Superpotencia energética

El término superpotencia energética tiene varias definiciones posibles que podrían utilizarse dependiendo del contexto.[1]

En los últimos años, sin embargo, se ha usado para referirse a un país que suministra grandes cantidades de recursos energéticos (petróleo, gas natural, carbón, uranio, etc.) a un número significativo de otros estados, y que por tanto tiene el potencial para influir en los mercados mundiales y con ello obtener una ventaja política o económica.

Esto podría producirse, por ejemplo, influyendo de forma significativa en el precio en los mercados mundiales, o reteniendo suministros.[2]

El término "superpotencia energética" no debe confundirse ni con el concepto de "superpotencia emergente", ni con el concepto de "superpotencia", ya que la naturaleza de una superpotencia energética se define de manera muy diferente, debido a la naturaleza no militar de la base de poder de una superpotencia energética. [cita requerida]

Las superpotencias energéticas proyectan mayor potencia de la que sería posible de otra manera debido a su control del mercado de las energías exportables, y son cada vez más valiosas para la economía mundial. En el boom mundial de productos básicos, muchos de estos estados se han beneficiado enormemente del aumento de la producción y los precios. [cita requerida]

Superpotencias energéticas del mundo

En la actualidad hay dos superpotencias energéticas mundiales "reconocidas", las cuales tienen las mayores reservas y producción en los ámbitos de la energía en la que se especializan. Rusia tiene las mayores reservas del mundo de gas natural, y es el mayor productor y exportador de gas,[4]​ Las medidas adoptadas por las empresas o el gobierno en cualquiera de estos dos países son suficientes para producir una reacción inmediata en el mercado de valores, si bien se sabe que los mercados han intentado adivinar las verdaderas cifras de producción de Arabia Saudita. [cita requerida]

Rusia

Porcentaje del gas natural consumido por país proveniente de Rusia

Rusia tiene las mayores reservas de gas natural que cualquier país del mundo, junto con la segunda mayor reserva de carbón, y el octavo lugar en reservas de petróleo.[6]

Rusia es también el mayor productor de gas natural, con el 22,3% de la producción mundial, y también el mayor exportador, con el 24,0% de la exportación mundial.[7]​ En los últimos años, Rusia ha establecido el sector del gas como uno de gran importancia estratégica. Muchas empresas privadas de petróleo y gas natural, especialmente Yukos y Sibneft, se han consolidado bajo el control de las organizaciones estatales Rosneft y Gazprom, respectivamente.

Gazprom tiene control sobre todos los gasoductos principales que salen de Asia Central, una región rica en gas. Rusia ha utilizado este gas, principalmente el de Turkmenistán, en ocasiones en que no ha podido satisfacer la demanda con sus propias plantas de producción nacional. Estas circunstancias hicieron que, en el año 2000, Gazprom permitiera a Turkmenistán usar a sus gasoductos para suministrar gas al mercado doméstico ruso con altos subsidios y bajo precio, dejando a Gazprom libre para cumplir con sus obligaciones con los clientes europeos.[8]

Gazprom vende el 33% de su gas a Europa, lo cual representa casi el 70% de los ingresos de la empresa. El 30% restante se vende para consumo interno en Rusia a precios muy subvencionados. [cita requerida]

A partir de 2006, Rusia suministra más del 25% del petróleo de Europa y más del 40% de su gas. Su estado de superpotencia energética se ha convertido recientemente en un tema importante en la Unión Europea.[10]​ Sin embargo, la condición de superpotencia energética de Rusia ha sido cuestionado por algunos. Como Vladimir Milov, del Carnegie Endowment for International Peace, dice:

El concepto de "superpotencia energética" es una ilusión sin base real. Tal vez lo más peligroso sea que no reconoce la dependencia mutua entre Rusia y los consumidores de energía. Debido a los conflictos políticos y a la disminución de la producción, es probable que haya futuras interrupciones en el suministro a Europa. Como consecuencia, llegará un día en que la compañías europeas de gas soliciten la elminación de las condiciones de tomar-o-pagar en sus contratos con Rusia.Esto pondrá en peligro la capacidad de Gazprom para conseguir fondos.El intento de Putin de usar la energía para aumentar la influencia rusa podría ser contraproducente a largo plazo[11]

Rusia ha sido acusada por Occidente de usar sus recursos naturales como un instrumento político contra Georgia, Ucrania, y otros países por los que se siente "amenazada". [cita requerida] A principios de 2006, Rusia aumentó drásticamente el precio del gas para Ucrania, tras "Revolución Naranja" de este país. [cita requerida] Más tarde se duplicaron los precios del gas natural para Georgia, a raíz de un incidente internacional. Los críticos especularon que esto fue un intento de socavar el desafío a Moscú por parte de los líderes georgianos. [cita requerida]

A su vez, Rusia ha acusado a Occidente de aplicar un doble rasero en relación a los principios del mercado, haciendo notar que ha estado suministrando gas a los estados en cuestión (gobernada por regímenes que Moscú considera "no amistosos") a precios que estaban muy por debajo de los niveles del mercado mundial y, en algunos casos, siguen estándolo incluso después de los aumentos. [cita requerida] Rusia sostiene que no está obligada a subvencionar la economía de los Estados post-soviéticos ofreciéndoles los recursos por debajo de los precios del mercado. Rusia también ha aumentado el precio del gas para Armenia y Bielorrusia, las cuales, a diferencia de Georgia y Ucrania, han sido estrechos aliados de Moscú y mantienen una relajada unión estatal con Rusia. [cita requerida]

A pesar del enorme potencial de Rusia, el vicepresidente de la compañía de gas TNK-BP ha manifestado que entraría en problemas en el 2007,[14]


A pesar de esto, algunos sostienen que las plantas ineficientes y las cada vez más antiguas infraestructuras podrían forzar a Rusia a la importación adicional de gas procedente de Asia central.[16]

Cabe señalar que las importaciones de gas ruso presentan una lucrativa oportunidad para el país. En 2008, Rusia proyectaba importar la mayor parte del gas de las repúblicas de Asia central por un precio situado entre los 100 y los 150 dólares por 1000 metros cúbicos. La mayor parte de este gas se revende a Europa por un precio que supera los 250 dólares por 1000 metros cúbicos. [cita requerida]