Transporte en Cantabria

La comunidad autónoma de Cantabria está situada en el norte de España. Su terreno es muy montañoso y se encuentra separada de la Meseta por la Cordillera Cantábrica, lo que dificulta las comunicaciones con el centro de la Península Ibérica. Además, la región se configura en varios valles perpendiculares a la costa, lo que también hace difícil las comunicaciones transversales. Por otra parte, los núcleos de población rurales están muy dispersos sobre todo en el interior de la comunidad, mientras que en el litoral se encuentran las localidades más pobladas. Debido a estos tres factores, Cantabria ha tenido desde antiguo un significativo déficit en infraestructuras de transporte terrestre motivado por el importante coste por kilómetro de carretera que supone este tipo de infraestructuras en la región.[1] En la actualidad se está intentando corregir con varias obras y proyectos.

Camino enlosado de Bárcena de Pie de Concha. Para alguno se trata de una de las primeras vías de comunicación de Cantabria. Otras fuentes datan la construcción de la vía en el siglo XVIII.[2]

Transporte por carretera

Red de Carreteras del Estado en Cantabria.       Carreteras nacionales       Autopistas y autovías

Las principales vías de comunicación terrestres utilizan los mismos corredores ya usados en la época romana para trazar sus calzadas, articulando y favoreciendo el desarrollo fundamentalmente de la zona litoral, paralela al Mar Cantábrico, y la del valle del Besaya, que conecta con la Meseta central. Con el paso de los siglos esta red de carreteras se ha ido adaptando a los nuevos sistemas de transporte que debían transitar por ellas, pero conservan en su mayoría el trazado original.

Red General de Interés del Estado

A-8 a su paso por Solares.
Autovía de la Meseta. Túnel de Las Caldas en el tramo Los Corrales de Buelna - Molledo. Cantabria (España).
Construcción del Viaducto de Montabliz en el tramo Molledo- Pesquera de la autovía A-67. Con 145 metros de altura es el puente más alto de España.

Entre la red principal de autovías que atraviesan Cantabria destacan por su importancia y su Intensidad Media Diaria (IMD) de vehículos la Autovía del Cantábrico y la Autovía de la Meseta. Ambas configuran una gran "T" que es el tronco vertebrador de las infraestructuras viarias de la región y sobre la que se apoya el resto de las comunicaciones por carretera de Cantabria.

  • Autovías en entorno urbano:


Los otros principales corredores en la región perteneciente a la Red de Interés General del Estado (RIGE) son las sietes carreteras nacionales que comunican Cantabria con todas las provincias vecinas:

Autovía del Cantábrico

Esta autovía, que une Galicia con Francia, es el eje Este-Oeste que atraviesa la región paralelo a la costa y que comunica las principales localidades costeras de Cantabria. Constituye la alternativa de gran capacidad a la antigua carretera nacional N-634, que ha pasado a dar servicio a un tráfico de carácter local. En la zona más oriental de la región esta vía está afectada de manera importante por la influencia del área metropolitana de Bilbao. Hasta 1995, con la entrada en servicio del tramo de autovía Santander- Bilbao, las conexiones de la red de carreteras de la región con el resto de la Cornisa Cantábrica no habían sufrido grandes cambios. Es con la puesta en funcionamiento de la Autovía del Cantábrico a su paso por la Comunidad Autónoma la que permitió contribuir a la articulación de la región y la mejora de las comunicaciones con el resto de las comunidades cantábricas y la red de alta capacidad de la Unión Europea. La A-8 es, en la actualidad, la infraestructura viaria más importante de Cantabria.

Autovía de la Meseta

Terminada en su totalidad en su parte cántabra el 31 de enero de 2008, la Autovía de la Meseta (oficialmente Autovía Cantabria-Meseta) es la segunda vía en importancia en la región. La A-67 discurre de norte a sur a través del corredor del Besaya, el cual representa el eje industrial de Cantabria, con Reinosa, Los Corrales de Buelna y Torrelavega. Este eje viene a constituir la principal vía de comunicación de alta capacidad entre Santander y el resto de las provincias al sur de la región, una demanda histórica de la comunidad autónoma.

Carreteras autonómicas

Las red de carreteras autonómicas de Cantabria está compuesta por vías de doble sentido en una sola calzada, y son competencia del Gobierno de Cantabria a través de su Consejería de Obras Públicas. Este segundo nivel en la jerarquía de la red viaria permite llegar a los valles por los que no pasan las carreteras nacionales e interconectarlos entre sí, asimismo.

Esta red autonómica no está distribuida uniformemente a lo largo de la región debido al relieve, que provoca la compartimentación del territorio, así como al escaso desarrollo que han tenido este tipo de infraestructuras de transporte en determinadas zonas. La orografía influye en el trazado de las vías y dificulta de manera importante las comunicaciones transversales entre valles, en muchos casos afectados por procesos de despoblamiento y una creciente motorización. Esta malla es mucho más tupida en La Marina, densamente poblada y urbanizada. En este sentido destaca el crecimiento y desarrollo del eje Santander - Torrelavega y los municipios de su entorno, que empieza a definir un proceso conurbano en permanente expansión y que experimenta síntomas de congestión de tráfico.

La red autonómica ha experimentado una sustanciable mejora a partir de la ejecución del I, II y III Plan de Carreteras de Cantabria llevado a cabo en las legislaturas 1995-1999, 1999-2003 y 2003- 2007 respectivamente, todos ellos alentados por Miguel Ángel Revilla en calidad de Consejero de Obras Públicas en los dos primeros periodos y presidente en el tercero. Así pues, la red de carreteras de Cantabria pasó de ser una las peores de España a ser una de las de más calidad y más respetuosas con el medio ambiente, creando la categoría de "carretera de especial protección ecológica y paisajística" que, entre otros objetivos, persigue «la conservación de la calidad atmosférica, el control de los vertidos y el aseguramiento de la calidad del agua, la conservación de la vegetación y la fauna, o el ahorro, reciclaje o reutilización de recursos».[3]

Other Languages