Test de Rorschach

La primera de las diez láminas del test de Rorschach.

El test de Rorschach [rrór-shaj] es una técnica y método proyectivo de psicodiagnóstico creado por Hermann Rorschach (1884-1922). Se publicó por primera vez en 1921 y alcanzó una amplia difusión no solo entre la comunidad psicoanalítica sino en la comunidad de psicoterapeutas y psicólogos en general.

La técnica (que en estricto rigor no es un test)[1]​ se utiliza principalmente para evaluar la personalidad. Consiste en una serie de 10 láminas que presentan manchas de tinta, las cuales se caracterizan por su ambigüedad y falta de estructuración. Las imágenes tienen una simetría bilateral, que proviene de la forma en que originalmente se construyeron: doblando una hoja de papel por la mitad, con una mancha de tinta en medio. Al volver a desplegarlas, H. Rorschach fue encontrando perceptos muy sugerentes que daban lugar, por su carácter no figurativo, a múltiples respuestas. El psicólogo pide al sujeto que diga qué podrían ser las imágenes que ve en las manchas, como cuando uno identifica cosas en las nubes o en las brasas. A partir de sus respuestas, el especialista puede establecer o contrastar hipótesis acerca del funcionamiento psíquico de la persona examinada.

Historia

El creador del test, Hermann Rorschach, foto de fecha indeterminada y autor desconocido

Rorschach, por cierto, no fue el primero en imaginar figuras en manchas, ni en fijarse en la utilidad de observar y registrar lo que se puede ver en ellas. La interpretación de manchas casuales de tinta, humedad o pintura tiene múltiples precedentes, algunos de ellos, varios siglos antes de Rorschach. Con frecuencia se cita, por ejemplo, que Leonardo da Vinci sostenía que «las mejores lecciones de pintura las podemos encontrar en las manchas de humedad de la pared». Sin embargo, la utilización con fines de diagnóstico psicológico tiene también un directo precedente en la tesis doctoral de Szymon Hens titulada Aus der psychiatrischen Klinik Zürich: Phantasieprüfung mit formlosen Klecksen bei Schulkindern, normalen Erwachsenen und Geisteskranken (Desde la Clínica Psiquiátrica de Zúrich: Prueba de la fantasía con manchas sin forma en niños escolares, adultos normales y enfermos mentales) y que fue presentada en 1917 a la Universidad de Zúrich para obtener el doctorado en medicina.[2]

Hermann Rorschach conoció el trabajo de Szymon Hens en 1917 y algunos años después, desarrolló a partir de allí el instrumento de psicodiagnóstico a través del test de manchas de tinta que elaboró y probó en la clínica de Herisau, en el cantón de Appenzell, donde trabajó entre 1915 y hasta su muerte en 1922.[6]

La técnica continúa utilizándose a casi cien años de su creación y, a pesar de las críticas, mantiene su vigencia internacional como test psicológico de referencia. De igual modo, se sigue evaluando y actualizando su rol, relevancia y validez en el campo de la psicobiología de la personalidad, donde las neurociencias han dado paso a transformaciones importantes, tanto en los criterios de diagnóstico, como en los modelos de intervención psicológica y psiquiátrica.[7]

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