Sin tetas no hay paraíso (serie de televisión)

Sin tetas no hay paraíso es una novela de televisión colombiana realizada y transmitida por Caracol Televisión en 2006. Basada en el libro homónimo de Gustavo Bolívar. A finales de 2006, fue editada para su comercialización en DVD, es considerada la novela del género Narco-Serie.

Estuvo protagonizada por María Adelaida Puerta, con la participación antagónica de Sandra Beltrán, y con las actuaciones estelares de Patricia Ércole, Andrés Toro y Nicolás Rincón.

Durante la emisión de su último capítulo, la serie consiguió batir un récord de audiencia en el país. Caracol Televisión Internacional anunció que los Derechos de Formato y Emisión de la serie fueron vendidos a la cadena española Telecinco, que realizó su propia versión, Sin tetas no hay paraíso, estrenada en enero de 2008, al igual que la cadena aliada de Caracol Televisión, Telemundo; realizando Sin senos no hay paraíso, producida por RTI Producciones.

La serie ganó 6 Premios India Catalina en marzo de 2007 y 2 Premios TVyNovelas en abril del mismo año.

Durante sus tres meses de emisión en Colombia, la teleserie alcanzó un promedio de 35,4 puntos de audiencia en hogares y 14,9 puntos de cuota (rating) personas y un share de 49,8; su estreno fue el miércoles 16 de agosto de 2006, obteniendo 28,3 puntos de audiencia en Hogares, 10,9 de rating personas y una cuota de pantalla de 38,7; su final fue transmitido el viernes 13 de octubre del mismo año y obtuvo 42,5 puntos de audiencia en Hogares, 17,8 puntos de rating personas y una cuota de 58,6.[1]

Argumento

Catalina Santana (Maria Adelaida Puerta) es una adolescente que vive en un barrio pobre de Pereira. Catalina es amiga de Yésica "La Diabla" (Sandra Beltrán), una chica que se encarga de conseguirles las niñas más lindas y sensuales del barrio a sus amigos narcotraficantes. Catalina le pide a La Diabla que la presente con ellos, ya que ve que sus amigas del barrio comienzan a tener mucho dinero y lujos prostituyéndose. Pero es rechazada varias veces por el tamaño de los senos, que son muy pequeños. Por eso se propone como única meta, y cometiendo todo tipo de errores, conseguir un par de implantes de silicona.

Con la ganancia de riqueza y poder, Catalina comienza a pensar que no vale la pena denigrarse a cambio de los lujos. Pero cuando lo comprueba (en el penúltimo capítulo) ya no hay vuelta atrás, toda su vida está hecha una completa basura, debido a todas las controversias que han ocurrido.