Terremoto de México de 1985

Terremoto de 1985
8.1[1] en potencia de Magnitud de Momento ( MW)
8.1[1] Grados en la Escala de Richter ( ML)

7.8[1] MS de Onda Superficial
1985 Mexico Earthquake 19850919 1317 UTC loc.jpg
Zona Epicentral del Terremoto
Grado VI a VIII[1] Mercalli
Terremoto de México de 1985 (México)
Fecha 19 de septiembre de 1985 (31 años)
07:17:47 a.m. Tiempo del Centro (13:17:47 UTC)[2]
Tipo Subducción
Profundidad 15.0 km[1]
Coordenadas del epicentro 18°11′N 102°32′O / 18.19, 18°11′N 102°32′O / -102.53
Consecuencias
Zonas afectadas Centro, Sur y Occidente de Bandera de México México.
Víctimas 10 000
( Ver abajo)
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El terremoto de México de 1985 fue un sismo ocurrido a las 07:17:47 hora local (UTC-6),[3]

El sismo afectó en la zona centro, sur y occidente de México, en particular a la Ciudad de México, en donde se percibió a las 07:19 hora local. Ha sido el más significativo y mortífero de la historia escrita de dicho país y su capital,[1] La réplica acontecida un día después, la noche del 20 de septiembre de 1985, también tuvo gran repercusión para la capital al colapsar estructuras reblandecidas un día antes.

Ante la carencia generalizada en el país de una cultura de la protección civil, de protocolos de acción y de recursos de toda índole ante las grandes catástrofes[11]

El número preciso de muertos, heridos y daños materiales nunca se conoció y sólo existen estimaciones que van desde los 3 192 (cifra oficial)[15]

Las consecuencias directas e indirectas del terremoto fueron de diversa índole, pero abarcaron un sinnúmero de aspectos tanto de la Ciudad de México como del propio país. Tanto las derivadas del propio movimiento telúrico que abarcaron los meses posteriores dado el alto número de víctimas y heridos, la remoción de escombros y los esfuerzos de toda índole por lograr la —denominada así entonces— vuelta a la normalidad[16]

Antecedente

Contexto de la situación política y económica del país

Pese a que había sido designado por la FIFA como sede de la XIII Copa Mundial de Fútbol para la competencia internacional de 1986, México enfrentaba la crisis económica de 1982, y era entonces presidente de la República Miguel de la Madrid Hurtado, quien propuso un Programa Inmediato de Reordenación Económica, para combatir la inflación, proteger el empleo y recuperar las bases de un desarrollo sostenido, eficiente y equitativo.

La inflación llegó en 1983 a una tasa anual de 117 %, y descendió al 60 % en 1984, al parecer debido al «manejo realista de la política cambiaria», que logró que la cotización del dólar con el peso en el año de 1984 fuera de $148.50,[18] Además, ese año se llegó a perder temporalmente la mitad del mercado petrolero, se dio la caída del valor de las exportaciones petroleras, que determinó que los ingresos públicos por este concepto se redujeran de 9.7 por ciento del PIB en 1984 a 8.4 por ciento en 1985. Por otra parte, la participación en el PIB de los ingresos públicos no petroleros también disminuyó (de 20.8 por ciento del PIB en 1984 a 20.2 por ciento en 1985), como resultado primordialmente de la erosión en la recaudación tributaria provocada por la inflación y del deterioro en términos reales de los precios y tarifas del sector público.

El déficit en 1984 fue de 6.5 %; asimismo, el 37.5 % del presupuesto público se destinaba para el pago de la deuda pública, tanto interna como externa.

El gasto público se redujo un 40 % de inversión pública y un 16 % de gasto corriente. La reducción de la burocracia se dio «ajustando» el número de subsecretarías, oficalías mayores, contralorías, coordinaciones generales y direcciones generales del gobierno federal, de 690 unidades que existían en 1982 a 187 para julio de 1985. Por otra parte, en lo referente a fideicomisos y empresas paraestatales, de 1,155 que integraban el sector público, se ordenó la fusión, liquidación y transferencia o venta de 482 entidades no estratégicas ni prioritarias.

