Teatro español de la segunda mitad del siglo XX

El Teatro español de la segunda mitad del siglo XX engloba varios fenómenos de la dramaturgia nacional con identidad propia; en orden cronológico: el teatro de posguerra, el teatro independiente (casi contemporáneo del teatro experimental), y el teatro de la Transición. Evolucionó desde las angustias existenciales a las inquietudes sociales, y durante casi cuarenta años tuvo como implacable rival a la censura.[3]

Alegoría del teatro español contemporáneo, el espíritu de Bodas de sangre convertido en " fiesta nacional".[nota 1]

La "Generación realista"

Se ha aceptado a Antonio Buero Vallejo y Alfonso Sastre, como referentes de la dramaturgia de la segunda mitad del siglo XX. A la sombra de ambos autores surgieron, a partir de la segunda mitad de la década de 1950, diversos dramaturgos, encabezados por Lauro Olmo y José Martín Recuerda, a los que se agrupó bajo la denominación de «Generación realista», si bien poco o nada tenían que ver con el realismo y, como título generacional, fue rechazado por la mayoría de sus supuestos integrantes.[4]

En ese mismo periodo, y como ocurrió en épocas pasadas, muchos empresarios continuaron apoyando un teatro de evasión, amable y superficial. Entre los más favorecidos en esa línea estuvieron Ana Diosdado y Juan José Alonso Millán, cuyas "comedias de bulevar" iniciadas en la década de 1960 siguieron haciendo taquilla en los setenta y los ochenta.

Retrato de Buero Vallejo (1916-2000)
Antonio Gala en 1989.
Alfonso Sastre en 2008.
Joan Brossa (1919-1998)
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