Telecomunicaciones en Colombia

En Colombia se entiende por comunicación toda transmisión, emisión o recepción de signos, señales, escritos, imágenes y sonidos, o información de cualquier naturaleza, por hilo, radio, medios visuales u otros sistemas electromagnéticos.[1]

Por tal motivo desde mediados del siglo XX, con la llegada de la radiodifusión, de la televisión, y posteriormente de la televisión en color; se han dictado disposiciones por parte del Gobierno Nacional y del Congreso de la República para asegurar el desarrollo y acceso de todos los colombianos a los mismos.

Las Comunicaciones en Colombia son reguladas dentro de las funciones del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones de Colombia y la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC). La participación de las telecomunicaciones en el PIB de la economía de Colombia en el año 2007 fue de 2,76%.[2]

Historia

Hasta la década de 1990 el estado colombiano ejercía un monopolio en el campo de las telecomunicaciones. La televisión y la telefonía, como antes la telegrafía, estaba en manos del estado quien en algunos casos confería licencias a los particulares para su utilización. A partir de la constitución de 1991 y de la ola de desregulación de la década de 1990 en el mundo, la nación conserva la soberanía sobre el espacio electromagnético pero permite que los particulares tomen una mayor participación en los diferentes servicios de telecomunicaciones.

Telegrafía

Las telecomunicaciones en Colombia inician con la telegrafía. En 1851 se otorgó privilegio para la primera línea telegráfica por el sistema de Bari o de Morse, en Panamá. La instalación se terminó el 12 de agosto de 1855. En 1864 había en Panamá diecisiete leguas de líneas telegráficas. El primero de noviembre de 1865, el presidente Manuel Murillo Toro inaugura la primera línea telegráfica entre Bogotá y Tres Esquinas (hoy conocida como Mosquera). En 1869, cuatro años más tarde, el gobierno asume la administración de la Empresa telegráfica (Compañía Anónima Colombiana de Telégrafos), de capital estatal y privado a cargo de la firma Davidson, Wolsey y Stilles, debido a incumplimientos contractuales. El Congreso sanciona este acto en 1870.[3]

En 1875 la red de telégrafo enlazaba a Bogotá, Cali y Medellín. La Ley 115/1887 aprobó el contrato para el establecimiento del cable submarino entre Panamá, Buenaventura y Callao. A finales del siglo XIX la República estaba conectada con todos los países de Europa y América a través del cable submarino.

Luego de la guerra de los Míl Días y ante la destrucción de muchas redes, el gobierno privatiza el servicio. En 1909, por discrepancias nuevamente con el concesionario, Francisco J. Fernández[4] , reasume la prestación del servicio. Se crea la Intendencia de Telégrafos, dependiente del Ministerio de Gobierno. En 1923 se crea el Ministerio de Correos y Telégrafos a través de la Ley 31/1923.

Los primero cirtuitos inalámbricos los da al servicio la United Fruit Company en Santa Marta, Cartagena y San Andrés. En 1919 se establece en Colombia la Marconi Wireless Telegraph Co.

En 1920 funcionaban estaciones inalábricas en Barranquilla, Bogotá, Cali, Cúcuta, Bucaramanga, Medellín, Puerto Colombia, Santa Marta y Arauca. El 12 de abril de 1923 se dan al servicio los sistemas internacionales. En 1926 ingresa al país la empresa All America Cables. Se instala también la Compañía Telefónica Central y The Bogota Telephone Company. En 1930 existían 900 oficinas telegráficas dependientes del Ministerio de Correos y Telégrafos.

Inicios de la Empresa Nacional de Telecomunicaciones

El 4 de agosto de 1943, el presidente Alfonso López Pumarejo, a través de su ministro de Correos y Telégrafos, Álvaro Díaz Sarmiento[5] , compra todas las instalaciones de la Marconi Wireless Telegraph Co. y promueve la expedición de la Ley 6 de 1943. El propósito es la organización de una empresa que unifique la prestación de los servicios telefónicos, radiotelefónicos y radiotelegráficos. La entidad sería estatal y su dirección y control estarían a cargo del gobierno. Posteriormente, en el gobierno del presidente Mariano Ospina Pérez, se promulgó la Ley 83 de 1945, orgánica de la Empresa Nacional de Radiocomunicaciones, y el decreto 1684 de 1947 que da vida a la Empresa Nacional de Telecomunicaciones, Telecom.

En 1950 se define su estructura como establecimiento público con autonomía jurídica, administrativa y patrimonial, y se le asigna el monopolio de los servicios públicos de comunicaciones telegráficas y telefónicas, eléctricas y radioeléctricas y de transmisión de datos dentro del territorio nacional y en conexión con el exterior.[6]

Other Languages