Sociedad vikinga

Los vikingos eran expedicionarios escandinavos muy vinculados al mar que irrumpieron en la escena histórica alrededor del siglo VII y han sido objeto durante muchos años de las más fabulosas leyendas. Sin embargo, tenían una personalidad real que ya ha sido estudiada y se refleja en su ordenada sociedad; no eran un grupo étnico, sino una especie de cofradía informal de los llamados hombres del norte, que se hizo muy popular en la Europa septentrional y con el único fin de obtener abundancia y prosperidad o bien con el comercio o sirviendo con sus armas al mejor postor.[1]

Mapa de Escandinavia y el norte de Europa.

Las guerras

Detalle del tapiz de Bayeux donde aparece un estandarte del cuervo, la enseña sagrada de los vikingos en el campo de batalla.

Durante la Era Vikinga, Escandinavia fue escenario de numerosas y frecuentes guerras. No obstante, la mayoría tenían un carácter más de rencillas entre caudillos locales por dominar a sus rivales que verdaderas luchas entre naciones. Por otro lado, los vikingos estaban acostumbrados a un entorno bélico desde su nacimiento, e hicieron de incursiones y expediciones su modus vivendi durante varios siglos. El historiador James H. Barrett desestima las teorías que echan la culpa de la expansión vikinga a un cambio en el clima y a la sobrepoblación.[4]

El éxito de las incursiones bélicas vikingas, en contra del estereotipo salvaje, caótico y desordenado que la literatura y el cine contemporáneos ofrece, se debió a un comportamiento militar muy disciplinado y a una creatividad sin precedentes desde la caída del Imperio Romano. En la ofensiva sorprendían a sus contrincantes con la formación svinfylking, defensiva como el skjaldborg y una primitiva pero casi siempre muy eficiente strandhögg (o un ataque relámpago de guerra de guerrillas).[5]

Other Languages