Territorio Chileno Antártico

Territorio Chileno Antártico
Reclamación territorial
Flag of Magallanes, Chile.svg
Bandera
Escudo de la comuna de Antártica.svg
Escudo
Mapa loc Antártica.svg
Ubicación del Territorio Antártico Chileno
Coordenadas 75°00′S 71°30′O / -75, 75°00′S 71°30′O / -71.5
Capital Villa Las Estrellas
Entidad Reclamación territorial
 • País Chile
 • Región Bandera de la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena Magallanes y de la Antártica Chilena
 • Provincia Antártica Chilena
 • Comuna Antártica
Intendente
Gobernador
Alcalde
Director INACH
Jorge Flies Añón
Patricio Oyarzo Gáez
Patricio Fernández
José Retamales Espinoza
Superficie  
 • Total 1 250 257,6[n 1] km²
Población (2012)  
 • Total 150 [2]  hab.
 • Densidad 0,0001 hab/km²
Gentilicio Antártico, -a
 • Moneda Peso Chileno
Huso horario UTC−3
Sitio web oficial
[ editar datos en Wikidata]

Territorio Chileno Antártico o Antártica Chilena[4]

El territorio reclamado por Chile abarca las islas Shetland del Sur, la península Antártica, llamada Tierra de O'Higgins en Chile, e islas adyacentes, la isla Alejandro I, la isla Charcot, y parte de la Tierra de Ellsworth, entre otras. Posee una superficie de 1 250 257,6 km². Sus límites se encuentran definidos por el decreto 1747, promulgado el 6 de noviembre de 1940 y publicado el 21 de junio de 1955, del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile, que establece que:[4]

Forman la Antártica Chilena o Territorio Chileno Antártico todas las tierras, islas, islotes, arrecifes glaciares (pack-ice), y demás, conocidos y por conocerse, y el mar territorial respectivo, existentes dentro de los límites del casquete constituido por los meridianos 53º longitud Oeste de Greenwich y 90º longitud Oeste de Greenwich.[5]

Administrativamente para Chile, el área forma parte de la Comuna Antártica, la cual es la única comuna de Chile que no posee una municipalidad, debido a esto las comunas Antártica y Cabo de Hornos se agruparon y ambas comunas son administradas desde la Municipalidad de Cabo de Hornos en Puerto Williams. La comuna Antártica es una de las dos comunas de la Provincia de la Antártica Chilena, la cual, a su vez, forma parte de la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena.

Las reclamaciones territoriales chilenas sobre la Antártida se basan principalmente en consideraciones históricas, jurídicas y geográficas. El ejercicio de la soberanía chilena sobre el Territorio Chileno Antártico se efectiviza en todos los aspectos que no se encuentran limitados por la firma del Tratado Antártico de 1959.[7]

El Territorio Chileno Antártico corresponde geográficamente a las zonas UTC-4, UTC-5 y UTC-6. No obstante, se aplica en la totalidad de este la regulación provista para la Región de Magallanes y Antártica Chilena, la cual en 2017 será el horario UTC-3 todo el año.[8]

Chile cuenta actualmente con 11 bases antárticas activas. 4 Permanentes y 7 de verano.

Historia

Antártica chilena en tiempos coloniales

Mapamundi de Abraham Ortelius (1570), donde aparece la Terra Australis Incognita.

Durante muchos años, los cartógrafos y exploradores europeos especularon con la existencia de la Terra Australis Incognita, un inmenso territorio ubicado más al sur del estrecho de Magallanes y la isla Grande de Tierra del Fuego que llegaba hasta el Polo Sur.

El Tratado de Tordesillas, firmado el 7 de junio de 1494, fijó las áreas de influencia de España y de Portugal, al oeste y al este, respectivamente, de una línea que iba de polo a polo que nunca fue demarcada (a los 46° 37′ O, en la interpretación clásica española, y más al occidente, según la interpretación portuguesa), por lo que las áreas antárticas reclamadas hoy por Chile, aún desconocidas en ese entonces, caían dentro de la zona de España. El tratado, avalado en 1506 por la bula pontificia Ea quae pro bono pacis, lo que lo hizo obligatorio para todos los países católicos, no fue reconocido por los estados europeos no católicos e incluso por algunos que sí lo eran, como Francia. Para Gran Bretaña, Países Bajos, Rusia y otros países, las áreas antárticas eran consideradas res nullius, es decir tierra de nadie sujeta a la ocupación de cualquier nación.

