendidos por falta de financiamiento.[14]

Tranvías

Tranvía PreMetro.

El tranvía empezó a circular por Buenos Aires en 1863, tirado por caballos y como un complemento del ferrocarril.[15] En 1870 ya era considerado un transporte urbano de pasajeros. Las grandes compañías surgieron para 1880. Pero el salto se dio en 1897, cuando comenzó a correr el primer tranvía eléctrico, que unía Canning (actualmente Scalabrini Ortiz) con Plaza Italia a lo largo de la avenida Las Heras.

A mediados de los 50, por la Ciudad llegaron a funcionar medio centenar de líneas. Pero en octubre de 1961, el Gobierno firmó un decreto por el cual prohibió el transporte, al considerarlo obsoleto y antieconómico. El último coche debía circular el 26 de diciembre de 1962, aunque varias líneas recién cerraron cuando estuvieron listos los colectivos que las reemplazaron: las últimas, el 19 de febrero, fueron las 20 y 38.

El 15 de noviembre de 1980 la Asociación Amigos del Tranvía,[17]

En el 2008 se inauguró un moderno tranvía ( Tranvía del Este) en el barrio de Puerto Madero, del cual existían planes para su extensión desde la terminal de ómnibus hasta la estación Buenos Aires en Barracas.[19] La iniciativa demandaría una inversión de varios cientos de millones de dólares y, si se cumplen los plazos en juego, se licitaría la extensión de las obras. Los estudios preliminares fueron elaborados por la consultora francesa Systra. La traza del tranvía preveía conectar cinco lugares clave de arribo y partida de pasajeros: la estación de ómnibus, los ferrocarriles de Retiro, la terminal de buques, Plaza Constitución y la estación Buenos Aires.

Se propuso como punto de partida en la zona norte la terminal de ómnibus de larga distancia de Retiro. Seguiría por la avenida Ramos Mejía y la primera parada sería frente a la Plaza San Martín para captar los pasajeros de las líneas ferroviarias Mitre, Belgrano Norte y San Martín. Luego continuaría por Leandro N. Alem hasta Córdoba, donde giraría hacia la zona de Puerto Madero. Ahí proseguiría por Alicia Moreau de Justo hacia el sur (tramo actualmente existente) y tras pasar debajo de la autopista tomaría por Garay, donde estaban previstas tres paradas antes de arribar a Constitución, donde combinaría con el ferrocarril Roca y las líneas de colectivos. El tranvía seguiría por Garay hasta el cruce con Entre Ríos. Las vías enfilarían hacia la zona sur por Vélez Sársfield, donde tendría otras tres paradas hasta llegar a la estación Buenos Aires, la terminal del ferrocarril Belgrano sur.

Aunque su primer tramo funcionó en Puerto Madero, y se esperaba la próxima expansión del mismo, el proyecto no avanzó y el tramo de prueba fue finalmente suspendido en 2012.[20]

Colectivos

El transporte público de la ciudad está compuesto principalmente por líneas de colectivos. Existen más de 135 líneas, y sus recorridos conectan no sólo diferentes puntos de la ciudad, sino también a la ciudad con distintos municipios del Gran Buenos Aires. Los colectivos no tienen horario fijo y funcionan durante todo el día, solo se asegura su frecuencia, que varía según la hora del día. La misma suele ser inferior a los 10 minutos en el horario de 7:00 a 21:00, y entre la medianoche y las 3:00 suele ser de una hora o suspenderse el servicio, dependiendo de los barrios por los que cruza el recorrido.

Cada recorrido está dividido en secciones que tienen una longitud entre 3 y 6 kilómetros, esto sirve para determinar el costo del boleto, el cual aumenta cada vez que se cruza de sección. Para viajes mayores a las 3 secciones, rige el precio de la tercera sección.

Para reducir la carga de trabajo de los choferes y ayudar a la seguridad vial, la facturación se realiza desde el año 1994 con máquinas expendedoras de boletos que utilizan solamente monedas y desde 2009 convive con la tarjeta magnética SUBE (Sistema Único de Boleto Electrónico).

La tarifa dentro de la ciudad varía entre 6 y 10 pesos para recorridos dentro de la capital federal, y en el conurbano entre 6 y 7 para los que abonan con SUBE. Para los que abonan con monedas la tarifa varía entre 6 y 9,20.[21] El volumen de pasajeros transportados en forma anual, en la zona metropolitana, es de 400 millones.

