Sucesión al trono británico

La sucesión al trono británico sigue desde 2015 (ley de 2013)[1]​ las reglas de la primogenitura absoluta: tienen preferencia los hijos nacidos en primer lugar, con independencia de su sexo. Hasta esta fecha había seguido las reglas de la primogenitura, pero con preferencia del varón sobre la mujer: tenían prioridad los hijos sobre las hijas, y los hermanos sobre las hermanas. Dado que la ley de 2013 no tiene efectos retroactivos, se mantuvo al príncipe Carlos como heredero del trono; pero fue de aplicación inmediata en todos los miembros de la familia real nacidos después del 20 de octubre de 2011.

La sucesión

La sucesión en el Reino Unido se ha venido regulando por el Acta de Unión (1800), que restableció las previsiones del Acta de Establecimiento de 1701 y la Declaración de derechos (Bill of Rights, 1689). Las reglas de la primogenitura se aplican, pero los que no sean descendientes legítimos de Sofía, Electora de Hanóver, aquellos que hayan sido alguna vez católicos, o que se hayan casado con católicos, resultan eliminados en la línea de sucesión a la Corona.

Los primeros cuatro individuos (de 21 años de edad o mayores) en la línea de sucesión, así como el consorte del soberano, pueden ser nombrados Consejeros de Estado. Los consejeros de estado son individuos que desempeñan algunos de los deberes del soberano mientras él o ella se encuentran fuera de la nación o temporalmente incapacitados. Fuera de ello, los individuos en la línea de sucesión no necesitan tener unos deberes legales u oficiales específicos (aunque los miembros de la Familia Real Británica a menudo los tienen).

Bajo las circunstancias por las que la monarquía es compartida por los 16 países de la Mancomunidad de Naciones, la línea británica de sucesión está separada, pero es simétrica a las líneas de sucesión en los otros 15 países, a menos que la constitución del reino específicamente se remita a las reglas de sucesión al Reino Unido.

Todas estas normas funcionaban de la forma y modo descritos hasta que, el día 28 de octubre de 2011[2]​, los 16 países miembros de la Commonwealth que tienen a la Reina de Inglaterra como soberana aprobaron la propuesta del entonces primer ministro británico, David Cameron, de eliminar la preferencia masculina en el acceso al Trono. La reforma entró en vigor el 26 de marzo de 2015, pero sin efectos retroactivos: sólo se aplicó a los miembros de la familia real nacidos con posterioridad al año 2013. La primera vez que esta norma tuvo consecuencias fue al nacer en 2018 el príncipe Luis de Cambridge (tercer vástago del príncipe Guillermo), que continuó en la línea de sucesión por detrás de su hermana la princesa Carlota (nacida en 2015), en lugar de precederla, como habría sucedido de continuar en vigor la antigua norma.

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