En 1534, el emperador Carlos V dividió parte del territorio sudamericano en tres gobernaciones:

En 1539, se creó una nueva gobernación hacia el sur de Nueva León llamada Terra Australis para Pedro Sánchez de la Hoz. En 1554, el conquistador Pedro de Valdivia, quien ya tenía a cargo la Gobernación de Chile, logró que el Consejo de Indias traspasara los derechos de Nueva León y de la Terra Australis a Jerónimo de Alderete, el cual, tras la muerte de Valdivia al año siguiente, asumió como gobernador y las anexó al territorio colonial chileno.

Prueba de esto son múltiples documentos históricos, entre los que se incluyen una Real Cédula de 1554:

habiéndosenos consultado particularmente nos ha parecido conceder como la presente concederemos al dicho Capitán Jerónimo de Alderete la Gobernación de la tierra que, como dicho es, está de la otra parte del dicho Estrecho de Magallanes.

Posteriormente, en 1558, la Real Cédula de Bruselas incitó al gobierno colonial chileno a tomar posesión en nuestro nombre de las tierras y provincias que caen en la demarcación de la corona de Castilla, en referencia a las tierras al otro lado del Estrecho, pues en ese tiempo se pensaba que Tierra del Fuego era parte integrante de la Terra Australis.

Una de las obras más importantes de la literatura hispana, el poema épico La Araucana de Alonso de Ercilla ( 1569), es considerada también por Chile como favorable a su argumentación, ya que se puede leer en la séptima estrofa de su Canto I:

Es Chile, Norte Sur, de gran longura
costa del nuevo mar, del Sur llamado
tendrá de Leste a Oeste, de angostura
cien millas, por lo más ancho tomado
bajo del Polo Antártico en altura
de veinte y siete grados prolongado
hasta do el mar Océano y Chileno
mezclan sus aguas por angosto seno.

Y en la cuarta estrofa de su Canto III:

Esta fue quien halló los apartados
indios, de las Antárticas regiones.

Existen también crónicas y mapas, tanto de Chile como de Europa, que indican la pertenencia de la Terra Australis Antártica como parte de la Capitanía General de Chile.

El navegante español Gabriel de Castilla zarpó de Valparaíso en marzo de 1603 al mando de tres naves en una expedición encomendada por su primo hermano el virrey del Perú, Luis de Velasco y Castilla, para reprimir las incursiones de corsarios holandeses en los mares del sur, alcanzando los 64° de latitud sur. No se han hallado aún en archivos españoles los documentos que confirmen la latitud alcanzada y las tierras avistadas; sin embargo, el relato del marinero holandés Laurenz Claesz (en un testimonio sin fecha, pero probablemente posterior a 1607), documenta la latitud y la época. Claesz declaró que él:

ha navegado bajo el Almirante don Gabriel de Castilla con tres barcos a lo largo de las costas de Chile hacia Valparaiso, i desde allí hacia el estrecho, en el año de 1603; i estuvo en marzo en los 64 grados i allí tuvieron mucha nieve. En el siguiente mes de abril regresaron de nuevo a las costas de Chile.

Otro documento holandés, publicado en Ámsterdam en tres idiomas en 1622, afirma que a los 64° S hay tierra «muy alta y montañosa, cubierta de nieve, como el país de Noruega, toda blanca, que parecía extenderse hasta las islas Salomón», lo que evidentemente confirma un avistamiento previo a la publicación. Las tierras avistadas serían las islas Shetland del Sur.

Otros historiadores atribuyen el primer avistaje de tierras antárticas al marino neerlandés Dirk Gerritsz, que habría encontrado las islas hoy denominadas Shetland del Sur. Según su relato, su nave fue desviada de curso por una tormenta después de trasponer el estrecho de Magallanes, en el viaje de ida de una expedición neerlandesa a las Indias orientales en 1599. Existen dudas sobre la veracidad del relato de Gerritsz.

En esta época ya existía la certeza de un continente blanco al sur del paso Drake, separado de la Tierra del Fuego. En 1772, el británico James Cook circunnavegó las aguas del océano Antártico.