Las empresas de transporte metropolitano reciben diferentes tipos de subsidios. El más importante es el subsidio al gasoil, que representa un 57% del valor de mercado. El Estado también otorga un subsidio a cada línea, cuyo monto depende de la recaudación, los kilómetros recorridos y la cantidad de pasajeros transportados, que en promedio es de 1.900 pesos mensuales por cada unidad en circulación.

Varias empresas, como el grupo Plaza o la Línea 132 han comenzado a implementar coches articulados, en manera de prueba, buscarán renovar su flota con colectivos de última generación.[22] A pesar de lo sucedido en Chile con Transantiago en Argentina se prevé traer a circulación a los buses articulados con el fin de disminuir el agitado tránsito de la ciudad.

Metrobús

El 31 de mayo de 2011 se inauguró el Metrobús, un sistema de carriles exclusivos para las líneas que transitan por la Avenida Juan B. Justo, con 21 paradas a lo largo de 12,5 kilómetros entre Palermo y Liniers.[24] y, tres semanas después, se inauguró un nuevo ramal que une la Estación Plaza Constitución con el Puente La Noria, dos puntos de conexión muy importantes del sur de la ciudad.

Taxis

Taxi de Buenos Aires.

Los taxis de Buenos Aires pueden ser reconocidos por su característico color, negro y amarillo. Debido a la gran cantidad de taxis que circulan por la ciudad, en 2004 existían 38.208, es fácil conseguir uno vacío, con excepción de los días de lluvia cuando puede existir una espera de algunos minutos. Es suficiente un gesto con la mano para que se detenga y poder realizar el viaje deseado.

Los taxistas son quienes más conocen la ciudad lo que hace que el viaje sea seguro y rápido. El taxi tiene 2 tarifas una que se aplica en el horario de 06 a.m hasta las 22.00 hs y el resto la llamada tarifa 2 o nocturna que tiene un recargo del 20%. Siempre se debe pagar el monto que indique el reloj y en pesos. Puede aplicar el taxista y de forma legal un recargo por cada bolso, valija o bulto y también la vuelta, si es que se viaja fuera de la ciudad, hacia la Capital Federal si no vuelve el pasajero.

Remises

También se encuentra muy difundido en Buenos Aires, al igual que en todo el país, el remís. El remís es un coche de alquiler con chofer, que a diferencia del taxi su tarifa no está regulada por el Estado. Otra diferencia es que los remises no recorren las calles en busca de pasajeros, sino que deben ser solicitados por teléfono o personalmente en su establecimiento comercial, llamado Remisería. La tarifa en general es determinada por la cercanía del destino a un lugar determinado, por ejemplo un barrio, un aeropuerto o una terminal de ómnibus. Para fines de 2004 se encontraban habilitados en la ciudad 2.309 remises. Sin embargo, la mayoría de ellos no se encuentran habilitados.

Bicicletas

Buenos Aires también estimula el uso de la bicicleta como un medio de transporte rápido, ecológico y saludable.[27]

Buenos Aires ocupa el décimo cuarto puesto de entre 122 centros urbanos como una de las ciudades más amigables del mundo para movilizarse en bici, según un informe de la Copenhagenize Index Bicycle-Friendly Cities. En los últimos años se llevó a cabo la construcción de bicisendas en las arterias más importantes de la ciudad y el sistema de bicicletas compartidas Ecobici que funcionan automáticamente.[29]

Combis o chárteres

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires construyó en 2013 la Terminal Obelisco, con el propósito de que las combis que se dirigen hacia y desde el Gran Buenos Aires no obstruyeran el tránsito en la Avenida 9 de Julio y al Metrobús.

Ómnibus

Buenos Aires cuenta con dos terminales de ómnibus de media y larga distancia, una ubicada en el barrio de Retiro y otra, en el de Liniers. En 2013, fue anunciado un proyecto municipal para la construcción de una tercera terminal de ómnibus de larga distancia que abastecería a la zona sur de la ciudad.

