Sistema inmunitario innato

El sistema inmunitario innato comprende las células y los mecanismos que defienden al ser vivo, de la infección por otros organismos, de forma no específica. Esto significa que las células del sistema innato reconocen, y responden a patógenos de forma genérica y, a diferencia del sistema inmunitario adaptativo, no confiere inmunidad a largo plazo o protectora al huésped.[1]​ El sistema inmunitario innato proporciona defensa inmediata contra la infección, y se encuentra tanto en animales como en vegetales

Funciones

Se cree que el sistema innato constituye una antigua estrategia evolutiva de defensa, que predomina en las plantas, los hongos, los insectos y los microorganismos multicelulares primitivos (ver Otras formas de inmunidad innata).[2]

Las funciones principales del sistema inmunitario innato en vertebrados incluyen:

  • Reclutamiento de células inmunes hacia los sitios de infección y de inflamación, mediante la producción de factores químicos, incluyendo los mediadores químicos especializados, denominados citoquinas.
  • Activación de la cascada del sistema del complemento para identificar bacterias, activar las células y promover el aclaramiento de las células muertas o de los complejos de anticuerpos.
  • La identificación y remoción de sustancias extrañas presentes en órganos, tejidos, sangre y linfa, a cargo de los leucocitos.
  • La activación del sistema inmunitario adaptativo mediante un proceso conocido como la presentación de antígenos.