Siglo XIX

Mapa alemán de la Antártica de 1891; Adolf Stielers Handatlas, publicado por Gotha: Justus Perthes.

Tras la independencia de las colonias americanas, las nuevas repúblicas se reconocieron entre sí el principio del uti possidetis, es decir, los nuevos estados tendrían como límites aquellos heredados de las colonias españolas de las cuales se originaban. Por ende, la República de Chile estaba constituida por todas aquellas tierras que pertenecieron anteriormente a la Capitanía General de Chile y asumió luego que esos títulos incluían derechos sobre la Antártica.

En 1815, el almirante argentino-irlandés Guillermo Brown emprendió una campaña para hostigar a la flota española en el océano Pacífico y, al transponer el cabo de Hornos, un fuerte temporal lo abatió hacia el mar Antártico más allá del paralelo 65° S a bordo de los navíos argentinos Hércules y Trinidad. El informe de Brown indica la presencia de tierra cercana.

El 25 de agosto de 1818, el gobierno argentino, entonces llamado de las Provincias Unidas del Río de la Plata, otorgó las primeras concesiones para la caza de focas y pingüinos en territorios correspondientes al continente antártico a Juan Pedro de Aguirre, quien operaba con el navío Espíritu Santo haciendo base en la isla Decepción, la mayor de las Shetland del Sur.

El foquero Espíritu Santo, fue seguido por el brig estadounidense Hercilia hasta la isla Decepción. El hecho de que estos foqueros argentinos se dirigieran a las islas con rumbo fijo suele ser considerado como prueba de que las conocían anteriormente.

Entre 1819 y 1821, los buques rusos Vostok y Mirny, al mando del alemán Bellingshausen al servicio de Rusia, navegaron por los mares antárticos. En 1821, a los 69° 53′ S, avistó una isla a la que denominó Tierra Alejandro I, en honor al zar de Rusia.

En 1819, William Smith redescubrió las islas Shetland del Sur, entre ellas a la isla Rey Jorge. En el mismo año habría sido divisada por primera vez con certeza la península Antártica por el estadounidense Nathaniel Palmer.

En 1821, John Davis habría desembarcado en el continente antártico, aunque vestigios encontrados indicaron que foqueros estadounidenses habrían llegado previamente.

En 1823, el inglés James Weddell descubrió el mar que hoy lleva su nombre, llegando hasta los 74° 15′ S y 34° 17′ O.

El 10 de junio de 1829, el Gobierno de Buenos Aires dictó el decreto de creación de la Comandancia Político Militar de las Islas Malvinas y las adyacentes al Cabo de Hornos en el mar Atlántico, acto que suele ser considerado en Argentina como incluyendo a las islas antárticas.

A partir de esos años, comenzó a producirse un incremento de la caza de ballenas y lobos marinos en la zona.

En 1831, el libertador chileno Bernardo O'Higgins envió una carta a la Marina Real Británica hablando sobre su país:

Chile viejo y nuevo se extiende en el Pacífico desde la bahía de Mejillones hasta Nueva Shetland del Sur, en latitud 65° Sur y en el Atlántico desde la península de San José en latitud 42° hasta Nueva Shetland del Sur, o sea, 23° con una superabundancia de excelentes puertos en ambos océanos, y todos ellos salubres en todas las estaciones. Una simple mirada al mapa de Sudamérica basta para probar que Chile, tal como queda descrito, posee las llaves de esa vasta porción del Atlántico Sur.

En 1843, una expedición chilena fundó el Fuerte Bulnes, tomando posesión del estrecho de Magallanes, a sólo días de que llegasen navíos británicos y franceses con el mismo objetivo.

En 1856, se promulgó el tratado de amistad entre Chile y Argentina que reconoció los límites del uti possidetis juris, es decir, los definidos por las leyes indianas hasta 1810.

El crecimiento de la colonia chilena en Magallanes, entonces ya en la ciudad de Punta Arenas, permitió la fundación de compañías para la cacería y explotación de ballenas en los mares antárticos, las que pidieron la autorización del gobierno de Chile. En 1894, se entregó la potestad a la Gobernación de Punta Arenas para la explotación de recursos marinos al sur del paralelo 54° S.