La Terminal de Ómnibus de Retiro es la más importante de la ciudad, de allí parten servicios pullman con destino a diferentes partes de la Argentina y países limítrofes. Su ubicación es estratégica ya que en la zona también se encuentra la Estación Retiro (terminal de las líneas ferroviarias Mitre, Belgrano y San Martín) y la estación homónima de la Línea C del Subte de Buenos Aires. Cuenta con 75 plataformas de donde parten o arriban 2.000 ómnibus diarios en temporada alta y 1.400 en temporada baja. La cantidad total anual era de 572.000 servicios en 2003. La Terminal de Liniers, de donde antes partían ómnibus sólo hacia el oeste del país, ahora sirve parada para muchos servicios que se dirigen hacia todo el país y también países limítrofes.[30]

Sistema Único de Boleto Electrónico

A partir de 2009 se comenzó a implementar en forma progresiva el SUBE, un sistema prepago que permite abonar con una sola tarjeta viajes en colectivos, subtes, peajes y trenes.[31]

Accesos y autopistas

Av. General Paz en su cruce con la Av. San Martín.

De la ciudad de Buenos Aires parten algunas de las más importantes rutas de la Argentina. Los principales accesos a la ciudad son: la Autopista Buenos Aires - La Plata, la Autopista Ricchieri, la Autopista Acceso Oeste y la Autopista Acceso Norte.

La Autopista Buenos Aires - La Plata, que conecta con la ciudad de La Plata, a la altura de Hudson se bifurca en un tramo que da acceso a la Autovía 2 (ruta provincial 2) que llega a Mar del Plata. El trazado hacia La Plata recorre 50 km, mientras que el ramal Hudson - Rotonda Gutiérrez tiene una longitud de 9 km.

La Autopista Riccheri nace en el intercambiador con la Av. Gral. Paz y da acceso al Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini. En el kilómetro 27,39 se bifurca en la Autopista Ezeiza-Cañuelas que termina en la rotonda de Cañuelas (km 63,48). Desde esa localidad se bifurca en la Ruta Nacional Nº 3, que atraviesa la Patagonia hasta Ushuaia y en la Ruta Nacional Nº 205, que llega hasta Bolívar.

El Acceso Oeste se extiende hasta la ciudad de Luján, recorriendo 52,7 km. La Autopista del Oeste se extiende principalmente por la Ruta Nacional Nº 7, desde la distribuidora de la Av. General Paz hasta el empalme con la Ruta Nacional Nº 5, en el Partido de Luján. Luego continúa por la Ruta Nacional Nº 5, entre su empalme con la Ruta Nacional Nº 7 y la Ruta Provincial N° 47.

El Acceso Norte ( Ruta Nacional Nº 9), conocida popularmente como Panamericana ya que es parte de la carretera internacional, cuenta con tres ramales: uno de los cuales llega hasta Tigre, el otro hasta Pilar (a partir de la cual continúa como Ruta Nacional Nº 8), y el ramal principal que finaliza en el km 72,9 en la zona de ingreso al Puerto de Campana.

Dentro de la ciudad existen además seis autopistas: Dellepiane, 9 de Julio Sur, Presidente Héctor J. Cámpora, 25 de Mayo, Perito Moreno y Arturo Illia. Las tres primeras son de acceso totalmente gratuito, mientras que las tres últimas tienen estaciones de peaje.

Elección del medio de transporte

Según un estudio de la CNRT, el ferrocarril es la forma más rápida de llegar desde el conurbano al centro de la ciudad, seguida de cerca por el automóvil particular, y en tercer lugar, el colectivo, a excepción de la zona sur, donde viajar en automóvil es algo más rápido que hacerlo en tren. Según este mismo estudio, el tren es el medio de transporte más barato, seguido del colectivo, y en último lugar, el automóvil. Dependiendo de los lugares de origen y destino, el automóvil en muchos casos suele ser más lento que el tren y que el subte. Según una encuesta que realizaron en su página web, si bien el ferrocarril suele ser más rápido y barato que el automóvil, los problemas de puntualidad en los horarios y calidad del viaje, a pesar del mayor costo e incluso probables demoras por accidentes o cortes en el tránsito, el 52% contestó que prefiere trasladarse hacia Capital en auto, sólo el 21% se preferiría transladarse en tren, el 16% en colectivos y un 11% en otros servicios, como chárter.[4]

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