Teatro Teresa Carreño

Teatro Teresa Carreño
10°29′56″N 66°53′53″O / 10°29′56″N 66°53′53″O / -66.897989
Vista Teatro teresa carreño.jpg
Vista exterior del Complejo Cultural Teresa Carreño.
Ubicación Caracas
Flag of Venezuela.svg Venezuela
Dirección Avenida Paseo Colón, Los Caobos
Arquitecto Tomás Lugo Marcano, Jesús Sandoval y Dietrich Kunckel
Construcción 1983[1]
Apertura 19 de abril de 1983 (34 años)
Características
Estilo arquitectónico Brutalista
Capacidad 2714[n 1]​ personas
Superficie 22.586 m2
http://www.teatroteresacarreno.gob.ve
[ editar datos en Wikidata]

El Teatro Teresa Carreño es un complejo cultural, uno de los más importantes de América Latina, el segundo más grande de América del Sur, sólo superado por el argentino Centro Cultural Néstor Kirchner[4]

El teatro cuenta con dos compañías estables de prestigio: el Coro de Ópera Teresa Carreño, y el Ballet Teresa Carreño, que fue dirigido hasta el año 2002 por el coreógrafo y maestro Vicente Nebrada, para posteriormente ser una compañía dirigida por un cuerpo colegiado y apoyada por la figura de un coordinador, a partir del año 2005 hasta la actualidad. La particularidad de esta compañía, reside en su permanencia en el teatro como un cuerpo de danza estable, financiado directamente por el Teatro Teresa Carreño, con recursos del Estado.

Historia

Don Quijote de La Mancha
La Traviata, 2008
Techo del Foyer

En la década de 1970, Pedro Antonio Ríos Reyna, violinista y presidente de la Orquesta Sinfónica Venezuela, presenta un plan para construir una sala de conciertos que sirviera de sede a la Orquesta ya que los teatros más importantes de Caracas para esa época: el Teatro Municipal (inaugurado en 1881) y el Teatro Nacional (inaugurado en 1905), no cumplían a cabalidad con los requerimientos técnicos y de aforo que cada vez más eran mayores. El Centro Simón Bolívar amplía el proyecto para convertirlo en un complejo cultural de usos múltiples. El concurso fue otorgado en septiembre de 1970 a los arquitectos Tomás Lugo Marcano, Jesús Sandoval y Dietrich Kunckel, quienes viajaron a varios teatros del continente americano y europeo para conocer los adelantos técnicos de los teatros más importantes de la época, entre ellos el Queen Elizabeth Hall de Londres y el centro de la Filarmónica de Berlín.

La construcción del complejo cultural se inició en 1973 durante la presidencia de Rafael Caldera y oficialmente culminó en 1983, durante el gobierno de Luis Herrera Campins. Su costo total se estima en 540 millones de bolívares de la época.[5]

El teatro fue inaugurado en dos fases, primero la sala José Félix Ribas, en febrero de 1976, y luego la sala Ríos Reyna y el resto del complejo, el 19 de abril de 1983, con un concierto de la Orquesta Sinfónica Venezuela. En 1984 se cerró por ocho meses para la culminación y dotación técnica de algunos espacios.[3]

En 1988 gracias a la gestión de la directiva del Teatro presidida en aquel entonces por Elías Pérez Borjas, y la Fundación Neumann, se inauguró una sala de exposiciones que cuenta con dos muestras de las pertenencias de dos insignes músicos venezolanos: una dedicada a la pianista Teresa Carreño y otra al compositor Reynaldo Hahn.

En 2005 se mudó la exposición de la pianista Teresa Carreño a una pequeña y modesta sala vecina, sin incluir la de Reynaldo Hahn. Fue sede del grupo Danzahoy, y albergó durante años la oficina de la Compañía Nacional de Teatro, la Librería Monte Ávila Latinoamericana, la Tienda del Cine de la Cinemateca Nacional, la Tienda de Arte del Ministerio para la Cultura, y la ya desaparecida Tienda Entreacto, de discos (primordialmente de música académica), libros y curiosidades relacionadas con el propio Teatro y con el mundo de las artes escénicas.

La asesoría técnica para el complejo fue del profesor George Izenhour, afamado ingeniero, con una cátedra creada para él por la Universidad de Yale en EE.UU. Su comentario en su libro «Theater Design» fue: «Una combinación de elementos proclamada imposible por arquitectos, diseñadores de escenarios y asesores teatrales en Europa, Australia y otras partes finalmente se materializará no en Norte sino en Sur América. Nuevamente, como ellos otros tres puntos relevantes de mi práctica de consultoría en diseño teatral de uso múltiple, esta fue otra ocasión donde la combinación correcta de mentes aventureras (arquitectos, asesores, ingenieros y contratistas fue afortunada. Lo más importante de todo aquí fue un cliente-propietario desinhibido por los dictados de la tradición, no obnubilado por el dogma aceptado de dos siglos de diseño y construcción de casa de opera-sala de conciertos-teatro, que escuchó a los diseñadores y confió en su habilidad».