Siglo XX

En los primeros años del siglo XX, aumentó el interés por estudiar los territorios antárticos. Algunas de estas expediciones pidieron permiso al gobierno de Chile para poder realizarse, entre las que se puede destacar la del profesor sueco Otto Nordenskjöld en 1902 y la del inglés Robert F. Scott en 1900.[9] También Chile entregó permisos de explotación, como el conferido el 31 de diciembre de 1902 por el Decreto n.º 3310 a Pedro Pablo Benavides para arriendo de las islas Diego Ramírez e Ildefonso, pudiendo extenderse en la pesca hacia el sur indefinidamente, bajo la condición de instalar una estación naval en esas islas.

El 8 de mayo de 1906, se creó, gracias a la inciciativa del capitán Adolfo Andresen, la Sociedad Ballenera de Magallanes con sede en Punta Arenas, que fue autorizada el 1 de diciembre a instalarse en las Shetland del Sur mediante el Decreto N° 1314 del gobernador de Magallanes, lo cual hicieron en la caleta Balleneros de la isla Decepción, izando allí la bandera chilena e instalando un depósito de carbón. Ese lugar fue visitado por Jean-Baptiste Charcot en diciembre de 1908 para reaprovisionarse de carbón y continuó siendo habitado en temporada estival hasta 1914.[7]

A partir de 1906, comenzaron a promulgarse varios decretos, incluso desde el Congreso Nacional de Chile, para permisos de explotación en la zona antártica. El Ministro de Relaciones Exteriores de Chile mencionó el 18 de septiembre de ese año los derechos antárticos chilenos en una memoria y declaró que la delimitación del territorio estaría sujeta a investigaciones preliminares.[10] Argentina protestó formalmente el 10 de junio de 1907 por esas acciones de Chile y se inició un proceso de negociaciones para el reconocimiento mutuo de los territorios antárticos. Se establecería un límite para definir dos zonas distintas, pero este tratado nunca se firmó.

El 21 de julio de 1908, el Reino Unido anunció oficialmente su reclamación de soberanía sobre todas las tierras dentro de los meridianos 20° y 80° al Sur del paralelo 50°, que en 1917 trasladó al sur del paralelo 58° y en 1962, al paralelo 60°S.

En 1914, el británico Ernest Shackleton inició una expedición para cruzar el Polo Sur desde el mar de Weddell al mar de Ross. Con dos naves, el Endurance y el Aurora, se dirigió hacia el continente blanco, pero el clima empeoró drásticamente hasta que un témpano destruyó completamente al primer navío. Shackleton navegó por diversos puertos argentinos, de las islas Malvinas y Georgias del Sur sin encontrar a nadie que se atreviera a buscar a los expedicionarios atrapados en una isla antártica. Sin embargo, en Punta Arenas encontró al piloto Luis Pardo Villalón, quien, a bordo del Yelcho, logró rescatar a los náufragos en la isla Elefante. El 4 de septiembre de 1916 fueron recibidos en el puerto de Punta Arenas como héroes. La hazaña del piloto Pardo, navegando con temperaturas cercanas a los -30° y en un mar tormentoso lleno de témpanos, le valió el reconocimiento nacional e internacional.

Soberanía y Tratado Antártico

Sello postal conmemorativo de la declaración de soberanía sobre el Territorio Antártico.
Mapa de Chile tricontinental, incluyendo reclamación antártica.
Gabriel González Videla durante la inauguración de la Base General Bernardo O'Higgins en la Antártica, en 1948.
Mapa de las tres áreas en que se divide el territorio chileno:
En azul: Chile continental.
En rojo: Chile insular.
En verde: Chile Antártico.

El 14 de enero de 1939, Noruega declaró sus reclamaciones territoriales sobre territorio antártico entre los meridianos 0° y 20°, lo que inquietó al Gobierno chileno, por lo que el presidente Pedro Aguirre Cerda incentivó la definición del Territorio Antártico Nacional y el 7 de septiembre de ese año estableció por decreto N° 1541 una comisión especial para examinar los intereses del país en la Antártida.

La comisión estableció los límites de acuerdo con la Teoría de los sectores polares teniendo en cuenta precedentes geográficos, históricos, jurídicos y diplomáticos, los cuales fueron oficializados por el Decreto n.º 1747, promulgado el 6 de noviembre de 1940 y publicado el 21 de junio de 1955.[12] A su vez, el Reino Unido protestó el 25 de febrero de 1941.

