Socialismo libertario

El socialismo libertario (a veces también llamado anarquismo social,[6]

Sus partidarios afirman que se puede llegar a una sociedad basada en la libertad y la igualdad aboliendo las instituciones autoritarias, que controlan ciertos medios de producción y subordinan la mayoría a una clase hegemónica o élite política y económica.[14]

Así los socialistas libertarios creen que «el ejercicio del poder en cualquier forma institucionalizada—ya sea económica, política, religiosa, o sexual—brutaliza tanto al poseedor del poder como a aquel sobre el que se lo ejerce».[16]

Las filosofías comúnmente descritas como socialistas libertarias incluyen a la mayoría de las variantes del anarquismo (especialmente al anarco-comunismo, el anarquismo colectivista, el anarcosindicalismo,,[25]

Visión de conjunto

El socialismo libertario es una posición política con diversas interpretaciones aunque algunos puntos en común pueden ser encontradas en sus múltiples expresiones. Sus proponentes generalmente abogan por un sistema orientado hacia los trabajadores en forma en que radicalmente se distancia de la economía neoclásica para tomar partido por las cooperativas democráticas de propiedad en común de los medios de producción.[27]

Edición de 17 de agosto de 1860 de la publicación comunista libertaria Le Libertaire editada por Joseph Déjacque

Los socialistas libertarios son fuertemente críticos de las instituciones coercitivas, lo cual a menudo les lleva a rechazar la legitimidad del estado en favor del anarquismo.[29]

La primera persona en describirse a si mismo como libertario fue Joseph Déjacque, un anarcocomunista francés temprano. La palabra proviene de el uso en idioma francés libertaire, y fue usada para evadir la prohibición estatal en sobre las publicaciones anarquistas[32] En el contexto del movimiento socialista europeo, "libertario" ha sido convencionalmente usado para describir a aquellos que se oponen al socialismo de estado, como Mijaíl Bakunin.

Así la asociación del socialismo con el libertarianismo precede a aquella del capitalismo y muchos anti-autoritarios todavía lamentan lo que miran como la incorrecta asociación del capitalismo con el "libertarianismo" en los Estados Unidos.[34]

En un capítulo sobre la historia del socialismo libertario, el economista Robin Hahnel afirma que el periodo en el cual el socialismo libertario tuvo su mayor impacto fue a fines del siglo XIX hasta las primeras décadas del siglo XX.

A comienzos del siglo XX, el socialismo libertario fue una poderosa fuerza tal como la social democracia y el comunismo marxista-leninista. El Congreso Anarquista Internacional de San Imier después de pocos días del quiebre entre marxistas y libertarios en el congreso del la Primera Internacional realizado en La Haya en 1872, y así compitieron en forma exitosa por el apoyo de los activistas anticapitalistas, revolucionarios, sindicales y de partidos políticos por más de cincuenta años. Los socialistas libertarios jugaron un rol importante en las revoluciones rusas de 1905 y la de 1917. Los socialistas libertarios jugaron un rol dominante en la Revolución mexicana de 1911. Veinte años después de la Primera Guerra Mundial, los socialistas libertarios eran los suficientemente fuertes para provocar la Revolución española en 1936 y 1937.[35]

Durante los años 1910 se dio un intenso debate dentro del marxismo entre los partidarios de Vladímir Lenin ( leninismo) y sus críticos más izquierdistas dentro de lo que se ha llamado comunismo consejista y comunismo de izquierda. El comunista de izquierda alemán Paul Mattick describe esta situación en la siguiente forma:

...desde la izquierda de preguerra (que incluía a (Rosa) Luxemburgo, (Karl) Liebknecht, (Anton) Pannekoek y (Hermann) Gorter), emparejada con las luchas efectivas de los trabajadores en huelgas de masas en el este tanto como en el oeste, surgió allí un movimiento durante la guerra que continuó por unos cuantos años como una tendencia verdaderamente anticapitalista, y que encontró su expresión organizativa en diversos grupos antiparlamentarios y antisindicales en un número de países...Su objetivo no era un nuevo grupo gobernante en la sociedad, queriendo actuar "por los obreros" --y, con este poder, capaz de actuar contra ellos--, sino el control directo por los obreros sobre los medios de producción a través de una organización de la producción que asegurase este control. Estos grupos[4] se negaron a distinguir entre los diferentes partidos y sindicatos, pero vieron en ellos restos de una fase pasada de luchas dentro de la sociedad capitalista.[36]

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