Sistema educativo de Francia

La educación en Francia se caracterizó, desde la instauración de la escolarización obligatoria en el siglo XIX, por la denominada escuela republicana francesa, laica, pública y obligatoria, que se creó como elemento fundamental de la República Francesa, con la separación Iglesia-Estado y como instrumento de la conciencia nacional, incluso de la generalización del uso de la norma culta o académica del idioma francés. Una concepción del elitismo basada en la meritocracia intelectual, y un alto nivel de exigencia tanto en el reclutamiento de profesores como en los alumnos, se orientaban a la formación de los cuadros dirigentes de la burocracia, la empresa (tanto de la empresa pública como de la empresa privada) y la docencia e investigación universitaria. En la segunda mitad del siglo XX se produce una profunda transformación, ligada a los cambios sociales e intelectuales ( mayo francés o revolución de 1968, movimientos juveniles), a la extensión en edad de la escolarización obligatoria y al aumento de la heterogeneidad de la composición del alumnado (e incluso del profesorado) por la inmigración y degradación de la periferia de las grandes ciudades ( banlieues), con un desarraigo y falta de integración social acentuada en la llamada segunda generación (véase Disturbios de Francia de 2005).

Etapas

Tanto el período de obligatoriedad de la enseñanza como la financiación del sector privado se remontan a la promulgación de la Ley Debré (1959). En ella se establece la escolaridad obligatoria y gratuita desde los seis años (primer curso de enseñanza primaria) hasta los dieciséis (troisième). La enseñanza pública escolariza al 80% y el Estado financia parte de las instituciones privadas. Actualmente el sistema educativo francés, en las enseñanzas no universitarias, comprende dos etapas: Primer grado (Premier degré: educación infantil y educación primaria) y de segundo grado (Second degré: educación secundaria).[1]

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