A fines de 1940, Argentina y Chile se reconocieron mutuamente «... que Chile y Argentina tienen derechos indiscutibles de soberanía en la zona polar denominada Antártida americana».

En enero de 1942, Argentina declaró sus derechos antárticos entre los meridianos 25° y 68° 24′ O, el de punta Dungeness. El 2 de septiembre de 1946, el Decreto N° 8944 fijó nuevos límites para el Sector Antártico Argentino entre los meridianos 25° y 74° de longitud Oeste. Finalmente, el 28 de febrero de 1957, el Decreto Ley n.º 2129 estableció los límites definitivos de su reclamación entre los meridianos 25° y 74° Oeste y el paralelo 60° de latitud Sur. Este decreto estableció un territorio que se superpone sobre parte del territorio reclamado por Chile.

En 1947, Chile comenzó a ejercer actos de soberanía en el continente antártico con la Primera Expedición Antártica Chilena y la instalación de la Estación Meteorológica y Radiotelegráfica Soberanía, actual Base Naval Capitán Arturo Prat.[13] Al año siguiente, y como forma de asentar las reclamaciones chilenas, el Presidente Gabriel González Videla inauguró la Base General Bernardo O'Higgins, siendo la primera visita oficial de un Jefe de Estado a la Antártida.

El 4 de marzo de 1948, Chile y Argentina firmaron un mutuo acuerdo en la protección y defensa jurídica de sus derechos territoriales antárticos, reconociendo mutuamente:

(...) hasta tanto se pacte, mediante acuerdos amistosos, la línea de común vecindad en los territorios antárticos de Chile y la República Argentina, declaran:
1) Que ambos Gobiernos actuarán de común acuerdo en la protección y defensa jurídica de sus derechos en la Antártida Sudamericana, comprendida entre los meridianos 25° y 90°, de longitud oeste de Greenwich, en cuyos territorios se reconocen Chile y la República Argentina indiscutibles derechos de soberanía.

En 1953, el representante de India en las Naciones Unidas presentó un proyecto para la internacionalización de la Antártida, movimiento al que adhirieron varios países sin historia de actos de soberanía sobre el territorio antártico. Los que sí los tenían comenzaron gestiones para evitar la internacionalización, y el embajador chileno en Nueva Delhi, Miguel Serrano, logró que el Primer Ministro Jawaharlal Nehru bajara la propuesta.

El 4 de mayo de 1955, el Reino Unido presentó dos demandas, contra Argentina y Chile, respectivamente, ante la Corte Internacional de Justicia para que ésta declarara la invalidez de las reclamaciones de soberanía de los dos países sobre las áreas antárticas y subantárticas. El 15 de julio de 1955, el Gobierno chileno rechazó la jurisdicción de la Corte en ese caso y el 1 de agosto lo hizo también el Gobierno argentino, por lo que el 16 de marzo de 1956 las demandas fueron archivadas.[14]

La ley N° 11486 del 17 de junio de 1955 puso al Territorio Chileno Antártico bajo la dependencia de la Provincia de Magallanes, la que se transformó el 12 de julio de 1974 en la XII Región de Magallanes y de la Antártica Chilena.[16]

En 1958, el presidente de los Estados Unidos Dwight Eisenhower invitó a Chile a la Conferencia por el Año Geofísico Internacional para resolver el asunto antártico. El 1 de diciembre de 1959, Chile firmó el Tratado Antártico,[6] que estableció que:

  • La Antártica es Patrimonio de la Humanidad.
  • Da al territorio antártico fines pacíficos, impidiéndose la instalación militar o armada.
  • Los países firmantes del tratado tienen derecho a establecer bases con fines científicos ( biología marina, sismología, vulcanología, etc.).
  • Deja los litigios sobre las reclamaciones congelados asegurando a cada nación firmante un statu quo por el tiempo que dure el tratado.
  • En este territorio de fines pacíficos no se pueden hacer ensayos nucleares, ni de guerra, ni dejar desechos tóxicos.

En julio de 2003, Chile y Argentina comenzaron a instalar un refugio común llamado Abrazo de Maipú, a medio camino entre las bases O'Higgins, de Chile, y Esperanza, de Argentina.

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