Transcripción de los jeroglíficos

En la transcripción de los jeroglíficos, se suele decir que hay tantas normas como . En otras palabras, no parece existir transcripción universal de los jeroglíficos. Eso se explica simplemente por la existencia de muchos obstáculos para transcribir exactamente los jeroglíficos, lo que obliga a extrapolaciones que hacen inviable la supremacía de un sistema sobre otro.

Jeroglíficos inscritos en los muros del templo de Edfu.

Las transcripciones

Sin embargo, es necesario diferenciar las transcripciones corrientes, aquellas que podemos encontrar para designar personajes o conceptos de la Antigüedad egipcia –como faraón, uadyet, Nefertiti o ka–, transcripciones fijas, ambiguas (un mismo fonema egipcio será traducido por un gran número de signos diferentes) y propias de una lengua (Néfertiti se dice Nofretete en alemán), de las transcripciones científicas, utilizadas en lingüística y epigrafía (estudio de las inscripciones) egipcias. Este segundo, más riguroso, utiliza un único símbolo para cada fonema, aunque la pronunciación de dicho fonema no se conozca con seguridad.

El sistema de notación científica puede variar de una lengua al otra, sin embargo, conserva el esquema constante. Su principal defecto es que sigue siendo impronunciable: es más una transcripción abstracta que un método de lectura real. La transcripción científica no puede ser utilizada por un inexperto, que no puede leerla, y en consecuencia aprenderla fácilmente. Además, se aleja en gran parte de los usos ya establecidos en las lenguas modernas.

Se pueden así comparar las dos versiones de las palabras citadas: pr ʿȝ es la transcripción académica de la palabra peraa: faraón; uadyet se transcribe, entre otras posibles formas, wḏȝ.t; Nefertiti es nfr.t yỉ(y).ty y ka será .