Sociedad Geográfica Española

La Sociedad Geográfica Española se funda en 1997, y es una asociación sin ánimo de lucro declarada de Utilidad Pública por el Ministerio de Interior en 2012. Su presidente actual es Pío Cabanillas Alonso.

Su objetivo es convertirse en un foro de encuentro de todas las instituciones y personas interesadas en la Geografía, los viajes y la exploración. La SGE trabaja para ampliar el conocimiento geográfico, divulgar los avances en la investigación relacionada con las Ciencias de la Tierra, propiciar la comprensión hacia las distintas culturas y formas de vida y  ser motor de proyectos viajeros que sirvan a la investigación, la ciencia, la cultura y la aventura. Entre sus objetivos fundacionales destaca también la recuperación de la historia de la exploración y descubrimientos españoles en el mundo.

Logotipo de la Sociedad Geográfica Española

Las actividades de la SGE incluyen expediciones, viajes, conferencias, seminarios, tertulias de viajes, publicaciones especializadas, una activa web para sus miembros, una revista cuatrimestral, proyectos de investigación y de exploración y cursos de diferentes disciplinas relacionadas con la Geografía y los viajes (botánica, astronomía, cartografía, orientación, supervivencia). También concede desde hace 18 años unos prestigiosos Premios anuales. Para todo ello se mantienen estrechos vínculos de colaboración con otras Sociedades Geográficas de todo el mundo y con diversas asociaciones e instituciones de ámbito nacional e internacional.

Espíritus inquietos y románticos

Aventureros románticos, espíritus inquietos, observadores curiosos… el viejo espíritu de los Livingstone, Burton o de nuestro Manuel Iradier, sigue aún vivo y por increíble que parezca, aún hay fronteras y retos para la exploración. La Sociedad Geográfica Española es heredera de esta larga tradición exploradora y ha conseguido unir a gentes provenientes de todos los ámbitos en el interés común de recuperar la memoria de los grandes exploradores y descubridores españoles y de dar a conocer al mundo las aportaciones actuales de geógrafos, intelectuales y viajeros españoles.

Ya no quedan en los mapas grandes espacios en blanco por rellenar y los satélites nos permiten conocer los más mínimos detalles de cualquier rincón del planeta, pero la ciencia sigue teniendo ante sí horizontes desconocidos y el ser humano, que es un explorador nato desde los tiempos prehistóricos, se siente irrefrenablemente atraído por descubrir lo que el universo parece ocultarle.

Los nuevos horizontes de la exploración científica en el siglo XXI son lugares cuyos secretos aún no han sido desvelados como los fondos submarinos y las regiones polares e, indudablemente, el espacio y en particular Marte, convertido hoy en el equivalente de lo que en su día fueron América o Australia. El conocimiento de estas tres nuevas fronteras nos revelará mucho más sobre el mundo en el que vivimos.

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