Sin embargo, el discurso político de la crisis económica de aquel año afirmaba que «se había superado la emergencia», gracias a la reestructuración de buena parte de la deuda externa, que ascendía a 87,400 millones de dólares, el 53 % del PIB. Su vencimiento era a corto plazo, 46 % de la deuda debía de pagarse en un plazo no mayor de 3 años y el 27 % durante 1983. Por tanto, dicha deuda resultaba impagable. No obstante, se habían llevado a cabo negociaciones con el Fondo Monetario Internacional y los gobiernos de bancos centrales de los 42 países acreedores; además, se llegó a acuerdos con 634 bancos privados, que le prestaron dinero al país.[19]

Contexto de la situación política y económica de la Ciudad de México

La Ciudad de México, denominada oficialmente Distrito Federal, era la sede de los poderes federales. Además de encontrarse las oficinas de la Presidencia de la República, el Congreso de la Unión y la Suprema Corte de Justicia de la Nación, se hallaban en ella las de las dependencias gubernamentales, así como de las empresas nacionales y extranjeras del país.

Gobierno local

La Ciudad de México no contaba propiamente con un gobierno local, por ser la sede de los poderes federales, y eran por ende sus autoridades gobernantes el Presidente de la República y el Congreso de la Unión. Sin embargo, los asuntos públicos del Distrito Federal eran despachados por el Jefe del Departamento del Distrito Federal, también conocido como «Regente de la Ciudad», funcionario subordinado al Presidente de la República. El titular era Ramón Aguirre Velazquez. La administración pública del Distrito Federal se regía por el Reglamento Interior del Departamento del Distrito Federal, el cual se conformaba por su titular, el Jefe de Departamento, quien se apoyaba en cinco secretarías: Gobierno, Desarrollo Social, Obras, Protección y Vialidad, así como las secretarías adjuntas; existía un Oficial Mayor, un Tesorero, apoyado con tres subtesoreros; un Contralor General; tres coordinaciones generales, veintiún direcciones generales, y dieciséis delegados políticos.[20]

Población

En su tercer informe de gobierno, el entonces presidente Miguel de la Madrid Hurtado mencionó que la Ciudad de México tenía una población que superaba los diez millones de habitantes, a nivel nacional eran 78 millones; por ello, el objetivo del gobierno consistía emprender acciones que mejoraran los servicios públicos básicos a favor del mayor número de habitantes.

Asentamientos humanos

Se estableció el uso del suelo para poder controlar la expansión urbana; por otra parte, el entonces Departamento del Distrito Federal había escriturado más de 87 mil predios irregulares, y benefició con ello a más de 300 mil personas.

Transporte público

Se había ampliado la red del Metro, en las líneas 3, 6 y 7, con una longitud de 25 kilómetros, con lo que la red llegó a 109.5 kilómetros; con ello, se incrementó la capacidad de transporte del metro de 3 millones de pasajeros en 1982 a 4 millones y medio de pasajeros por día en 1985. Se anunció también la construcción de un tren ligero, que correría de la estación del metro Taxqueña a la glorieta de Huipulco. En el caso de los autobuses, se mencionó que el parque vehicular de la Ruta 100 (empresa paraestatal gubernamental) transportaba diariamente a 6 millones de pasajeros.

Suministro de alimentos

La Ciudad de México contaba con 76 tiendas del Departamento del Distrito Federal, con las que se beneficiaba a más de 845 mil familias con más de 2 millones de litros diarios de leche, y garantizaba así el abasto de este producto para el 90 % de niños de familias de escasos recursos.

Seguridad Pública

En 1985, se anunció la incorporación de más de 7,500 nuevos elementos, egresados de la Academia de la Policía[21]

Características del suelo de la ciudad

A pesar de estar situada a 390 km del epicentro, la capital sufrió numerosos daños dado que está ubicada en un lago desecado artificialmente, en la que sobre un estrato de roca se encuentra una capa de espesor variable de arcilla y terraplenados. Dado que la velocidad de propagación de la onda sísmica es diferente en la roca y los rellenos, ésta se refracta en el punto de contacto entre los materiales, concentrando los daños en una zona, agravados aún más porque la capa de arcilla atrapó la energía sísmica en alargarse el período de movimiento libre.[22]

Legislación de construcción

El 7 de enero de 1976 fue publicada la «Ley de Desarrollo Urbano del Distrito Federal».[23]

