The New Zealand Story

The NewZealand Story (ニュージーランドストーリー Nyū Jīrando Sutōrī ?), también llamado Kiwi Kraze: A Bird-Brained Adventure! en la versión norteamericana de NES,[2]​ y posteriormente fue convertido a múltiples sistemas de la época, incluyendo consolas de videojuegos y ordenadores. Además fue relanzado para sistemas de generaciones posteriores dentro títulos recopilatorios varios.

Información general

The New Zealand Story (comúnmente abreviado TNZS) es un videojuego de plataformas con scroll lateral en donde el jugador controla a un kiwi llamado Tiki, que avanza a lo largo de grandes escenarios laberínticos ambientados en lugares de Nueva Zelanda. El principal ataque de Tiki consiste en disparar flechas hacia delante para derribar a los enemigos. El protagonista también se caracteriza por su habilidad de robar los vehículos que usan los enemigos para poder volar y llegar así a las zonas altas de un escenario. El objetivo es encontrar a un amigo kiwi prisionero en cada nivel del juego para poder avanzar a una nueva fase.

El arcade original se autodenomina un juego de laberintos, aunque este es más bien un videojuego de plataformas con escenarios estilo laberinto. El videojuego presenta un total de veinte niveles, cada uno con un diseño muy elaborado. Los escenarios se destacan por ser muy grandes en relación a juegos similares y por tener un desarrollo no lineal, en donde el jugador puede tomar varios caminos para llegar hasta la meta, además existen portales ocultos que permiten a Tiki acceder a zonas especiales o incluso saltearse varios niveles.

Los gráficos del juego son rasterizados y están construidos con sprites. Se destacan los diseños de los personajes, pequeños y coloridos y de aspecto adorable. Los escenarios están formados por estructuras de bloques cuadrados sin presentar mucha diversidad en los distintos niveles. El desplazamiento de la pantalla es omnidireccional y sigue al jugador, es posible avanzar en cualquier dirección y también regresar, aunque el escenario está delimitado por paredes.

Uno de los elementos más reconocidos del juego es su particular música, de sonido alegre y melódico, debido a que hay un único tema que se repite durante todos los niveles, a excepción de situaciones especiales como la batalla contra un jefe.

La dificultad del juego es relativamente alta y aumenta progresivamente durante la partida. Pese a que Tiki puede fácilmente acabar con ellos, los enemigos resultan muy agresivos y se la pasan atacando al jugador constantemente sin dejarle mucho respiro. Otro factor de dificultad también radica en el propio diseño de los niveles que se va volviendo cada vez más complejo y laberíntico.

El videojuego fue diseñado para un solo jugador, aunque es posible iniciar una partida con dos jugadores, estos tendrán que jugar por turnos en forma alternada, sin que exista algún tipo de interacción entre ambos.

El concepto del videojuego surgió como una idea de uno de los programadores de Taito, que en sus vacaciones viajó a Nueva Zelanda. A lo largo del juego se encuentran las locaciones turísticas que este visitó.[3]