Dicha Ley, tenía como objeto ordenar el desarrollo urbano del Distrito Federal, esto es, crear los planes para la conservación y mejoramiento del territorio del Distrito Federal. Correspondía al entonces Departamento del Distrito Federal, DDF, establecer los destinos, usos y reservas del territorio y del espacio en que se dividía el territorio del Distrito Federal en zonas de acuerdo con sus características, destino de los predios y condiciones ambientales. Dicha ley establecía que habría un Plan Director que contendría información, sobre las estructuras, condiciones y procesos demográficos, sociales, económicos y políticos de la región en relación con las condiciones generales del país; las condiciones geofísicas, ecológicas y ambientales de la misma; la tenencia y uso de la tierra y de bienes muebles e inmuebles; así como los elementos de acondicionamiento del espacio urbano, principalmente de la infraestructura equipo, servicios y transporte. No existía por ende, el concepto de protección civil.

Se preveía la construcción de viviendas, en las cuales se imponía como obligaciones a las empresas constructoras, donar las superficies de terrenos que se destinarían a vías públicas, dentro de los límites del fraccionamiento; así como también destinar suelo para los servicios públicos, como vías públicas, escuelas, parques; además de cumplir previamente con las obligaciones fiscales que determinara la «Ley de hacienda del Departamento del Distrito Federal».

El 10 de diciembre de 1976, el entonces Presidente de la República Luis Echeverría Álvarez emitió y publicó el «Reglamento del Registro del Plan Director del Desarrollo Urbano del Distrito Federal». Dicha ley establecía la obligatoriedad de inscribir el «Plan General» y los planes parciales, en la Dirección General de Planificación del Departamento del Distrito Federal.[24] Sin embargo, pese a esta normatividad, únicamente se tenían registrados planes parciales de desarrollo urbano en 5 de las 16 delegaciones políticas del Distrito Federal, siendo estas las delegaciones: Coyoacán, Cuajimalpa, Gustavo A. Madero, Miguel Hidalgo y Xochimilco; las cuales habían sido registrados en el año de 1982.

Carencia de protocolos de emergencia

Al momento del sismo no se contaban con normas, leyes, reglamentos, recomendaciones o protocolos para casos de emergencia o protección civil.

El «Reglamento Interior» del Departamento del Distrito Federal publicado en el Diario Oficial de la Federación el día 26 de agosto de 1985, estableció las atribuciones de algunas áreas en materia de obras y protección (policía).[25]

La Secretaría de la Defensa Nacional implementó en 1965 el Plan DN-III-E. Dicho plan tiene por objeto aminorar o limitar los efectos de los desastres en una zona afectada, coordinar a las fuerzas armadas y los apoyos de los organismos de la administración pública federal e instituciones privadas para intervenir efectivamente en auxilio de la población.

El plan estaba organizado con base en grupos de auxilio de diferentes niveles, un grupo central de auxilio a nivel nacional, presidido por el presidente de México y constituido por dependencias de la administración pública federal e instituciones privadas. Un grupo de auxilio de zona, a nivel estatal, y un grupo de auxilio de sector, a nivel municipal. Este plan opera en forma permanente. Los grupos de auxilio se encontraban atentos a la presencia de todo tipo de fenómenos que podían causar un desastre, para lo cual, periódicamente realizaban reuniones de coordinación con sus integrantes. Al darse las señales de alerta, los grupos desarrollaban un enlace permanente entre sí, para mantener informados de la situación prevaleciente, preparan los recursos disponibles para ser entregados en la forma más rápida en auxilio de la población, y en dado caso de que el desastre rebasara las capacidades de auxilio, se solicitaban mayores recursos a los escalones superiores.[26]

Recomendaciones

  1. Se deberá continuar con un programa de monitoreo topográfico de plomeo y nivelación, con gráficas para conocer la evolución de los desplomes y asentamientos diferenciales . Este será cada tres años y cuando exista un sismo mayor de 7.5 grados.
  2. En caso de existir un sismo de magnitud mayor a 7.5 grados Richter, se deberá realizar una inspección postsismica detallada cargo de un Corresponsable en Seguridad Estructural.
  3. Se deberá realizar una inspección de la estructura cada cinco años por un Corresponsable en Seguridad Estructural.

Instancias encargadas de la protección civil

Pese a que poco antes del sismo se vivieron desastres de gran alcance como la erupción del volcán Chichonal en 1982 y las explosiones de San Juan Ixhuatepec en 1984, en septiembre de 1985 no se contaba con una instancia gubernamental dedicada a la prevención y posterior asistencia o auxilio a la población.

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